El debate de la tasa turística es recurrente en nuestra Coomunitat. Una tasa que llegó a estar regulada durante el Botànic, que nunca llegó a aplicarse y que el PP derogó en esta legislatura. Por eso llama la atención qeu fuera la alcadesa de València, María José Catalá, tan tajante y contundente hasta ahora contra esta medida, quien dejara ayer una rendija abierta al diálogo sobre su aplicación o sobre alguna medida similar, siempre con el acuerdo del sector. El sector, claro, que nunca estará comulgará con gravar su actividad. Pero, aunque el turismo sea nuestra gran industria, si queremos mantener su salud y su sostenibilidad también será necesario mirar más allá, no ser cortoplacistas ni mirar solo las cuentas de resultados. La tasa turística no es una locura, se aplica en muchísimos lugares del mundo y de nuestro país, que, que se sepa, siguen siendos polos turísticos de primera magnitud. Así que bienvenido el debate, sobre todo si se aborda desde todas las perspectivas, y no solo desde la de los beneficios económicos.