Angélica Porras, abogada del defensor del Pueblo Freddy Carrión, señaló que las pruebas presentadas por la fiscal General, Diana Salazar, dentro del caso que se sigue contra el funcionario, inducen a engaño al juez, por cambiar los hechos ocurridos el pasado 16 de mayo, a fin de que se logré la calificación de flagrancia, pues solo así se puede aprehender a una persona sin tener orden de competencia de un magistrado.
Explicó cuándo un hecho puede ser calificado como flagrante:
Cuando se comete el delito delante de varias personas y alguien lo aprehende y lo lleva ante la policía.
Cuando se descubre al involucrado inmediatamente después de cometido el delito y está cerca de los hechos o es corto el tiempo.
Cuando hubo una persecución ininterrumpida sobre el presunto actor hasta el momento que se lo atrapa.Porras indicó que la Fiscalía está sustentando la flagrancia con el tercer punto, sin embargo resaltó que esto no ocurrió porque una vez los hechos de la madrugada del 16 de mayo, donde estuvieron 10 personas alrededor de Carrión entre policías, el jefe mayor Juan Fernando Ramos y hasta bomberos, lo dejaron ir por propio pie tras verificar que hubo una violación al toque de queda cuya sanción la primera vez es de USD100, la segunda con USD400 y si hay una tercera reincidencia la persona es detenida.
Criticó que la Fiscal General en audiencia haya mentido indicando que fueron los policías quienes le llevaron a Carrión hasta la Clínica para argumentar persecución y así logran una prisión preventiva, esto sin contar que a las 14:20 de ese día le leyeron sus derechos por violación del toque de queda en la casa de salud: “Pero en la audiencia de flagrancia lo acusan de abuso sexual”.
Con todos estos antecedentes, Porras subrayó que esta denuncia contra Salazar, la fiscal delegada Mayra Soria y el mayor Juan Ramos, dará una oportunidad a los abogados para demostrar que en el Ecuador es posible montar casos por cuestiones políticas y que de esto tienen responsabilidad jueces y fiscales.
Citó el caso de Ola Bini que demostraría como la justicia se usa para temas políticos y venganzas, por lo que el proceso de Carrión no es aislado. Además recordó que uno de los testigos que compareció ante la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional informó que el exministro de Salud, Mauro Falconí, y su pareja recibieron una llamada del exsecretario de Gobierno, Jorge Wated, mostrándoles su respaldo para hacer lo posible para que el Defensor del Pueblo no siga en su puesto: “Incluso le había dado un guion a la señora de lo que tenía que decir, por eso las versiones y testimonios cambiaron tres veces”.