Santa Águeda nació en Catania, Sicilia, al sur de Italia, hacia el año 230. En tiempos de la persecución del Emperador Decio, el gobernador Quinciano se enamoró de ella, pero Águeda le declaró que se había consagrado a Cristo. Quinciano lleno de ira ante tal prodigio, mandó que fuese arrojada sobre llamas y brasas ardientes. Murió el 5 de febrero del año 251.
San Felipe de Jesús nació en la ciudad de México el año 1572. Al poco tiempo de llegar a Manila, decidió entrar, al noviciado franciscano. Emprendió el viaje hacia su país para ser ordenado, pero una tormenta hizo naufragar el barco, siendo arrojado el navío a las costas de Japón. Pero entonces estalló la persecución de Taicosama contra los franciscanos. Sufrió pacientemente y, finalmente en Nagasaki, en compañía de otros 21 franciscanos, además de tres jóvenes jesuitas, se abrazó a la cruz de la cual fue colgado. Murió el 5 de febrero de 1597.