El economista y exministro de Finanzas, Diego Borja, se refirió a la investigación que está llevando adelante el presidente de la Comisión de Fiscalización, Fernando Villavicencio, sobre el Sistema Unitario de Compensación Regional Sucre y resaltó que esto se debe a la intención de querer desviar la atención mediática de los Pandora Papers que salpicarían al Jefe de Estado, Guillermo Lasso.
“Veo una persona que no tiene objetividad, neutralidad, saliendo a dar un criterio final a los medios, prevaricando, sin escuchar a las partes sin tener un informe final, tal es así que le pondrán una demanda en Colombia por parte de un empresario por calumnias”.
Indicó que Villavicencio ha usado el hecho de que UNA de las cientos de empresas habría realizado una sobrefacturación de exportaciones, usando el Sistema Sucre, como prueba para decir que el mismo permite incurrir en ilícitos.
Explicó que antes del Sistema Sucre, funcionaba el Sistema de Compensación Regional de pagos y Recíproco de la Aladi que aglutinaba la mayor parte de países latinoamericanos para el comercio intrarregional, pero la misma estuvo a punto de desaparecer en el 2002 por la política neoliberal de flujo de capitales libre que se venía impulsando desde los 90: “Estábamos en crisis mundial, se necesitaba volver a reactivar un sistema de compensación y a la Banca de Desarrollo y Fondos de Estabilización a fin de promover el comercio, es así que se genera el Sistema de Compensación Unitario que tenía prevista abarcar a América Latina”.
Detalló que tras la problemática que surgió algunos países se quedaron en el Sistema Sucre desde donde se promueve el ahorro de divisas, es decir que no sea tan costoso el comercio internacional por lo que, incluso, pudieron acceder las pequeñas y medianas empresas: “Además las naciones podían acceder a créditos de liquidez si registraban déficit por comprar más de lo que vendían”.
“Era un sistema para contribuir al comercio intrarregional, favoreciendo a actores económicos que normalmente están excluidos del comercio internacional porque es costoso. Las necesidades de liquidez inmediata obliga a que tener dinero en una cuenta en el caso de importar”.
Recordó que cuando se dio todo este proceso de reestructuración en el sistema, Guillermo Avellán hoy gerente del Banco Central, ya trabajaba en esa Institución y no dijo nada, pero ahora como le toca alinearse a la postura del Gobierno de Lasso, trata de denostarlo.
Aseveró que las inconsistencias detectadas respecto a una empresa y su sobrefacturación son derivadas del propio sistema sucre lo que demuestra su transparencia.
“No es el sistema el que favorece las prácticas ilícitas, son las personas las que pueden usar cualquier sistema ya sea el dólar, euro, rubro, moneda local”.
Puntualizó que recientemente el presidente Lasso vetó la ley que penalizaba la sobrefacturación, lo cual abre la puerta a este tipo de irregularidades usando cualquier -sistema, tomando en cuenta que entidades internacionales han alertado que en Ecuador hay una distorsión de comercio por USD2.500 millones, es decir no hay compatibilidad entre lo que se declara como exportación y lo que llega a los países: “Entonces por qué el Presidente vetó una ley que penalizaba estas prácticas”.
Con esa base, instó a resolver el problema de odio que en el caso de Villavicencio, dijo, resulta hasta patológico ya que ni Correa ni Hugo Chávez diseñaron el Sistema Sucre sino que fueron varias entidades latinoamericanas entre ellas la Celag: “El señor pone la bilis y el hígado por delante porque hay un tema de odio que se demuestra en la comisión”.