Segunda jornada de huelga, con un seguimiento según los convocantes del 75%, muy masivo, casi como el de ayer. Y también como ayer, los puentes siguen rotos entre la Conselleria y los representantes de los y las docentes. La Generalitat deja caer que para negociar habría que desconvocar la huelga, pero los sindicatos le dicen que es al revés: que se trata de reunirse y de negociar una propuesta concreta, hasta que esa oferta no exista, no hay desconvocatoria que valga. La conselleria de Educación parece bastante cómoda en su decisión de esperar, a sabiendas de que una huelga indefinida es difícil de mantener, por sus consecuencias de todo tipo, también económicas, para quienes ejercen este derecho. Pero esa comodidad no tranquiliza nada para éste y otros conflictos que vendrán, porque gobernar va de encontrar soluciones, no de jugar al desgaste. Ojalá más propuestas y menos estrategia.