Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Martes 18 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 2,1-15a
    Lo llamó Moisés, pues lo había sacado del agua; cuando ya era mayor, fue a donde estaban sus hermanos
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, un hombre de la tribu de Leví se casó con una mujer de la misma tribu. Ella concibió y dio a luz un niño. Viendo que era hermoso, lo tuvo escondido tres meses. Pero, no pudiendo tenerlo escondido por más tiempo, tomó una cesta de mimbre, la embadurnó de barro y brea, colocó en ella a la criatura y la depositó entre los juncos, junto a la orilla del Nilo.
    Una hermana del niño observaba a distancia para ver en qué paraba todo aquello.
    La hija del faraón bajó a bañarse en el Nilo, mientras sus criadas la seguían por la orilla del río. Al descubrir ella la cesta entre los juncos, mandó una criada a recogerla.
    La abrió, miró dentro y encontró un niño llorando.
    Conmovida comentó:
    «Es un niño de los hebreos».
    Entonces la hermana del niño dijo a la hija del faraón:
    «¿Quieres que vaya a buscarle una nodriza hebrea que críe al niño?»
    Respondió la hija del faraón:
    «Vete».
    La muchacha fue y llamó a la madre del niño.
    La hija del faraón le dijo:
    «Llévate al niño y críamelo, y yo te pagaré».
    La mujer tomó al niño y lo crio.
    Cuando creció el muchacho, se lo llevó a la hija del faraón, que lo adoptó como hijo y lo llamó Moisés, diciendo: «lo he sacado del agua».
    Pasaron los años. Un día, cuando Moisés ya era mayor, fue a donde estaban sus hermanos y los encontró transportando cargas. Y vio cómo un egipcio mataba a un hebreo, uno de sus hermanos.
    Miró a un lado y a otro y, viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena.
    Al día siguiente salió y encontró a dos hebreos riñendo y dijo al culpable:
    «¿Por qué golpeas a tu compañero?»
    Él le contestó:
    «¿Quién te ha nombrado jefe y juez nuestro? Es que pretendes matarme como mataste al egipcio?».
    Moisés se asustó y pensó:
    «Seguro que saben lo ocurrido».
    Cuando el faraón se enteró del hecho, buscó a Moisés para matarlo. Pero Moisés huyó del faraón y se refugió en la tierra de Madián
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 69(68),3.14.30-31.33-34 (R. cf. 33)
    R. Los humildes, busquen al Señor,
    y revivirá su corazón.
    V. Me estoy hundiendo en un cieno profundo
    y no puedo hacer pie;
    he entrado en la hondura del agua,
    me arrastra la corriente. R.
    V. Mi oración se dirige a ti,
    Señor, el día de tu favor;
    que me escuche tu gran bondad,
    que tu fidelidad me ayude. R.
    V. Yo soy un pobre malherido;
    Dios mío, tu salvación me levante.
    Alabaré el nombre de Dios con cantos,
    proclamaré su grandeza con acción de gracias. R.
    V. Mírenlo, los humildes, y alégrense;
    busquen al Señor, y revivirá su corazón.
    Que el Señor escucha a sus pobres,
    no desprecia a sus cautivos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. No endurezcan hoy su corazón; escuchen la voz del Señor. R.
    Evangelio
    Mt 11,20-24
    El día del juicio les será más llevadero a Tiro, a Sidón y a Sodoma que a ustedes
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido:
    «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
    Pues les digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a ustedes.
    Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.
    Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
    Pues les digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión lunes 17 de enero de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 1,8-14.22
    Obremos astutamente contra Israel, para que no se multiplique más
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, surgió en Egipto un faraón nuevo que no había conocido a José, y dijo a su pueblo:
    «Miren, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros: obremos astutamente contra él, para que no se multiplique más; no vaya a declararse una guerra y se alíe con nuestros enemigos, nos ataque y después se marche del país».
    Así pues, nombraron capataces que los oprimieran con cargas, en la construcción de las ciudades granero, Pitón y Ramsés. Pero cuanto más los oprimían, ellos crecían y se propagaban más, de modo que los egipcios sintieron aversión hacia los hijos de Israel.
    Los egipcios esclavizaron a los hijos de Israel con crueldad y les amargaron su vida con el duro trabajo del barro y de los ladrillos y con toda clase de faenas del campo; los esclavizaron con trabajos crueles.
