Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Martes 8 de agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Nm 12,1-13
    No hay otro profeta como Moisés; ¿cómo se han atrevido a hablar contra él?
    Lectura del libro de los Números.
    EN aquellos días, María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado por esposa.
    Decían:
    «¿Ha hablado el Señor solo a través de Moisés? ¿No ha hablado también a través de nosotros?».
    El Señor lo oyó.
    Moisés era un hombre muy humilde, más que nadie sobre la faz de la tierra.
    De repente, el Señor habló a Moisés, Aarón y María: «Salgan los tres hacia la Tienda del Encuentro».
    Y los tres salieron.
    El Señor bajó en la columna de nube y se colocó a la entrada de la Tienda, y llamó a Aarón y a María. Ellos se adelantaron y el Señor les habló:
    «Escuchen mis palabras: si hay entre ustedes un profeta del Señor, me doy a conocer a él en visión y le hablo en sueños; no así a mi siervo Moisés, el más fiel de todos mis siervos. A él le hablo cara a cara; abiertamente y no por enigmas; y contempla la figura del Señor. ¿Cómo se han atrevido a hablar contra mi siervo Moisés?».
    La ira del Señor se encendió contra ellos, y el Señor se marchó.
    Al apartarse la Nube de la Tienda, María estaba leprosa, con la piel como la nieve. Aarón se volvió hacia ella y vio que estaba leprosa.
    Entonces Aarón dijo a Moisés:
    «Perdón, señor. No nos exijas cuentas del pecado que hemos cometido insensatamente. No dejes a Maria como un aborto que sale del vientre con la mitad de la carne consumida».
    Moisés suplicó al Señor:
    «Por favor, cúrala».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 51(50),3-4.5-6.12-13 (R. cf. 3a)
    R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
    V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
    por tu inmensa compasión borra mi culpa;
    lava del todo mi delito,
    limpia mi pecado. R.
    V. Pues yo reconozco mi culpa,
    tengo siempre presente mi pecado.
    Contra ti, contra ti solo pequé,
    cometí la maldad en tu presencia. R.
    V. En la sentencia tendrás razón,
    en el juicio resultarás inocente
    Mira, en la culpa nací,
    pecador me concibió mi madre. R.
    V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
    renuévame por dentro con espíritu firme.
    No me arrojes lejos de tu rostro,
    no me quites tu santo espíritu. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. R.
    Evangelio
    Mt 15, 1-2. 10-14
    La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz
    Lectura del Santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Y, llamando a la gente, les dijo: «Escuchen y entiendan: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre». Se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». Respondió él: «La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Déjenlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Lunes 7 de agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Nm 11,4b-15
    Solo no puedo cargar con este pueblo
    Lectura del libro de los Números.
    EN aquellos días, dijeron los hijos de Israel:
    «¡Quién nos diera carne para comer! ¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, y de los pepinos y melones y puerros y cebollas y ajos! En cambio ahora se nos quita el apetito de no ver más que maná».
    (El maná se parecía a la semilla de cilantro, y tenía color amarillento como la resina; el pueblo se dispersaba para recogerlo, lo molían en la muela o lo machacaban en el mortero, lo cocinaban en la olla y hacían con él hogazas
    que sabían a pan de aceite. Por la noche caía el rocío en el campamento y encima de él el maná).
    Moisés oyó cómo el pueblo lloraba, una familia tras otra, cada uno a la entrada de su tienda, provocando la ira del Señor. Y disgustado, dijo al Señor: «¿Por qué tratas mal a tu siervo? ¿Por qué no he hallado gracia a tus ojos, sino que me haces cargar con todo este pueblo? ¿He concebido yo a todo este pueblo o lo he dado a luz, para que me digas: ´´Coge en brazos a este pueblo, como una nodriza a la criatura, y llévalo a la tierra que prometí con juramento a sus padres´´? ¿De dónde voy a sacar carne para repartirla a todo el pueblo, que me viene llorando: ´´Danos de comer carne´´? Yo solo no puedo cargar con todo este pueblo, pues supera mis fuerzas. Si me vas a tratar así, hazme morir, por favor, si he hallado gracia a tus ojos; así no veré más mi desventura».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 81(80),12-13.14-15.16-17 (R. 2a)
    R. Aclamen a Dios, nuestra fuerza.
    V. Mi pueblo no escuchó mi voz,
    Israel no quiso obedecer:
    los entregué a su corazón obstinado,
    para que anduviesen según sus antojos. R.
