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En Otro Fin Del Mundo, conversamos con Celeste Fierro, militante del Movimiento Socialista de los Trabajadores, candidata a Diputada por la CABA en las elecciones del 26 de octubre por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad y una de las integrantes de la flotilla Global Summum, esta misión humanitaria, solidaria e internacionalista que buscó romper el bloqueo naval del estado genocida de Israel contra Gaza y pudo instalar en el debate público global la denuncia al genocidio y la causa palestina.
Unos días después de haber retornado a Argentina, después del secuestro por parte del ejército israelí en aguas internacionales y la deportación vía Jordania, junto al resto de los argentinos de la flotilla, Celeste conversó con Radionauta 106.3, nos compartió su mirada y su balance de la experiencia de la Global Summud, la capacidad de articular el internacionalismo detrás de la causa palestina, y los desafíos geopolíticos que se abren ante el escenario de nuevas instancias de negociación.
–La flotilla Global Summum nos permite pensar que se pudo romper con la rosca palaciega, los gestos, las declaraciones acerca del genocidio palestino cometido por Israel. Poner sobre la mesa la necesidad de acciones concretas, y la flotilla dejó un saldo en ese sentido. No sé cómo lo evaluás vos, con las sensaciones a flor de piel, pero con distancia respecto a la vorágine de la última semana.
-CF: Acuerdo completamente con lo que estás diciendo porque, haber participado y que hayan frustrado esta misión humanitaria que buscaba abrir ese corredor humanitario y romper el bloqueo genocida que mantiene al día de hoy, y no permiten que ingrese la ayuda humanitaria necesaria. Y es esa combinación porque, por un lado, no llegamos y es una bronca bárbara. De hecho, les cuento una anécdota linda, que por ahí es más emotiva, pero es un poco lo que sentimos varios: que es que cuando a mi hija le cuentan que no se había podido llegar y que habían detenido la misión cuando nos interceptan en aguas internacionales, su primer preocupación fue no les llegaron los alimentos a los palestinos y a las palestinas. Creo que esa bronca estuvo, esa sensación de impotencia. Y, a su vez, charlando con otros compañeros y otras compañeras, que lo que sí se logró fue que se sume a la multiplicación de las acciones en solidaridad con el pueblo palestino, en la denuncia del genocidio. Se logró sacar el velo de víctima que intentan poner a Israel y mostrar la complicidad de un montón de gobiernos. Vos lo decías recién con el tema de las declaraciones y demás pero, ¿qué cosas concretas están haciendo para frenar este genocidio? Pocas y ninguna.
–Son esos logros que tuvo la flotilla, para quienes estuvimos siguiéndola desde la distancia, de instalarlo mediáticamente en los grandes medios, acá. Medios que siguen sosteniendo posturas sionistas. Pero hay algo que en las militancias que se sintió muy fuerte, el poder abrazar la utopía. La flotilla también representó eso, que nuestros sueños están y seguimos luchando por una vida más justa. Y esa expresión de solidaridad, de internacionalismo trajo un aire fresco para las militancias.
-CF: Sí, me parece que la flotilla logró tomar algo de nuestra historia militante, en esto del internacionalismo. Para mí eso fue muy emocionante, en eso de encontrarte con otras y con otros, de distinta tradición política, de historias, edades e idiomas, que abrazamos esta causa y que estábamos convencidos de lo que estábamos haciendo. Más allá de los riesgos, y volvió a poner en el centro, lo colectivo, el poner el cuerpo, las acciones concretas. Y es la muestra de lo que sí se puede hacer. De que se podían hacer muchísimas cosas, pero ante el mirar para el costado de gobiernos, de Estados; acá activistas, militantes de todas partes del mundo estábamos navegando en veleros hacia la Franja de Gaza, con ayuda humanitaria y la solidaridad internacional, mostrando que sí se pueden hacer cosas. Creo que eso fue muy importante en un marco en el que, hoy, intentan que prime el individualismo, intentan que prime el sálvese quien pueda, esto aportó a una sensibilización.
–Nosotres estábamos muy interesados en hablar con vos, no sólo en torno a lo que fue la flotilla, sino también en términos personales, la experiencia de haber sido parte, haberla atravesado. La primera cuestión que nos preguntábamos era cómo llegaste, cómo te animaste a ir, qué fue lo que te motivó sabiendo los riesgos que implicaba la iniciativa.