    Y el faraón ordenó a todo su pueblo:
    «Cuando nazca un niño, échenlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 124(123),1-3.4-6. 7-8 (R. 8a)
    R. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
    V. Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte
    -que lo diga Israel-,
    si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
    cuando nos asaltaban los hombres,
    nos habrían tragado vivos:
    tanto ardía su ira contra nosotros. R.
    V. Nos habrían arrollado las aguas,
    llegándonos el torrente hasta el cuello;
    nos habrían llegado hasta el cuello
    las aguas impetuosas.
    Bendito el Señor,
    que no nos entregó
    en presa a sus dientes. R.
    V. Hemos salvado la vida, como un pájaro
    de la trampa del cazador:
    la trampa se rompió,
    y escapamos.
    Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
    que hizo el cielo y la tierra. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. R.
    Evangelio
    Mt 10,34 - 11,1
    No he venido a sembrar paz, sino espada
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «No piensen que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán
    los de su propia casa.
    El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
    El que los recibe a ustedes, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
    El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad les digo que no perderá su recompensa»
    Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Domingo 16 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Is 55,10-11
    La lluvia hace germinar la tierra
    Lectura del libro de Isaías
    ESTO dice el Señor:
    «Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
    y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
    de fecundarla y hacerla germinar,
    para que dé semilla al sembrador
    y pan al que come,
    así será mi palabra que sale de mi boca:
    no volverá a mí vacía,
    sino que cumplirá mi deseo
    y llevará a cabo mi encargo».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 65(64),10.11.12-13. 14
    R. La semilla cayó en tierra buena, y dio fruto
    V. Tú cuidas la tierra, la riegas
    y la enriqueces sin medida;
    la acequia de Dios va llena de agua,
    preparas los trigales. R.
    V. Así preparas la tierra.
    Riegas los surcos,
    igualas los terrones,
    tu llovizna los deja mullidos,
    bendices sus brotes. R.
    V. Coronas el año con tus bienes,
    tus carriles rezuman abundancia;
    rezuman los pastos del páramo,
    y las colinas se orlan de alegría. R.
    V. Las praderas se cubren de rebaños,
    y los valles se visten de mieses,
    que aclaman y cantan. R.
    Segunda lectura
    Rm 8,18-23
    La creación expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
    HERMANOS:
    Considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará. Porque la creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios; en efecto, la creación fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por aquel que la sometió, con la esperanza de que la creación misma sería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
    Porque sabemos que hasta hoy toda la creación está gimiendo y sufre dolores de parto.
    Y no solo eso, sino que también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopción filial , al redención de nuestro cuerpo.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre. R.
    Evangelio
    Mt 13,1-23
    Salió el sembrador a sembrar
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    AQUEL día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla.
    Les habló muchas cosas en parábolas:
    «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron.
    Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se quemó y por falta de raíz se secó.
    Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron.
    Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
    El que tenga oídos, que oiga».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Sábado 15 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Gn 49,29-32; 50,15-26a
    Dios cuidará de ustedes y los llevará de esta tierra
    Lectura del libro del Génesis.
    EN aquellos días, Jacob dio a sus hijos estas instrucciones:
    «Cuando me reúna con los míos, entiérrenme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita, la cueva del campo de Macpela frente a Mambré, en la tierra de Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en
    propiedad. Allí enterraron a Abrahán y Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía. El campo y la cueva fueron comprados a los hititas».
    Cuando los hermanos de José vieron que había muerto su padre, se dijeron:
    «A ver si José nos guarda rencor y quiere pagarnos todo el mal que le hicimos».
    Y mandaron decir a José:
    «Antes de morir tu padre nos encargó: ´´Esto dirán a José: Perdona a tus hermanos su crimen y su pecado y el mal que te hicieron. Por tanto, perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre``».
    José al oírlo se echó a llorar. Entonces vinieron sus hermanos, se postraron ante él y le dijeron:
    «Aquí nos tienes, somos tus siervos».
    Pero José les respondió:
    «No teman, soy yo acaso Dios? Ustedes intentaron hacerme mal, pero Dios intentaba hacer bien, para dar vida a un pueblo numeroso, como hoy somos. Por tanto, no teman; yo los mantendré a ustedes y a sus hijos».
    Y los consoló hablándoles al corazón.
    José habitó en Egipto con la familia de su
    padre; y vivió ciento diez años. José llegó a conocer a los descendientes de Efraín, hasta la tercera generación, y también a los hijos de Maquir, hijo de Manasés, que nacieron sobre sus
    rodillas.
