En esta ocasión me inspiraré o repetiré algunas expresiones del Papa Francisco del libro “La felicidad en esta vida”, Buenos Aires, Origen, 2019. Necesitamos abrir mente y corazón, revisar los modelos, prejuicios, juicios y estereotipos vigentes. Desde la “Iglesia doméstica”, la atacada familia, debemos pensar en sociedades, empresas y convivencias diferentes. No hay una solución única, ni perfecta. Lo que hemos creído y construido hasta ahora no está funcionando. Hemos diseñado lo que es cómodo para los hombres y claramente nuestras sociedades, en todos los aspectos, deben ser optimizadas. Debemos tener la valentía de revisar el machismo. El enfoque de cupos obligatorios es un camino que quizás, a veces, sea el único, temporalmente, dista mucho de ser el mejor. En época de elegir equipos, o de sugerir candidatos, necesitamos una presencia femenina mas incisiva en todos los ambientes. Nada de “machismo con faldas”, la mujer tiene una estructura diferente del varón, y se debe evitar asignar o pre-asignar roles estereotipados.