-CF: Lo primero es que fue una decisión colectiva en el marco de esta sensación de “¿qué más podemos hacer?. Fuimos varies los que nos anotamos de mi organización, el MST. Y tratando de comunicarnos, porque como nosotros fueron más de 28 mil personas quienes se anotaron a nivel mundial. y eso habla también de este reverdecer del acompañamiento a la lucha del pueblo palestino, de la denuncia al genocidio que venía creciendo con el correr de los meses, por suerte. Ahí nos inscribimos con la intención de ser parte y, en lo personal, además de abrazar esta causa desde hace mucho tiempo, y ante la pregunta de “¿qué más se puede hacer?”, todo parece poco cuando estás viendo cómo asesinan a niñas y niños todos los días, familias enteras destruidas. El otro día leía que el 90% de las casas en Gaza están destruidas y eso no habla solo de lo material, sino de lo que significa para esas miles y miles de familias. Y en eso también, les contaba la reflexión de mi hija, y ella tuvo mucho que ver con esta decisión. Porque también se trata de pensar en qué futuro dejamos para estas infancias y eso fue muy movilizante en ese sentido, en decir que si hay que poner todo, hay que ponerlo todo y hasta el final. Eso fue parte de ser una de las participantes de esta misión, y siempre sentirlo desde lo colectivo, al ser una decisión conjunta no fue que fui sola sino con el acompañamiento de compañeros y compañeras de acá de Argentina, sino también de la Liga Internacional Socialista, nuestra organización internacional que me recibieron en Barcelona, me acompañaron en Túnez.
–Celeste, dos preguntas. Una más personal. Una reflexión de cómo te llevabas con la vida naútica antes de la flotilla y cómo fue la preparación en ese sentido. Y la segunda, en términos, más políticos, ¿cómo fue la intercepción, las condiciones de detención por parte del ejército israelí y las estrategias de defensa legal que entendemos que estaban preparadas ante una posible intercepción?
-CF: Lo primero es que no tenía ninguna relación con la vida naútica. Lo más que había navegado fue una vez que viajé a Montevideo, ida y vuelta, y nada más. Y era toda una preocupación, porque todo el mundo lo vive de diferentes formas y, para la mayoría, la primera experiencia en el mar es complicada por los mareos. La verdad es que me llevé muy bien, increíblemente, y bueno eso ayudó a poder llevar adelante todo lo que significó. Porque, si bien el plan de navegación en condiciones ideales era de 15 días, terminamos navegando un mes porque es muy distinto el tiempo en la planificación política, con el tiempo y la planificación en el mar, muy ligada a las condiciones climáticas, a la situación de nuestros barcos. Por suerte me llevé bastante bien, en relación a estar un mes en un barco en el mar.
Y sobre la intercepción y lo que nos terminó sucediendo, nosotros desde un primer momento sabíamos que ese era el escenario más probable. Evaluábamos tres escenarios: el primero y el más deseado, era llegar a la Franja de Gaza, pero a la vez el menos probable; un segundo era que ataquen las naves, como había sucedido en otro momento y que directamente puedan hundir un barco; y el otro era la intercepción, donde nos iba a hacer sufrir y a quedarse con la ayuda humanitaria, y nosotros detención y deportación. Nosotros estábamos preparados en ese sentido, no sólo en esos escenarios, sino también en el armado legal sobre lo que nos iban a intentar hacer firmar, como reconocer que estábamos entrando de forma ilegal a Israel, cuando el que está actuando de forma ilegal es Israel, porque nos interceptan en aguas internacionales. Y, además, estábamos yendo a la Franja de Gaza, a aguas palestinas bloqueadas por Israel, cometiendo nuevamente otra ilegalidad. Ese acompañamiento legal fue parte de la preparación, como ser parte de misión humanitaria, solidaria, internacionalista y no violenta. Tiene una importancia en este sentido porque, como les decía, en 2010 hubo un ataque concreto a la flotilla donde asesinaron a 10 activistas. Entonces, la preparación en esta misión no violenta, nos hace saber que cualquier respuesta que podamos dar aunque sea ante un movimiento brusco o una respuesta verbal, podía hacer que escale la situación de violencia, poniendo en riesgo no sólo la vida propia, sino de todas y todos lo que estábamos navegando y siendo parte de la flotilla. En el caso de mi barco éramos 23 compañeros y compañeras. Y la intercepción tuvo esa cuota de preocupación de qué nos iba a suceder. A nosotros nos tuvieron 24 hs adentro de los barcos, ya tripulados por el sionismo, llevándonos a un puerto sin tener idea de qué iba a suceder porque se habían dicho muchas cosas en la previa. Después estuvimos 24 hs más en el puerto, donde ahí la violencia escaló en relación a los tratos, de cómo nos zamarreaban llevándonos de un lado a otro, de estar sentados de rodillas en muchos casos por bastante tiempo en un playón de cemento con las mano precintadas en la espalda. Es cuando viene el ministro y empieza a gritar que éramos los terroristas, que esa era la tierra de ellos y que íbamos a ser tratados como terroristas. Y de ahí ya nos llevan a la prisión. Estuvimos más de 48 hs incomunicados y, luego, nos llevan a una prisión de máxima seguridad donde los tratos y la vulneración de derechos fue permanente.
