Hoy a distintas horas, en distintos lugares, se han celebrado minutos de silencio por la última víctima de violencia machista en nuestra Comunitat. La mujer de 64 años, enfermera, asesinada presuntamente a manos de de su ex pareja, un hombre que ya está detenido, en pleno centro de salud en Benicàssim, donde ella estaba trabajando. Las concentraciones son un gesto necesario. Pero ni mucho menos suficiente. La lucha y el compromiso contra la violencia machista puede y debe manifestarse de muchas otras formas: con recursos humanos y materiales, con compromiso en los presupuestos, con medidas como la educación en igualdad desde las etapas más tempranas. Y llamando a las cosas por su nombre, sin circunloquios. Es violencia machista, es un problema estructural y la lucha debe ser transversal, firme, sin titubeos, ni cesiones.