    V. ¡Ojalá me escuchase mi pueblo
    y caminase Israel por mi camino!:
    en un momento humillaría a sus enemigos
    y volvería mi mano contra sus adversarios. R.
    V. Los que aborrecen al Señor lo adularían,
    y su suerte quedaría fijada;
    los alimentaría con flor de harina,
    los saciaría con miel silvestre. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. R.
    Evangelio
    Mt 14,22-36
    Mándame ir a ti sobre el agua
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    DESPUÉS que la gente se hubo saciado, Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
    Y después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar. Llegada la noche estaba allí solo.
    Mientras tanto la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar.
    Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma.
    Jesús les dijo enseguida:
    «¡Animo, soy yo, no tengan miedo!».
    Pedro le contestó:
    «Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre el agua».
    Él le dijo:
    «Ven».
    Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó:
    «Señor, sálvame».
    Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo:
    «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?».
    En cuanto subieron a la barca amainó el viento.
    Los de la barca se postraron ante él diciendo:
    «Realmente eres Hijo de Dios».
    Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le trajeron a todos los enfermos.
    Le pedían tocar siquiera la orla de su manto. Y cuantos la tocaban quedaban curados.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 6 de agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Dn 7,9-10.13-14
    Su vestidura era blanca Como la nieve.
    Lectura de la profecía de Daniel
    EN una visión nocturna vi que colocaban unos tronos y que un Anciano tomó asiento. Su vestidura era blanca como la nieve, su cabellera como lana purísima; su trono era de llamas ardientes con ruedas de fuego encendido; y un río de fuego brotaba delante de él. Miles y miles lo servían, millones estaban a sus órdenes. Y comenzó el juicio y se abrieron los libros. Seguí mirando, y en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo la figura de un hombre, que se acercó al Anciano, y lo presentaron ante él. Y recibió el poder y el honor y la dignidad real, para que todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieran. Su poder es eterno, no se acaba jamás, y él no dejará nunca de ser rey.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Salmo 96, 1-2. 5-6. 9 (R.: 1a y 9a)
    R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra.
    V. El Señor reina, la tierra goza,
    se alegran las islas innumerables.
    Tiniebla y nube lo rodean,
    justicia y derecho sostienen su trono. R.
    V. Los montes se derriten como cera
    ante el dueño de toda la tierra;
    los cielos pregonan su justicia,
    y todos los pueblos contemplan su gloria. R.
    V. Porque tú eres, Señor,
    altísimo sobre toda la tierra,
    encumbrado sobre todos los dioses. R.
    Segunda lectura
    2P 1,16-19
    Esa voz venida del cielo la escuchamos nosotros
    Lectura de la Segunda Carta del apóstol San Pedro
    QUERIDOS hermanos: Lo que les hemos dicho del poder que se manifestará en la venida gloriosa de nuestro Señor Jesucristo, no se basa en mitos ni en ficción, pues vimos personalmente al Señor en toda su grandeza. Lo vimos revestido de honor y de gloria cuando Dios Padre, desde lo alto del cielo, dijo de él: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo mi complacencia.» Esa voz venida del cielo la escuchamos nosotros cuando estuvimos con él en la montaña santa. Y así hemos visto cumplirse en él la palabra de los profetas Préstenle, pues, toda atención, porque esa palabra es como lámpara que brilla en la oscuridad, hasta que despunte el día y nazca el lucero matinal en su corazón.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo mi complacencia. Escúchenlo. R.
    Evangelio
    Mt 17, 1-9
    Su rostro resplandecía como el sol
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta.
    Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
    Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
    «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
    Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía:
    «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo».
    Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
    Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
    «Levantaos, no temáis».
    Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
    Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó:
    «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Sábado 5 de agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Lecturas del Sábado de la 17ª semana del Tiempo Ordinario
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    Primera lectura
    Lectura del libro del Levítico (25,1.8-17):
    El Señor habló a Moisés en el monte Sinaí: «Haz el cómputo de siete semanas de años, siete por siete, o sea cuarenta y nueve años. A toque de trompeta darás un bando por todo el país, el día diez del séptimo mes. El día de la expiación haréis resonar la trompera por todo vuestro país. Santificaréis el año cincuenta y promulgaréis la manumisión en el país para todos sus moradores. Celebraréis jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y retornará a su familia. El año cincuenta es para vosotros jubilar; no sembraréis ni segaréis el grano de ricio ni cortaréis las uvas de cepas bordes. Porque es jubileo; lo considerarás sagrado. Comeréis de la cosecha de vuestros campos. En este año jubilar cada uno recobrará su propiedad. Cuando realices operaciones de compra y venta con alguien de tu pueblo, no lo perjudiques. Lo que compres a uno de tu pueblo se tasará según el número de años transcurridos desde el jubileo. Él a su vez te lo cobrará según el número de cosechas anuales: cuantos más años falten, más alto será el precio; cuantos menos, menor será el precio. Porque él te cobra según el número de cosechas. Nadie perjudicará a uno de su pueblo. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor, vuestro Dios.»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 66
    R/. oh Dios, que te alaben los pueblos,
    que todos los pueblos te alaben
    el Señor tenga piedad y nos bendiga,
    ilumine su rostro sobre nosotros;
    conozca la tierra tus caminos,
    todos los pueblos tu salvación. R/.
    Que canten de alegría las naciones,
    porque riges el mundo con justicia,
    riges los pueblos con rectitud
    y gobiernas las naciones de la tierra. R/.
    La tierra ha dado su fruto,
    nos bendice el Señor, nuestro Dios.
    Que Dios nos bendiga; que le teman
    hasta los confines del orbe. R/.
    Segunda lectura
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,1-12):
    En aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús, y dijo a sus cortesanos: «Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».
    Es que Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Filipo, porque Juan le decía que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.
    Ella, aconsejada por su madre, le dijo: «Dame, ahora mismo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».
    El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó degollar a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.
    Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Viernes 4 de Agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Lecturas del Viernes de la 17ª semana del Tiempo Ordinario
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    Primera lectura
    Lectura del libro del Levítico (23,1.4-11.15-16.27.34b-37):
    El Señor dijo a Moisés: «Estas son las festividades del Señor, en las que convocarán a asambleas litúrgicas. El día catorce del primer mes, al atardecer, es la fiesta de la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes sin levadura, dedicada al Señor. Comerán panes sin levadura durante siete días. El primer día de éstos se reunirán en asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo. Los siete días harán ofrendas al Señor. El día séptimo se volverán a reunir en asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo de siervos».
    El Señor volvió a hablar a Moisés y le dijo: «Di a los israelitas: Cuando entren en la tierra que yo les voy a dar y recojan la cosecha, le llevarán la primera gavilla al sacerdote, quien la agitará ritualmente en presencia del Señor, el día siguiente al sábado para que sea aceptada. Pasadas siete semanas completas, contando desde el día siguiente al sábado en que lleven la gavilla para la agitación ritual, hasta el día siguiente al séptimo sábado, es decir, a los cincuenta días, harán una nueva ofrenda al Señor. El día diez del séptimo mes es el día de la expiación. Se reunirán en asamblea litúrgica, harán penitencia y presentarán una ofrenda al Señor. El día quince de este séptimo mes comienza la fiesta de los Campamentos, dedicada al Señor, y dura siete días. El primer día se reunirán en asamblea litúrgica. No harán trabajos serviles. Los siete días harán ofrendas al Señor. El octavo día volverán a reunirse en asamblea litúrgica y a hacer una ofrenda al Señor. Es día de reunión religiosa solemne. No harán trabajos serviles.
