Las mujeres que juegan a videojuegos están expuestas a un acoso sexual constante que afecta a más del 20 por ciento de las jugadoras. Es la principal conclusión de un estudio de la Universidad Miguel Hernández de Elche, que ha estudiado las conductas en los videojuegos y otros entornos relacionados con ellos como las redes sociales y que alerta de las consecuencias que este acoso tiene para las víctimas, ya que es un entorno donde es mucho más fácil permanecer oculto.