–Es una militancia cotidiana tener qué salir a explicar por qué salimos a las calles por Palestina, por qué hacemos boicot a empresas que financian el sionismo, por qué es una lucha que nos compete más allá de las realidades, de las distancias. Y, muchas veces, se nos tilda de qué acá hay cosas más importantes, son cosas que no tienen que ver con nosotres. Te queríamos preguntar cuál es la relación, que se ha vuelto más carnal, entre el gobierno argentino e Israel. Pero también esta idea de que todo lo que sea defender a Palestina es antisemistismo y un ataque al pueblo judío.
-CF: Estamos en un momento, en nuestro país, en el que el gobierno es uno de los aliados al sionismo, íntimo amigo de este criminal de guerra que es Netanyahu. Donde justamente los sectores más reaccionarios del sionismo intentan avanzar en impulsar todo tipo de acciones y medidas en cuanto a la Justicia y en el Poder Legislativo de algo que no pueden acallar más, no pueden tapar el sol con las manos de lo que significa el genocidio que además en octubre de 2023 se profundizó, pero que viene desde hace décadas la política de limpieza étnica, la política de apartheid. Me acuerdo cuando nosotros denunciábamos que la Franja de Gaza era la cárcel más grande a nivel mundial, a cielo abierto. Hoy son el campo de concentración más grande a cielo abierto. Entonces creo que todo eso también lleva a que, en muchos sectores, se pregunten cuál es la importancia de la causa palestina en nuestro país. Creo que es enorme, porque además, creo que hay que refutar toda esta falsa idea de que denunciar el genocidio, denunciar al estado sionista de Israel con lo que está llevando adelante es antisemita. El mayor antisemita es ese estado que está asesinado al pueblo palestino, un pueblo semita. Y lo otro, es que no se puede equiparar la denuncia de lo que llevan adelante, con el antisemitismo que lo llevan adelante hasta seguidores del gobierno de Javier Milei. Esto me hace acordar cuando exigíamos el derecho al aborto y nos decían que hay niños que se muerren de hambre. Bueno, nosotros peleamos contra este sistema para que se logre cambiar de raíz, para que no tengamos más niños y niñas que se mueran de hambre, para que no tengamos que tener niñas y niños que mueran bajo los escombros de los bombardeos de un estado genocido, y además queremos que se respeten los derechos de todes, como es el derecho al aborto legal. Como que siempre te intentan patear la pelota afuera en estos debates. Y cuando denunciamos un genocidio lo tenemos que hacer en nuestro país y en todas partes. Porque acá no hay una vida que vale más que otra. A pesar de que nos quieren hacer creer eso, con la vida de los palestinos. Lo mismo con los miembros de la flotilla, lo que nos hicieron es nada en relación a lo que sufren desde hace décadas los palestinos. Niñas y niños menores detenidos.
–Pensábamos en el escenario que se abrió ahora, ese cese al fuego y el “acuerdo de paz” que sabemos que esconde intereses de ocupación real, ¿cómo crees vos que va a continuar la lucha del pueblo palestino en este contexto? Donde también empiezan a circular estas ideas de los 2 estados promovidas por la ONU, y esta “paz” que no garantiza ninguna justicia respecto del genocidio del que venimos hablando.
