Esta semana arrancaba con el president Carlos Mazón anunciando que había
llegado a un principio de acuerdo con Vox para presentar los presupuestos de la
Generalitat. A cambio el PP hace suyos los postulados de la ultraderecha sobre
eso que llaman falso ecologismo.
O sobre política migratoria.
Pero Vox pide más. José Gosálvez apretaba con la lengua.
El Gobierno criticaba el sí quiero Mazón-Vox. Pilar Alegría
La oposición aquí también. Diana Morant, del PSPV.
Joan Baldoví, de Compromís.
Críticas también de los sindicatos. Unai Sordo, de Comisiones, sobre el
negacionismo climático.
Pero el Consell ha hecho oídos sordos a todas las críticas y ayer aprobaba el
proyecto de presupuestos. Suben un 8 por ciento, pasan ya de los 32 mil
millones, con 2.400 de ellos destinados a partidas relacionadas con la DANA. La
consellera de Hacienda, Ruth Merino, presumía de que, aunque es su socio
preferente, no han comprado todo el discurso de Vox.
Pero Vox dice que seguirá apretando, aunque desvincula la aprobación de esas
cuentas del futuro de Mazón. José María Llanos.
Y esta semana, casi cinco meses después, Mazón recibía a cuatro víctimas de
la DANA. Estos son Susana y Juan José.
Una reunión miserable, para el colectivo de familias de víctimas mortales
DANA 29 d'octubre, un intento de blanquear la imagen del president, que debe
dimitir.
Y Mazón se esperó al último acto de las fallas, a la Cremà, para dejarse ver
por la fiesta.
Una visita con nocturnidad, sin público cerca, que la delegada del Gobierno,
Pilar Bernabé, valoraba así.
Lo que ha llegado ya, aunque no lo parezca, es la primavera.