Nació en el Castillo de Rocaseca, cerca de Nápoles, Italia, en 1225, de la familia de los condes de Aquino. Estudió primero en el monasterio convento de los monjes Benedictinos de Monte Casino. Más tarde estudió artes y teología en Nápoles. Allí conoció a los Padres Dominicos y entusiasmado con la Comunidad entró en el noviciado en 1243 en contra de su familia que se opuso a tal decisión. Tuvo que huir a Alemania pero por el camino fue alcanzado por sus hermanos que lo condujeron al castillo de Rosaseca, poniéndole en una prisión. Escribió muchas obras llenas de erudición y ejerció también el profesorado, contribuyendo en gran manera al incremento de la filosofía y de la teología. Murió cerca de Terracina el día 7 de marzo de 1274.