-CF: Yo creo que se apresuraron a lograr este tramposo acuerdo de paz, que lo impulsó claramente Trump, por las enormes movilizaciones a nivel mundial, por el acompañamiento a la causa palestina, por intentar desmontar eso y, a su vez, lavarle la cara al sionismo, proteger a Netanyahu. Y si bien es entendible, nos decía un compañero que tiene su familia en la Franja de Gaza, la alegría por el cese al fuego, porque hace dos años no saben si van a terminar bajo los escombros al minuto siguiente, sumado a la crisis humanitaria que esto provocó. Lo cierto es que no significa ni un triunfo de la resistencia palestina, ni una solución real. Porque se lleva adelante en el marco de mantener la ocupación colonial, de mantener a ese estado genocida y no se discute la Palestina libre que hace falta. Ni siquiera se discute en esa acuerdo, la propuesta de los dos estados. Que para nosotros es una propuesta que ya fracasó, fracasó desde el ‘93 cuando se propuso y creo que este genocidio lo pinta de cuerpo entero. Es un acuerdo de alto al fuego momentáneo, que tenemos que ver cómo se sigue desarrollando, sabiendo que siguen bombardeando, se sigue conociendo que hay palestinos y palestinas todos los días asesinados por el ejército colonial. Y, además, si se lleva adelante el plan completo, no van a estar mejores condiciones los palestino. Porque ese plan de reconstruir Gaza está ligado a grandes negocios inmobiliarios, no está pensado para reconstruir los hogares destruidos y mucho menos garantizar el derecho al retorno, que esa sería una paz justa. El derecho al retorno y una Palestina del río al mar, que no es lo que propone este acuerdo.
–Es irónico, pero Trump como garante de la paz es algo que no esperábamos ver. Y pienso cómo se ha instalado el sentido común de que nunca hubo paz. Y en esto de que el imperialismo tiene sus planes para Gaza, del otro lado también tenemos los nuestros. ¿Han quedado redes conformadas para pensar nuevas acciones internacionalistas, globales? Porque claramente esta es una lucha que hay que sostener hasta que Palestina sea finalmente libre.
–CF: Lo fuerte que ha tenido esto es que el nivel de coordinación no se terminó con nuestra llegada a nuestros países, sino que se mantiene. Se están pensando nuevas acciones, todavía no tenemos fechas. Y fundamentalmente, cómo seguimos impulsándolo en nuestro país.
Vuelvo a la situación de los detenidos. Tengo la alegría de contarles que ya tienen la libertad todas las compañeras y los compañeros que estaban detenidos. Así que ahora se están pensando, en la coordinación, las distintas instancias legales para denunciar lo que sufrimos, lo que vivimos, no sólo la intercepción en aguas internacionales, sino toda la violación de derechos a la que nos han sometido.
En nuestro país, por suerte, se han logrado fortalecer los espacios de coordinación. Creo que tenemos que apostar por eso, involucrarnos, denunciar a nuestro gobierno y decir “No en nuestro nombre”, seguir exigiendo la ruptura de relaciones, seguir impulsando la campaña “Fuera Mekorot”, esta empresa que asesora desde 2021 a las empresas del manejo del agua aquí cuando está denunciada internacionalmente por llevar adelante un apartheid hídrico. Seguir sumando en esta pelea, que no termina, hasta que Palestina sea libre del río al mar.
Gracias por difundir, que es clave cuando quieren hacernos callar y silenciar sobre lo que està sucediendo. Hoy màs que nunca hay que ponerle el cuerpo a las ideas,.Para decirles a los que nos llaman utòpicos, que lo utòpico es pensar que podemos vivir en este mundo, en este sistema, sino que lo que falta es dar vuelta todo.
En Otro Fin Del Mundo, nos visitó Emiliano Pasquier, integrante de Recreo Uruguayo (bajista, compositor, ilustrador, parte del equipo de comunicación de la banda), y podemos charlar con él acerca de la celebración de sus 100 recitales, de los orígenes de Recreo, sus mutaciones e influencias a la hora de ir dándole forma a esta propuesta musical en permanente cambio, en constante búsqueda de “no petrificarse”.
En el repaso de los inicios, Emi rememora los primeros toques en vísperas de los 100: “El recital 1 fue en la FLIA, el recital 2 fue acá abajo en el Olga Vázquez. Me encanta tocar en el Olga, es un lugar que quiero mucho, de habitarlo casi siempre de noche. Sé que acá siempre se construye cultura, pero casi siempre lo he habitado de noche”.
