Pocas piezas musicales fueron tan populares y conocieron tantas versiones como el “Concierto para una sola voz”, de Christian Langlade, artísticamente conocido como Saint Preux. En 1969, a sus 19 años de edad, Saint Preux escucha las vocalizaciones de la cantante francesa Danielle Licari y le pide cantar una pieza que se iba a grabar, originalmente escrita para trompeta. Danielle acepta y el compositor prefiere la voz de la solista que la trompeta. La pieza se graba e instantáneamente la grabación se vuelve en un fenómeno musical. El “Concierto para una sola voz”, desde su aparición en 1969, ha sido vendido por millones desde su nativa Francia, cruzando océanos y extendiéndose hacia oriente, donde se le nombraría a Danielle Licari como la reina absoluta del Scat.