A pesar de que la ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, ha dado declaraciones sobre el incremento de nuevas plazas de empleo, programas dirigidos a jóvenes para acceder a su primer trabajo y reuniones con la empresa privada para impulsar oportunidades laborales, la realidad que enfrenta gran parte de la población panameña parece ser distinta.
Datos recientes del mercado laboral reflejan que la tasa de desempleo aumentó a un 10.4 %, lo que representa más de 227 mil personas desocupadas en Panamá. Además, casi la mitad de la población ocupada, entre el 47.1 % y el 49.3 %, trabaja en condiciones de informalidad, sin estabilidad ni garantías laborales.