A su vez, da cuenta de como empezó el proyecto sin grandes pretensiones de trascendencia y fue cambiando al calor de los recitales y la recepción de la gente: “Recreo nació como el proyecto B de todos, a ser el proyecto A de todos. Y hay una cierta conciencia sobre eso, hay cierto descontrol en los recitales de Recreo, algo catárquico, bacanal, como se quiera llamar. Y hay que cuidar un poco de no ponernos demasiado conscientes de nosotros mismos, volverse solemnes. Hay un ejercicio reflexivo de decir: “tratemos de relajar un poco”, a pesar de que tenemos mayores obligaciones”.
Le consultamos acerca de la mirada de la vida cotidiana que atraviesan las letras de la banda y cómo las atraviesan un componenete generacional: “Yo tengo 36 años, Emir y Napo también. Somos del año 1989, no separa solo un mes y medio a los tres. Yo nací el 29 de abril, Napo 16 de mayo y Emir 19 de junio. Emir tiene otro tránsito por la cultura, más movedizo; Napo y yo somos de la música, yo menos, soy más tocador de instrumentos. Ya cuando tenés 36 años, hay un subtexto en la vida que te dice “¿hasta cuándo vas a seguir haciendo esta boludez?”. Hay una idea de que lo que no es productivo no sirve. Todos los días me despierto, me pregunto si dejo la música y me digo ni en pedo. Y con Recreo pasó algo muy lindo, porque no nació con pretensiones y esa falta de pretensión hizo que suene genuino”.
En lo generacional, también hay un claro atravesamiento político, de experiencias y procesos trasnitados que encuentran una traducción en lo que Recreo dice y propone:”Como una generación que ya vivió el neoliberalismo, la crisis del 2001, ay una cierta responsabilidad político. Por ahí en el primer disco se nota menos, pero si te acercabas a los recis, veías que había una bajada de línea muy de ética punk. Y creemos que en este segundo disco se trasladó. Estábamos en junio en el patio de Casa Zeta y les digo “chicos, va a ganar Milei, tenemos que hacer un disco que dialogue con eso”. Y ya lo veníamos haciendo”.
“Tenemos esa joda de que Recreo es como un santo milagrero. No les pidas cosas porque te las cumple. Y es medio como un santo maldito, medio extorsivo. Si no te haces el tatuaje… jeje”, sintetizaba el espíritu de la banda Emiliano.
En Otro Fin Del Mundo, conversamos con Mariano Féliz, en su columna de Economía Política, acerca del escenario económico postderrota electoral del gobierno de Jaqvier Milei en las elecciones que se disputaron el 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires
En la previa de la elección, el gobierno gastó dólares del tesoro para mantener la cosa mas o menos estables. En 15 días usaron unos 500 millones para contener al dólar.
El clima social general y el impacto en la economía de todo el mundo llevó a que le resultado electoral sea muy abultado en contra del gobierno. Hubo un aumento muy grande en la abstención, mucha gente que votó a este frente de La Libertad Avanza no fue a votar.
Hay despidos y suspensiones en empresas grandes, se ve todos los días en la provincia de Buenos Aires, el agro también está complicado porque los costos fijos suben con un dólar que está estable y la ecuación económica se vuelve más dudosa. Si bien la inflación es baja, los salarios siempre corren por detrás. Todo esto armó un combo que hizo que el gobierno perdiera en ciudades que habitualmente no votaban al peronismo.
En 2023, mucha gente votó enojada y encontró una alternativa en La Libertad Avanza. Una cosa es votar enojado, y otra cosa es ser necio y negar las consecuencias del modelo de LLA en su vida cotidiana.
Tomar medidas financieras, para mantener el precio del dólar. Enorme desconfianza de los acreedores internacionales. Si bien el dólar subió un poco después se estabilizó. Los títulos públicos cayeron y el Riesgo País pasó de 900 a 1100 y eso habla de la imposibilidad del Estado argentino de renegociar los vencimientos de deuda próximos.
El único fusible que tiene el gobierno hoy es el ministro de Economía, que mientras siga con el dólar estable no lo van a correr. Pero después de octubre se vislumbra una fuerte suba del dólar. Y la pregunta es si el gobierno llega a octubre con el mercado cambiario estabilizado.
En su columna de Política Deportiva, Pedro Garay nos trae un análisis de la situación que atraviesa el deporte nacional en esta era de la presidencia de Javier Milei y la secretaría de Daniel Scioli. Continuidades y ruptuas, resultados engañosos del pasado inmediato en medio de una crisis profunda.
