Multitudinaria, histórica, es difícil encontrar calificativos que definan en lo que se ha convertido hoy el centro de València... una marea verde, sonora, formada por decenas de miles de profesorado, alumnado y familias. Es difícil, diría que imposible no escuchar su clamor, que seguro ha llegado a los responsables de la Generalitat que deben llevar el próximo lunes una propuesta más concreta, con materia salarial incluida, a una reunión a los que sindicatos acuden con el respaldo moral y real de la comunidad educativa, que resiste, una semana después, la convocatoria de huelga indefinida. A tenor de lo visto hoy, no parece que la del desgaste sea, al menos de momento, una buena estrategia.