    Más adelante, José dijo a sus hermanos:
    «Yo voy a morir, pero Dios cuidará de ustedes y los llevará de esta tierra a la tierra que juró dar a Abrahán, Isaac y Jacob»
    Luego José hizo jurar a los hijos de Israel:
    «Cuando Dios los visite, ustedes se llevarán mis huesos de aquí».
    José murió a los ciento diez años.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 105(104), 1-2.3-4.6-7 (R. cf. Sal 69[68],33)
    R. Los humildes, busquen al Señor,
    y revivirá su corazón.
    V. Den gracias al Señor, invoquen su nombre,
    den a conocer sus hazañas a los pueblos.
    Cántenle al son de instrumentos,
    hablen de sus maravillas. R.
    V. Gloríense de su nombre santo,
    que se alegren los que buscan al Señor.
    Recurran al Señor y a su poder,
    busquen continuamente su rostro. R.
    V. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
    hijos de Jacob, su elegido!
    El Señor es nuestro Dios,
    él gobierna toda la tierra. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Si los ultrajan por el nombre de Cristo, bienaventurados ustedes, porque el Espíritu de Dios reposa sobre ustedes. R.
    Evangelio
    Mt 10,24-33
    No tengan miedo a los que matan el cuerpo
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Si al dueño de casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados!
    No les tengan miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse.
    Lo que les digo en la oscuridad, díganlo a la luz, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde la azotea.
    No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; teman al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la ´´gehenna``. ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo
    cae al suelo sin que lo disponga su Padre. Pues ustedes hasta los cabellos de la cabeza tienen contados. Por eso, no tengan miedo: valen más ustedes que muchos gorriones.
    A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión viernes 14 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Gn 46,1-7.28-30
    Puedo morir después de haber contemplado tu rostro
    Lectura del libro del Génesis.
    EN aquellos días, Israel se puso en camino con todo lo que tenía, Llegó a Berseba y allí ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.
    Dios dijo a Israel en una visión nocturna:
    «Jacob, Jacob».
    Respondió:
    «Aquí estoy».
    Dios le dijo:
    «Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas bajar a Egipto, porque allí te convertiré en una gran nación. Yo bajaré contigo a Egipto, y yo mismo te haré subir; y José te cerrará los ojos».
    Al salir Jacob de Berseba, los hijos de Israel hicieron montar a su padre con los niños y las mujeres en las carretas que el faraón había enviado para transportarlos.
    Tomaron el ganado y las posesiones que habían adquirido en la tierra de Canaán y emigraron a Egipto Jacob con todos sus descendientes: hijos y nietos, hijas y nietas. Llevó consigo a Egipto a todos sus descendientes.
    Jacob envió a Judá por delante, adonde estaba José, para preparar el sitio en Gosén.
    Cuando llegaron a Gosén, José hizo enganchar la carroza y dirigió a Gosén a recibir a su padre.
    Al verlo se le echó al cuello y lloró abrazado a él.
    Israel dijo a José:
    «Ahora puedo morir, después de haber contemplado tu rostro y ver que vives todavía».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 37(36),3-4.18-19.27-28.39-40 (R. 39a)
    R. El Señor es quien salva a los justos.
    V. Confía en el Señor y haz el bien:
    habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
    sea el Señor tu delicia,
    y él te dará lo que pide tu corazón. R.
    V. El Señor vela por los días de los buenos,
    y su herencia durará siempre;
    no se agostarán en tiempo de sequía,
    en tiempo de hambre se saciarán. R.
    V. Apártate del mal y haz el bien,
    y siempre tendrás una casa;
    porque el Señor ama la justicia
    y no abandona a sus fieles.
    Los inicuos son exterminados,
    la estirpe de los malvados se extinguirá. R.
    V. El Señor es quien salva a los justos,
    él es su alcázar en el peligro;
    el Señor los protege y los libra,
    los libra de los malvados y los salva
    porque se acogen a él. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Cuando venga el Espíritu de la verdad, los guiará hasta la verdad plena, y les irá recordando todo lo que les he dicho. R.
    Evangelio
    Mt 10,16-23
    No serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «Miren que yo los envío como ovejas entre lobos; por eso, sean sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
    Pero ¡cuidado con la gente!, porque los entregarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas y los harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar
    testimonio ante ellos y ante los gentiles.
    Cuando los entreguen, no se preocupen de lo que van a decir o de cómo lo dirán: en aquel momento se les sugerirá lo que tienen que decir, porque no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.
    El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus
    padres y los matarán.