En la columna audiviosual de Otro Fin Del Mundo, Tamara Camparo nos trajo una película nueva estrenada hace unos meses: “Magic Farm”, dirigida por Natalia Ullman.
Un equipo de producción televisivo que hace un programa sobre turismo de apropiación cultural, cazadores de tendencias que por error llegan al pueblo de San Cristóbal, en Santa Fe.
En Otro Fin Del Mundo, conversamos con Daiana Melón, trabajadora del INTA y Sebastián Fajardo, delegado de ATE en el organismo, acerca de la situación de vaciamiento que busca imponer el gobierno, cómo lo vienen atravesando sus trabajadores y las peleas que vienen dando en defensa de su trabajo.
“El INTA es una institución que está a punto de cumplir 70 años. Lo que tiene de particular la institución, a diferencia de otras instituciones de ciencia y tecnología, es que tienen una parte de investigación y toda otra parte que es de extensión rural, que se trata de estar en territorio, en vínculo con las familias productoras, acercando muchas de las investigaciones que se desarrollan en el INTA, hacer acompañamiento desde lo técnico y, también, desde lo social, acercando al territorio políticas públicas que tienen que ver con lo productivo, pero también con la salud, con la comunicación”.
“El INTA fue creado con la intención de investigar y desarrollar tecnologías más vinculadas al modelo agroexportador de nuestro país, lo hegemónico dentro del INTA es esto. Los que estamos acá venimos de la pequeña parte del INTA que tiene que ver con la agricultura familiar”.
“Quienes trabajamos en el otro sector, el que trabaja con la agricultura familiar, campesina e indígena, entendemos que la ciencia debe estar al servicio de esos sectores, que la educación pública debe estar al servicio de esos sectores y eso es lo que desarrollamos desde el INTA. A muchos sectores, el Estado sólo llega a través del INTA. Y lo que vino a hacer Milei, directamente, fue desguazar este sector”.
“Este gobierno, desde que asumió, ha venido atacando en general a todos los organismos del Estado nacional. Se han llevado puesto organismos vinculados a la cultura, como el INCAA, el caso de Télam, el Inafci, todo lo que tiene que ver con Desarrollo Social. Y después, empezaron a encontrar con otros organismos más robustos, con organigramas internos más complejos, con la autarquía y el INTA es uno de esos casos. El año pasado arrancaron con el tema del cierre de dos programas muy importantes para hacer trabajo en el territorio, como Cambio Rural y Prohuerta. El INTA se achicó en su planta un 10% durante el año pasado, a través de retiros voluntarios”.
“¿Cómo se trabaja en este momento? La verdad es que se trabaja muy mal. Sumado a que no hay plata para trabajar, hay un decreto, que no sabemos si va a prosperar, donde las unidades en las que trabajamos ya están cerradas. No te queda claro cuál es tu jefe, cuál es tu línea de trabajo. Tuvimos que hacer traslados hace un par de meses, nos cambian la función. Ese es el contexto: no nos echan, no han logrado echarnos porque estamos en la calle, dando la pelea en un montón de frentes, con salarios muy malos”.
“Tenemos un decreto que el 585 que suprimen las estructuras vinculadas a la agricultura familiar, tanto de extensión como de investigación, lo que deja a la gente pasada a disponibilidad. El viernes pasado, a pesar de contar con una medida favorable de la Justicia de no innovar por seis meses, el gobierno decidió hacer listados de pase a disponibilidad, que dan cuenta de una persecución política para el sector que trabajamos con la agricultura familiar”.
“El jueves estábamos festejando esta victoria legislativa y ya los tipos estaban largando esos listados. Entendemos que también tiene que ver con una estrategia comunicacional, de que se hable de eso. Ver tu nombre en los listados es un bajón, un terrible bajón. Igual la autoestima de los compañeros es bastante alta. Las movilizaciones que hemos tenido han sido históricas. Hay un montón de cosas que tienen que ver con la organización, que están buenas, hay que ponerlas en valor. Y ya hay un saldo organizativo de gurpos, asambleas, que van llevando adelante acciones, ganado en confianza”.
En Cancelades, conversamos con Federico Soria, asambleista en defensadel agua de Uspallata,a raíz de ladetención arbitraria que sufrió por parte de la Policía Federal en la ciudad de Neuquén y sobre la lucha que vienen llevando enla provincia de Mendoza por la defensa del agua y los terriotorios ante el avance megaminero.
