Llegada al trono de Demetrio I y rebrote de la persecución
Demetrio, hijo de Seleuco, después de acabar con la vida de Antíoco y de su tutor Lisias, atraca en el puerto de Trípoli y se apodera de la región. El sumo sacerdocio de Jerusalén estaba vacante desde la muerte de Menelao, y Alcimo, del partido favorable a los griegos, se presenta ante Demetrio buscando acabar con Judas y hacerse con el poder en Jerusalén. Demetrio envía a Nicanor para que elimine a Judas y nombre a Alcimo sumo sacerdote, pero Nicanor acaba tramando amistad con Judas y pactando la paz. Alcimo, viendo el buen entendimiento entre ellos, se presenta ante Demetrio acusando a Nicanor de actuar contra los intereses del gobierno. El rey furioso ordena a Nicanor que envíe preso a Antioquía al Macabeo. Nicanor buscaba el momento oportuno para apresar a Judas, pero Judas se da cuenta y se esconde de Nicanor.