    Y serán odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando los persigan en una ciudad, huyan
    a otra.
    En verdad les digo que no terminarán con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 13 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Gn 44,18-21.23b-29; 45,1-5
    Para preservar la vida me envió Dios delante de ustedes a Egipto
    Lectura del libro del Génesis.
    EN aquellos días, Judá se acercó a José y le dijo:
    «Permite a tu servidor decir una palabra en presencia de su señor; no se enfade mi señor conmigo, pues eres como el faraón. Mi señor interrogó a sus servidores: ´´¿Tienen padre
    o algún hermano?``, y respondimos a mi señor: ´´Tenemos un padre anciano y un hijo pequeño que le ha nacido en la vejez; un hermano suyo murió, y solo le queda este de aquella mujer; su padre lo adora``. Tú dijiste a tus servidores: ´´Tráiganmelo para que lo conozca. Si no baja su hermano menor con ustedes, no volverán a verme``. Cuando subimos a casa de tu servidor, nuestro padre, le contamos todas las palabras de mi señor; y nuestro padre nos dijo: ´´Vuelvan a comprar algunos alimentos``. Le dijimos: ´´No podemos bajar si no viene nuestro hermano menor con nosotros``. Él replicó:
    ´´Saben que mi mujer me dio dos hijos:
    uno se apartó de mí y pienso que lo ha despedazado una fiera, pues no he vuelto a verlo; si arrancan también a este de mi lado y le sucede
    desgracia, hundirán de pena mis canas en el abismo``».
    José no pudo contenerse en presencia de su corte y gritó:
    «Salgan todos de mi presencia».
    No había nadie cuando José se dio a conocer a sus hermanos. Rompió a llorar fuerte, de modo que los egipcios lo oyeron y la noticia llegó a casa del faraón. José dijo a sus hermanos:
    «Yo soy José; ¿vive todavía mi padre?».
    Sus hermanos, perplejos, se quedaron sin respuesta. Dijo, pues, José a sus hermanos:
    «Acérquense a mí».
    Se acercaron, y les repitió:
    «Yo soy José, su hermano, el que vendieron a los egipcios. Pero ahora no se preocupen, ni les pese el haberme vendido aquí, pues para preservar la vida me envió Dios delante de ustedes».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 105(104),16-17.18-19.20-21 (R. 5a)
    R. Recuerden las maravillas que hizo el Señor.
    O bien
    R. Aleluya.
    V. Llamó al hambre sobre aquella tierra:
    cortando el sustento de pan;
    por delante había enviado a un hombre,
    a José, vendido como esclavo. R.
    V. Le trabaron los pies con grillos,
    le metieron el cuello en la argolla,
    hasta que se cumplió su predicción,
    y la palabra del Señor lo acreditó. R.
    V. El rey lo mandó desatar,
    el Señor de pueblos le abrió la prisión,
    lo nombró administrador de su casa,
    señor de todas sus posesiones. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Está cerca el reino de Dios conviértanse y crean en el Evangelio. R.
    Evangelio
    Mt 10,7-15
    Gratis han recibido, den gratis
    Lectura del santo Evangelio según Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
    «Vayan y proclamen que ha llegado el reino de los cielos. Curen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, arrojen demonios.
    No se procuren en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entren en una ciudad o aldea, averigüen quién hay allí de confianza y quédense en su casa hasta que se vayan. Al entrar en una casa, salúdenla con la paz; si la casa se lo merece,
    su paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a ustedes.
    Si alguno no los recibe o no escucha sus palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudan el polvo de los pies.
    En verdad les digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Miércoles 12 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Gn 41,55-57; 42,5-7.17-24a
    Estamos pagando el delito contra nuestro hermano
    Lectura del libro del Génesis.
    EN aquellos días, llegó el hambre a todo Egipto y el pueblo reclamaba pan al faraón, y este decía a los egipcios:
    «Vayan donde José y hagan lo que él les diga».
    El hambre se extendió a toda la tierra, y José abrió los graneros y repartió raciones a los egipcios, mientras arreciaba el hambre en
    Egipto.
    De todos los países venían a Egipto a comprarle a José, porque el hambre arreciaba en toda la tierra.
    Los hijos de Jacob fueron a Egipto a comprar grano junto con otros grupos, pues había hambre en la tierra de Canaán.
    José mandaba en el país y distribuía las raciones a todo el mundo.
    Vinieron, pues, los hermanos de José y se postraron ante él, rostro en tierra. Al ver a sus hermanos José los reconoció,
    pero él no se dio a conocer, sino que les habló duramente.