“Venía en viaje a la ciudad de Neuquén para asistir al festejo de los 10 años del No a la mina en Las Coloradas, que se va a realizar el sábado. La cuestión es que yo había solicitado los permisos, porque estoy en libertad condicional, a raíz de esta causa que tenemos armada por el gobierno de Mendoza por cuenta y orden de la minera San Jorge. Y, en ese marco, cuando llego a la ciudad de Neuquén, incluso antes de bajar del micro, me privan de la libertad. El fiscal debió haber levantado el pedido de captura, mi abogado lo solicitó, y nunca lo hizo. Tuvieron que hacer una diligencia para que me liberaran, porque más allá de la arbitrariedad de la causa que me han hecho,esta detención era más arbitraria aún, porque no tenía ningún sentido que estuviera detenido”.
“La sospecha que tenemos nosotros, más una noticia de que ampliaron nuestra imputación en la causa, tiene que ver con la audiencia del pueblo que nosotros hicimos. Con la audiencia del puebloen Uspallata, le triplicamos la cantidad de gente que asistió, y todos se manifestaron en contra.
Esto no escapa a la sucesión de hechos nefastos con los cuales nos quieren amedrentar en la lucha por la defensa del agua de Mendoza”.
“La Minera San Jorge hace 17 años pretende ingresar a Uspallata, tiene una explotación donde han declarado cobre, oro y molibdeno, pero sabemos que como todos los yacimientos son polimetálicos y se van a llevar todo lo que encuentren. Pero lo que promociona el gobernador Cornejo es la explotación del cobre. Al estar vigente la Ley 7722, la técnica de extracción es la flotación con xantatos, que es una sustancia tan tóxica como las otras. La Minera San Jorge interpuso una acción de incostitucionalidad y logró que la Corte Suprema de la Nación le de el beneficio de la duda. Con lo cual no pueden usar mercurio, ácido sulfúrico y cianuro, que son las sustancias expresamente prohibidas pero sí cualquiera de las otras. Venimos resistiéndolo desde hace 17 años, desde el año 2008 que llegó la minera a Uspallata. Y llegó como un hecho consumado y acá estamos, 17 años después, diciéndole a la gente que luchar sirve”.
En “Otro Fin Del Mundo”, dialogamos con Fernanda Génova, integrande de la Asamblea pior un Mar Libre de Petroleras de Mar del Plata y de la Red de Comunidades Costera, en relación a la expedición submarina que se realizó en el área del tálud de Mar del Plata y a la lucha que vienen llevando adelante contra los proyectos extractivos en el Mar Argentino.
“No escapamos al sentimiento generalizado que está habiendo hoy en la mayoría de la población que está atenta al streaming, donde observamos con mucha alegría todo lo que se está encontrando. En estas imágenes se demuestra que el territorio donde se quiere instalar el proyecto extractivista no son territorios deshabitados, hay mucha vida, es una zona que está llena de especies que requieren protección y que estos proyectos no se pongan en marcha”.
“Lo que sabemos y nos preocupa es que son áreas donde las empresas están realizando exploraciones, ahí ya se realizó exploración sísmica; y por otro lado, donde las empresas pretenden seguir avanzando con su proyecto extractivo. En el mes de junio, nosotros como Asamblea y como parte de la Red de Comunidades Costeras, denunciamos que el CONICET con su propio buque estaba realizando una campaña científica en las áreas TAN 107 y 109, que están en manos de Shell, y tenía que ver con hacer una línea de base ambiental a pedido de la petrolera, para que luego la propia empresa pudiese presentar sus estudios de impacto ambiental”.
“Sentimos que esto que estamos viendo en la televisión y tiene repercusión a nivel internacional, también es parte de este proceso de reconocimiento del mar, del tálud, que luego va a ser utilizado para el avance de la industria petrolera o incluso por la minería marina que es muy peligrosa”.
“El problema es que hay cuestiones que emergen y está bueno poder visibilizarlos o plantearlos como interrogantes. Una es que está claro que la ciencia argentina está cada vez en peores condiciones y está habiendo reclamos por parte de las universidades nacional y de instituciones de ciencia y técnica como es el CONICET por el vaciamiento brutal que se está haciendo. En este marco, también es muy difícil no cuestionar el rol que ha jugado un sector las ciencias en relación al extractivismo. Nosotros nos encontramos como asambleas, pidiéndole a los sectores científicos que den su voz en relación al impacto ambiental de los proyectos petroleros, mineros, del agronegocio; y muchas veces encontramos puertas cerradas. Esto viene de hace muchos años, con las universidades poniéndose al servicio de las grandes corporaciones, vendiendo servicios a las empresas a través de las transferencias tecnológicas y dejaran de ocuparse de las necesidades de la población. Como asamblea, impulsamos la defensa de la educación pública, la defensa de la ciencia, pero también es necesario preguntarnos el para qué de esa ciencia. Convocamos a que les científiques también se vuelquen a defender los territorios”.
