A pesar del dolor por la pérdida de los 21 fallecidos en el naufragio del Villa de Pitanxo el 15 de febrero en Terranova, sus familias sacan fuerzas para saber cómo se produjo el accidente y la evacuación de la tripulación y comprobar si es realmente imposible recuperar algún cuerpo de los 9 desaparecidos. El Gobierno de España ha dicho que no hará nada por bajar al barco hundido y María José De Pazo, hija del jefe de máquinas del buque, cuestiona los motivos dados por el delegado del Gobierno en Galicia y los directores generales de la Marina Mercante y Salvamento Marítimo.
No nos dan ningún dato", se queja María José
"Tergiversan nuestra declaraciones como el tema de los buzos (que nunca lo dijimos), no nos dan ningún dato, ese folio y medio que no es un informe tuvimos que requerirlo por escrito porque ni siquiera ese día nos lo traían por escrito después de estar esperando desde el 24 de febrero. Si eso es tratar a unas personas de forma... normal...", se preguntaba la marinense sobre las trabas del Gobierno para aclarar lo sucedido que ahora será investigado por el juzgado de Marín y la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos pero sin una prueba fundamental, a su juicio: el estado del barco.
Apoyo de marineros y marinenses
Samuel Kwesi, uno de los tres supervivientes del naufragio, ha pedido hablar este domingo por primera vez en público ante centenares de personas que han arropado a las familias en una concentración en Marín para pedir al Gobierno que baje al pecio.
La intervención de Samuel Kwesi fue la que más expectación creó ante los asistentes, ya que su testimonio sobre los hechos dista de las palabras de los otros dos supervivientes, el patrón del barco, Juan Padín, y su sobrino, Eduardo Rial.