    Y los hizo detener durante tres días.
    Al tercer día, José les dijo:
    «Yo temo a Dios, por eso harán lo siguiente, y salvarán la vida: si ustedes son honrados, uno de ustedes quedará bajo custodia en la casa donde están detenidos y los demás irán a llevar el grano a sus familias hambrientas.
    Después me traerán a su hermano menor; así probarán que han dicho la verdad y no morirán».
    Ellos aceptaron.
    Entonces se dijeron unos a otros:
    «Estamos pagando el delito contra nuestro hermano, cuando le veíamos suplicarnos angustiado y no le hicimos caso; por eso nos sucede esta desgracia».
    Intervino Rubén:
    «¿No les decía yo: ´´No pequen contra el muchacho``, y ustedes no me hicieron caso? Ahora nos piden cuentas de su sangre».
    Ellos no sabían que José les entendía, pues había usado intérprete. El se retiró y lloró.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 33(32),2-3.10-11.18-19 (R. 22)
    R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
    V. Den gracias al Señor con la cítara,
    toquen en su honor el arpa de diez cuerdas;
    cántenle un cántico nuevo,
    acompañando los vítores con bordones. R.
    V. El Señor deshace los planes de las naciones,
    frustra los proyectos de los pueblos;
    pero el plan del Señor subsiste por siempre;
    los proyectos de su corazón, de edad en edad. R.
    V. Los ojos del Señor están puestos en quien le teme,
    en los que esperan su misericordia,
    para librar sus vidas de la muerte
    y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Está cerca el reino de Dios; conviértanse y crean en el Evangelio. R.
    Evangelio
    Mt 10,1-7
    Vayan a las ovejas descarriadas de Israel
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
    Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
    A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
    «No vayan a tierra de paganos ni entren en las ciudades de Samaría, sino vayan a las ovejas descarriadas de Israel.
    Vayan y proclamen que ha llegado el reino de los cielos».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Martes 11 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Gn 32,22-32
    Te llamarás Israel, porque has luchado con Dios, y has vencido
    Lectura del libro del Génesis.
    EN aquellos días, todavía de noche, se levantó Jacob, tomó a las dos mujeres, las dos criadas y los once hijos, y cruzó el vado de Yaboc. Después de tomarlos y hacerles pasar el torrente, hizo pasar cuanto poseía.
    Y Jacob se quedó solo.
    Un hombre luchó con él hasta la aurora. Y viendo que no podía a Jacob, le tocó la articulación del muslo y se la dejó tiesa mientras peleaba con él.
    El hombre le dijo:
    «Suéltame, que llega la aurora».
    Jacob respondió:
    «No te soltaré hasta que me bendigas».
    Él le preguntó:
    «¿Cómo te llamas?».
    Contestó:
    «Jacob».
    Le replicó:
    «Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido».
    Jacob, a su vez, preguntó:
    «Dime tu nombre».
    Respondió:
    «¿Por qué me preguntas mi nombre?».
    Y le bendijo.
    Jacob llamó aquel lugar Penuel, pues se dijo:
    «He visto a Dios cara a cara y he quedado vivo».
    Cuando atravesaba Penuel, salía el sol y él iba cojeando del muslo. Por eso los hijos de Israel hasta hoy no comen el tendón de la articulación del muslo, porque Jacob fue herido en dicho tendón del muslo.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 17(16),1.2-3.6-7.8+15 (R. 15a)
    R. Yo con mi apelación vengo a tu presencia, Señor.
    V. Señor, escucha mi apelación,
    atiende a mis clamores,
    presta oído a mi súplica,
    que en mis labios no hay engaño. R.
    V. Emane de ti la sentencia,
    miren tus ojos la rectitud.
    Aunque sondees mi corazón, visitándolo de noche;
    aunque me pruebes al fuego,
    no encontrarás malicia en mí. R.
    V. Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
    inclina el oído y escucha mis palabras.
    Muestra las maravillas de tu misericordia,
    tú que salvas de los adversarios
    a quien se refugia a tu derecha. R.
    V. Guárdame como a las niñas de tus ojos,
    a la sombra de tus alas escóndeme.
    Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
    y al despertar me saciaré de tu semblante. R.
    Aclamación
    R Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Yo soy el Buen Pastor - dice el Señor- que conozco a mis ovejas, y las mías me conocen. R.