“La lucha en defensa del mar es un proceso que venimos desarrollando hace varios años, con asambleas en diferentes localidades de la zona costera. Esto da lugar a que la población empiece a querer ese mar que está tan cerca de nuestras vidas. El mar es vida y nos da la vida, nos da trabajo, cultura, identidad. El ser humano necesita conocer para defender. No se puede defender algo que no se conoce. Intentamos corrernos de esta mirada antropocéntrica de que si no lo conocemos no lo cuidamos. Pero ahora mucha gente se está sintiendo más cercana a esos seres que habitan las profundidades del mar”.
En “Otro Fin Del Mundo”, conversamos con Gabriel Fabricius, físico e investigador del CONICET, acerca de la lucha que vienen llevando adelante en defensa del sistema de ciencia y técnica, por mejoras salariales y por nuevos ingresos a la carrera de investigador.
“No sé si nuestra lucha cobró visibilidad por la expedición marítima, sino el CONICET mismo o la actividad científica han sido valorizados. Pero la jornada esta de lucha fue federal, fue en todo el país. Lo que sucede en Buenos Aires tiene una lupa particular, sobre todo porque estaba reunido el directorio y se hizo una vigilia y un acampe en el Polo Científico. El tema de los ingresos a carrera es uno de los puntos de esta destrucción al que está sometido el sistema científico y tecnológico desde que asumió el gobierno. Se suman a los despidos y la baja de salarios. Uno está en la etapa de tratar de resistir, estamos lejos de revertir este proceso de destrucción”, nos decía Fabricius.
Y en relación al impacto de las políticas del gobierno nacional, repasaba: “Estamos calculando que es cerca de un 37% la pérdida de los salarios, esto sumado a la falta de subsidios, hace que los grupos no puedan funcionar. Esto hace que muchos investigadores que no quieren resignar su profesión, se van. Y eso agudiza el proceso de destrucción de los grupos de investigación. Este tipo de políticas produce un retroceso enorme“.
Erika Noelí Moreno, activista trans de Tierra del Fuego, integrante de Las Históricas, sobreviviente, habló con Cancelades acerca de la lucha que el colectivo travesti trans viene llevando adelante por una Ley de Reparación Histórica Travesti, por los vejámenes sufridos durante la última dictadura militar sobre los cuerpos trans.
Para Erika, estos vejámenes, de todas maneras, no se circunscribieron al período comprendido por los años ’76-’83, sino que recién pueden hablar de democracia a partir de 2013, con la Ley de Identidad de Género. “Esa fue una era de exterminio. Hace trece años tenemos democracia nosotras”, afirmó.
“Estamos terminando de preparar el proyecto. No va a haber dinero que repare lo que nos hicieron. Es un reconocimiento público y social de lo que nos hicieron. Desde el estado, los ciudadanos, la justicia, las religiones. Edictos policiales en los cuales no nos dejaban transitar por la vía pública ni por la sociedad con nuestra percepción, con nuestro ser y nosotros existimos desde que el mundo es mundo, desde que el tiempo es tiempo”, señaló.
“¿Quiénes éramos las que limpiaban la sangre de los Falcon? ¿Quiénes éramos las que les cocinábamos? ¿Quiénes éramos las que nos hacían el submarino de la violación? ¿Quiénes éramos las que les servíamos sexualmente a ustedes? ¿Se olvidaron? Para eso nos sacaban de la calle, para que les sirvamos sexualmente, para que les cocinemos, para que le limpiemos la sangre de los Falcon del genocidio que le hicieron al conjunto de la sociedad. ¿Dónde están los registros policiales en los que nos pintaban los dedos? ¿En los que nos ponían de justificaciones causas inexistentes? Pero no se hacían cargo de que nos usaban sexualmente. Y teníamos doce años, quince años. Y no sólo nos echaron de nuestras casas, nos violaban, nos torturaban, nos usaban de sirvienta”.