La focalización no va a resolver la problemática del incremento progresivo del precio de los combustibles, por lo que este valor debe ser congelado, demanda el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE), Leonidas Iza.
Con el fin de presionar al gobierno de Guillermo Laso para que tome la decisión de congelar el precio de los combustibles, Iza anunció la reactivación del Parlamento de los Pueblos, conformado por una variedad de organizaciones sociales.
Este miércoles, según adelantó el dirigente indígena, mantendrán una reunión con el propósito de definir las acciones que desarrollarán con la finalidad de empujar al Ejecutivo a que revise su posición de mantener las mismas políticas neoliberales del expresidente Lenín Moreno.
Cuestionó que Lasso insista en fijar el precio de los combustibles de acuerdo con los costos internacionales del barril del petróleo. Iza no cree que sea lo adecuado porque, entonces, tendría que fijar también el salario de los ecuatorianos de acuerdo con los parámetro internacionales.
Deploró, asimismo, que las autoridades gubernamentales digan que no hay recursos para subsidiar los combustibles, cuando jamás el sector petrolero ha estad en pérdida. Al contrario, el dirigente indígena señaló que hay un balance positivo de 280 millones de dólares, en 2020, por la venta del crudo, según cifras de Petroecuador.
Respecto a las declaraciones del presidente Lasso, quien dijo que el gobierno representa a los más pobres del Ecuador, no aquellos que se visten como pobres pero que son capitalistas, mercantilistas y solo buscan la desestabilización de la democracia, el presidente de la CONAIE respondió que los únicos que buscan desestabilizar son los necios que no quieren escuchar al pueblo.
Manifestó que él no representa a los pobres, pero es parte de los empobrecidos que están luchando por sus derechos. Recalcó que, en cambio, Lasso si representa a los ricos y como prueba de ello sostuvo que el Banco Guayaquil, de Lasso, en plena pandemia ganó más de 25 millones de dólares.
“Nosotros no nos ponemos el poncho para decir que somos pobres, sino que luchamos contra una política que ha empobrecido a la mayoría de los ecuatorianos. Y no nos vengan a decir que el modelo que nos están regalando en este momento, como visión de futuro, es el que va a resolver el problema de la pobreza. No”, afirmó Iza.
Cree que el problema de la pobreza se resolverá en la medida de la equidad que haya en el país. Considera que el Estado ecuatoriano es utilizado para beneficiar a los grandes grupos económicos y trasladar la crisis económica a la mayoría de la población ecuatoriana.