Invita a recorrer la espiritualidad franciscana como un camino de encuentro, fraternidad y esperanza. Inspirado en los centenarios franciscanos y en la pregunta fundante de San Francisco —“Señor, ¿qué quieres que haga?”—, el espacio combina reflexión, oración y música para abrir horizontes de justicia, paz e integridad de la creación.