Con Pérez Llorca igual que con Mazón, la sintonía es clara. Qué fácil se lo pone siempre el PP a Vox, más aún en la Comunitat Valenciana. Qué poco cuesta que la formación de ultraderecha, sin mancharse las manos, marque la agenda e imponga líneas rojas en los presupuestos de la Generalitat, en el reparto de dinero que es de todos. Hoy además ha sido Vox quien ha anunciado el acuerdo, dejando claro que habrá prioridad nacional, entre otras cosas. Tan esperable como grave y descorazonador. Eso como mínimo. Porque veremos si al detalle, esa prioridad nacional, además de alejada del respeto a los derechos humanos, pueda ser hasta ilegal.