    Evangelio
    Mt 9,32-38
    La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, le llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Y después de echar al demonio, el mudo habló. La gente decía admirada:
    «Nunca se ha visto en Israel cosa igual».
    En cambio, los fariseos decían:
    «Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios».
    Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
    Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
    Entonces dice a sus discípulos:
    «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rueguen, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Lunes 10 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Gn 28,10-22a
    Vio una escalinata apoyada, y ángeles de Dios subían y bajaban, y Dios hablaba
    Lectura del libro del Génesis.
    EN aquellos días, Jacob salió de Berseba en dirección a Jarán.
    Llegó a un determinado lugar y se quedó allí a pernoctar, porque ya se había puesto el sol.
    Tomando una piedra de allí mismo, se la colocó por cabezal y se echó a dormir en aquel lugar.
    Y tuvo un sueño: una escalinata, apoyada en la tierra, con la cima tocaba el cielo. Ángeles de Dios subían y bajaban por ella. El Señor, que estaba en pie junto a ella, le dijo:
    «Yo soy el Señor, el Dios de tu padre Abrahán y el Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás acostado la daré a ti y a tu descendencia.
    Tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás a occidente y oriente, a norte y sur; y todas las naciones de la tierra serán benditas por causa tuya y de tu descendencia. Yo estoy contigo; yo te guardaré donde quiera que vayas, te haré volver a esta tierra y no te abandonaré hasta que cumpla lo que he prometido».
    Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo:
    «Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía».
    Y, sobrecogido, añadió:
    «Qué terrible es este lugar: no es sino la casa de Dios y la puerta del cielo».
    Jacob se levantó de madrugada, tomó la piedra que había colocado por cabezal, la erigió como estela y derramo aceite por encima.
    Y llamó a aquel lugar Betel, aunque antes la ciudad se llamaba Luz.
    Jacob hizo un voto en estos términos:
    «Si Dios está conmigo y me guarda en el camino que estoy haciendo, si me da pan para comer y vestidos para cubrirme, si vuelvo sano y salvo a casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios, y esta piedra que he erigido como estela será una casa de Dios; y de todo lo que me des, te daré el diezmo».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 91(90),1-2.3-4.14-15ab (R. 2b)
    R. Dios mío, confío en ti.
    V. Tú que habitas al amparo del Altísimo,
    que vives a la sombra del Omnipotente,
    di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
    Dios mío, confío en ti». R.
    V. Él te librará de la red del cazador,
    de la peste funesta.
    Te cubrirá con sus plumas,
    bajo sus alas te refugiarás:
    su verdad es escudo y armadura. R.
    V. Se puso junto a mí: lo libraré;
    lo protegeré porque conoce mi nombre;
    me invocará y lo escucharé.
    Con él estaré en la tribulación». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. R.
    Evangelio
    Mt 9,18-26
    Mi hija acaba de morir pero ven tú y vivirá
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un
    jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo:
    «Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá».
    Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
    Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría.
    Jesús se volvió y al verla le dijo:
    «¡Animo, hija! Tu fe te ha salvado».
    Y en aquel momento quedó curada la mujer.
    Jesús llegó a casa de aquel jefe y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
    «¡Retírense! La niña no está muerta, está dormida.»
    Se reían de él.
    Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano y ella se levantó.
    La noticia se divulgó por toda aquella comarca.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 9 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura de la profecía de Zacarías (9,9-10):
    Así dice el Señor: «Alégrate, hija de Sión; canta, hija de Jerusalén; mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso; modesto y cabalgando en un asno, en un pollino de borrica. Destruirá los carros de Efraín, los caballos de Jerusalén, romperá los arcos guerreros, dictará la paz a las naciones; dominará de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra.»
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14
    R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey
    Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
    bendeciré tu nombre por siempre jamás.
    Día tras día, te bendeciré
    y alabaré tu nombre por siempre jamás. R/.
    El Señor es clemente y misericordioso,
    lento a la cólera y rico en piedad;
    el Señor es bueno con todos,
    es cariñoso con todas sus criaturas. R/.
    Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
    que te bendigan tus fieles;
    que proclamen la gloria de tu reinado,
    que hablen de tus hazañas. R/.
    El Señor es fiel a sus palabras,
    bondadoso en todas sus acciones.
    El Señor sostiene a los que van a caer,
    endereza a los que ya se doblan. R/.
    Segunda lectura
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,9.11-13):
    Vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros. Así, pues, hermanos, estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente. Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.
    Palabra de Dios
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):
    En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
    Palabra del Señor
    6 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.