    Estas son las festividades del Señor, en las que se reunirán en asamblea litúrgica y ofrecerán al Señor oblaciones, holocaustos y ofrendas, sacrificios de comunión y libaciones, según corresponde a cada día».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 80
    R/. Aclamemos al Señor, nuestro Dios
    Entonemos un canto
    al son de las guitarras y del arpa.
    Que suene la trompeta en esta fiesta
    que conmemora nuestra alianza.R/.
    Porque ésta es una ley en Israel,
    es un precepto que el Dios de Jacob
    estableció para su pueblo,
    cuando lo rescató de Egipto. R/.
    «No tendrás otro Dios fuera de mí
    ni adorarás a dioses extranjeros.
    Pues yo, el Señor, soy el Dios tuyo,
    el que te sacó de Egipto, tu destierro». R/.
    Segunda lectura
    Evangelio
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    (13,54-58):
    En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es María su madre, y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?»
    Y se negaban a creer en él.
    Entonces Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa».
    Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos.
    Palabra del Señor
    7 min
  • Reflexión Jueves 3 de agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 40,16-21.34-38
    La nube cubrió la Tienda del Encuentro y la gloria del Señor la lleno
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, Moisés hizo todo conforme a lo que el Señor le había mandado.
    El día uno del mes primero del segundo año fue erigida la Morada. Moisés erigió la Morada, colocó las basas, puso los tablones con sus travesaños y plantó las columnas;
    montó la tienda sobre la Morada y puso la cubierta sobre la tienda; como el Señor se lo había mandado a Moisés.
    Luego colocó el Testimonio en el Arca, sujetó los varales al Arca y puso el propiciatorio encima del Arca. Después trasladó el Arca a la Morada, puso el velo de separación para cubrir el Arca del Testimonio; como el Señor había mandado a Moisés.
    Entonces la nube cubrió la Tienda del Encuentro y la gloria del Señor llenó la Morada.
    Moisés no pudo entrar en la Tienda del Encuentro, porque la nube moraba sobre ella y la gloria del Señor llenaba la Morada.
    Cuando la nube se alzaba de la Morada, los hijos de Israel levantaban el campamento, en todas las etapas. Pero cuando la nube no se alzaba, ellos esperaban hasta que se alzase.
    De día la nube del Señor se posaba sobre la Morada, y de noche el fuego, en todas sus etapas, a la vista de toda la casa de Israel.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 84(83),3.4 5-6a+8a.11 (R. 2)
    R. ¡Qué deseables son tus moradas,
    Señor del universo!
    Mi alma se consume y anhela
    los atrios del Señor,
    mi corazón y mi carne
    se alegran por el Dios vivo. R.
    Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
    la golondrina, un nido
    donde colocar sus polluelos:
    tus altares, Señor del universo,
    Rey mío y Dios mío. R.
    Dichosos los que viven en tu casa,
    alabándote siempre.
    Dichoso el que encuentra en ti su fuerza.
    Caminan de baluarte en baluarte. R.
    Vale más un día en tus atrios
    que mil en mi casa,
    y prefiero el umbral de la casa de Dios
    a vivir con los malvados. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Abre, Señor, nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R.
    Evangelio
    Mt 13,47-53
    Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
    «El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
    Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
    ¿Han entendido todo esto?».
    Ellos le responden:
    «Sí».
    Él les dijo:
    «Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo»
    Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Miércoles 2 de agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Lecturas del Miércoles de la 17ª semana del Tiempo Ordinario
    Enviar por email En PDF Imprimir Miércoles, 2 de agosto de 2023
    Primera lectura
    Lectura del libro del Éxodo (34,29-35):
    Cuando Moisés bajó del monte Sinaí con las dos tablas de la alianza en la mano, no sabía que tenía radiante la piel de la cara, de haber hablado con el Señor. Pero Aarón y todos los israelitas vieron a Moisés con la piel de la cara radiante y no se atrevieron a acercarse a él. Cuando Moisés los llamó, se acercaron Aarón y los jefes de la comunidad, y Moisés les habló. Después se acercaron todos los israelitas, y Moisés les comunicó las órdenes que el Señor le había dado en el monte Sinaí. Y, cuando terminó de hablar con ellos, se echó un velo por la cara. Cuando entraba a la presencia del Señor para hablar con él, se quitaba el velo hasta la salida. Cuando salía, comunicaba a los israelitas lo que le habían mandado. Los israelitas veían la piel de su cara radiante, y Moisés se volvía a echar el velo por la cara, hasta que volvía a hablar con Dios.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 98
    R/. Santo eres, Señor, Dios nuestro
    Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
    postraos ante el estrado de sus pies:
    Él es santo. R/.
    Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
    Samuel con los que invocan su nombre,
    invocaban al Señor,
    y él respondía. R/.
    Dios les hablaba
    desde la columna de nube;
    oyeron sus mandatos
    y la ley que les dio. R/.
    Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
    postraos ante su monte santo:
    Santo es el Señor, nuestro Dios. R/.
    Segunda lectura
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,44-46):
    En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión martes 1⁰ de agosto de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 33,7-11; 34,5b-9.28
    El Señor hablaba con Moisés cara a cara
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, Moisés levantó la tienda y la plantó fuera, a distancia del campamento, y la llamó «Tienda del Encuentro». El que deseaba visitar al Señor, salía fuera del campamento y se dirigía a la Tienda del Encuentro.
    Cuando Moisés salía en dirección a la tienda, todo el pueblo se levantaba y esperaba a la entrada de sus tiendas, mirando a Moisés hasta que este entraba en la tienda. En cuanto
    Moisés entraba en la tienda, la columna de nube bajaba y se detenía a la entrada de la tienda, mientras el Señor hablaba con Moisés.
    Cuando el pueblo veía la columna de nube a la puerta de la tienda, se levantaba y se postraba cada uno a la entrada de su tienda.
    El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con un amigo. Después Moisés volvía al campamento, mientras Josué, hijo de Nun, su joven ayudante, no se apartaba del interior de la tienda.
    Moisés se quedó en la presencia del Señor, y pronunció su nombre.
    El Señor pasó ante él proclamando:
    «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad, que mantiene la clemencia hasta la milésima generación, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero no los deja impunes y castiga la culpa de los padres en los hijos y nietos, hasta
    la tercera y cuarta generación».
    Moisés al momento se inclinó y se postró en tierra.
    Y le dijo:
    «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya».
    Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días con sus cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las Diez Palabras.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 103(102), 6-7.8-9.10-11.12-13 (R. 8a)
    R. El Señor es compasivo y misericordioso.
    El Señor hace justicia
    y defiende a todos los oprimidos;
    enseñó sus caminos a Moisés
    y sus hazañas a los hijos de Israel. R.
    El Señor es compasivo y misericordioso,
    lento a la ira y rico en clemencia.
    No está siempre acusando
    ni guarda rencor perpetuo. R.
    No nos trata como merecen nuestros pecados
    ni nos paga según nuestras culpas.
    Como se levanta el cielo sobre la tierra,
    se levanta su bondad sobre los que le temen. R.
    Como dista el oriente del ocaso,
    así aleja de nosotros nuestros delitos.
    Como un padre siente ternura por sus hijos,
    siente el Señor ternura por los que le temen. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre. R.
    Evangelio
    Mt 13,36-43
    Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa.
    Los discípulos se le acercaron a decirle:
    «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».
    Él les contestó:
    «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
    el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles.
    Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
    Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión lunes 31 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 32,15-24.30-34
    Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo haciéndose dioses de oro
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, Moisés se volvió y bajó del monte con las dos tablas del Testimonio en la mano. Las tablas estaban escritas por ambos lados; eran hechura de Dios escritura era escritura de Dios grabada en las tablas.
    Al oír Josué el griterío del pueblo dijo a Moisés:
    «Se oyen gritos de guerra en el campamento».
    Contestó él:
    «No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo».
    Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, encendido en ira, tiró las tablas y las rompió al pie de la montaña.
    Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua y se lo hizo beber a los hijos de Israel.
