Los milagros eucarísticos son sucesos sobrenaturales relacionados con la Eucaristía, donde una hostia consagrada puede transformarse en carne y sangre, sangrar, levitar o conservarse incorrupta durante largos periodos, sirviendo para la fe como prueba de la presencia real de Jesucristo en el sacramento. La Iglesia Católica investiga estos fenómenos a través de comisiones especiales para determinar su veracidad, y su creencia no es obligatoria, aunque sirven como signos para fortalecer la fe.