    Moisés dijo a Aarón:
    «¿Qué te ha hecho este pueblo para que nos acarreases tan enorme pecado?».
    Contestó Aarón:
    «No se irrite mi señor. Sabes que este pueblo es perverso.
    Me dijeron: ´´Haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado``. Yo les dije: ´´Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé; yo lo eché al fuego y salió este becerro``»
    Al día siguiente Moisés dijo al pueblo:
    «Han cometido un pecado gravísimo; pero ahora subiré al Señor a expiar el pecado de ustedes».
    Volvió, pues, Moisés al Señor y le dijo:
    «Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo haciéndose dioses de oro. Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras del libro que has escrito».
    El Señor respondió:
    «Al que haya pecado contra mí lo borraré del libro. Ahora ve y guía a tu pueblo al sitio que te dije: mi ángel irá delante de ti; y cuando llegue el día de la cuenta, les pediré cuentas de su pecado».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 106(105), 19-20.21-22.23 (R. 1a)
    R. Den gracias al Señor porque es bueno.
    O bien:
    R. Aleluya.
    En Horeb se hicieron un becerro,
    adoraron un ídolo de fundición;
    cambiaron su gloria por la imagen
    de un toro que come hierba. R.
    Se olvidaron de Dios, su salvador,
    que había hecho prodigios en Egipto,
    maravillas en la tierra de Cam,
    portentos junto al mar Rojo. R.
    Dios hablaba ya de aniquilarlos;
    pero Moisés, su elegido,
    se puso en la brecha frente a él,
    para apartar su cólera del exterminio. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Por propia iniciativa el Padre nos engendró con la palabra de la verdad, para que seamos como una primicia de sus criaturas. R.
    Evangelio
    Mt 13,31-35
    El grano de mostaza se hace un árbol hasta el punto de que los pájaros del cielo anidan en sus ramas
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola al gentío:
    «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen
    los pájaros del cielo a anidar en sus ramas».
    Les dijo otra parábola:
    «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta»
    Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:
    «Abriré mi boca diciendo parábolas;
    anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 30 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    1R 3,5.7-12
    Pediste para ti inteligencia
    Lectura del primer libro de los Reyes
    EN aquellos días, el Señor se apareció de noche en sueños a Salomón y le dijo:
    «Pídeme lo que deseas que te dé».
    Salomón respondió:
    «Señor mi Dios: Tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un muchacho joven y no sé por dónde empezar o terminar. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que tú te elegiste, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. Concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues, cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan inmenso?».
    Agradó al Señor esta súplica de Salomón.
    Entonces le dijo Dios:
    «Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti, por no haberme pedido la vida de tus enemigos sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual después de ti».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 119(118),57 y 72. 76-77.127-128.129-130 (R. 97a)
    R. ¡Cuánto amo tu ley, Señor!
    V. Mi porción es el Señor;
    he resuelto guardar tus palabras.
    Más estimo yo la ley de tu boca
    que miles de monedas de oro y plata. R.
    V. Que tu bondad me consuele,
    según la promesa hecha a tu siervo;
    cuando me alcance tu compasión, viviré,
    y tu ley será mi delicia. R.
    V. Yo amo tus mandatos
    más que el oro purísimo;
    por eso aprecio tus decretos
    y detesto el camino de la mentira. R.
    V. Tus preceptos son admirables,
    por eso los guarda mi alma;
    la explicación de tus palabras ilumina,
    da inteligencia a los ignorantes. R.
    Segunda lectura
    Rm 8,28-30
    Nos predestinó a reproducir la imagen de su Hijo
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.
    HERMANOS:
    Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien; a los cuales ha llamado conforme a su designio.
    Porque a los que había conocido de antemano los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.
    Y a los que predestinó, lo llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mt 13,44-52 (forma larga)
    Vende todo lo que tiene y compra el campo
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
    «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo.
    El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra.
    El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
    Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
    ¿Han entendido todo esto?».
    Ellos le responden:
    «Sí»
    Él les dijo:
    «Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».
    Palabra del Señor.
    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.