Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Viernes 28 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 20,1-17
    La ley se dio por medio de Moisés
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, el Señor pronunció estas palabras:
    «Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.
    No tendrás otros dioses frente a mí.
    No te fabricarás ídolos, ni figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, o en el agua debajo de la tierra.
    No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo el pecado de los padres en los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación de los que me odian.
    Pero tengo misericordia por mil generaciones de los que me aman y guardan mis preceptos.
    No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso.
    Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso.
    Recuerda el día del sábado para santificarlo.
    Durante seis días trabajarás y harás todas tus tareas, pero el día séptimo es día de descanso, consagrado al Señor, tu Dios. No harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el emigrante
    que reside en tus ciudades. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra, el mar y lo que hay en ellos; y el séptimo día descansó. Por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.
    Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días en la tierra, que el Señor, tu Dios, te va a dar.
    No matarás.
    No cometerás adulterio.
    No robarás.
    No darás falso testimonio contra tu prójimo.
    No codiciarás los bienes de tu prójimo. No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 19(18),8.9.10.11 (R. Jn 6,68c)
    R. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.
    V. La ley del Señor es perfecta
    y es descanso del alma;
    el precepto del Señor es fiel
    e instruye a los ignorantes. R.
    V. Los mandatos del Señor son rectos
    y alegran el corazón;
    la norma del Señor es límpida
    y da luz a los ojos. R.
    V. El temor del Señor es puro
    y eternamente estable;
    los mandamientos del Señor son verdaderos
    y enteramente justos. R.
    V. Más preciosos que el oro,
    más que el oro fino;
    más dulces que la miel
    de un panal que destila. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia. R.
    Evangelio
    Mt 13,18-23
    El que escucha la palabra y la entiende, ese da fruto
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Ustedes, pues, oigan lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
    Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.
    Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. Lo sembrado en tierra
    buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Jueves 27 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 19,1-2.9-11.16-20b
    El Señor descendió al monte Sinaí a la vista del pueblo
    Lectura del libro del Éxodo.
    A los tres meses de salir de la tierra de Egipto, aquel día, los hijos de Israel llegaron al desierto del Sinaí. Salieron de Refidín, llegaron al desierto del Sinaí y acamparon allí, frente a la montaña.
    El Señor le dijo:
    «Voy a acercarme a ti en una nube espesa, para que el pueblo pueda escuchar cuando yo hable contigo, y te crean siempre».
    Y Moisés comunicó al Señor lo que el pueblo había dicho.
    El Señor dijo a Moisés:
    «Vuelve a tu pueblo y purifícalos hoy y mañana; que se laven la ropa y estén preparados para el tercer día; pues el tercer día descenderá el Señor sobre la montaña del Sinaí a la vista del pueblo».
    Al tercer día, al amanecer, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre la montaña; se oía un fuerte sonido de trompeta y toda la gente que estaba en el campamento se echó a temblar.
    Moisés sacó al pueblo del campamento, al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie de la montaña. La montaña del Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre ella en medio de fuego. Su humo se elevaba como el de un horno y toda la montaña temblaba con violencia.
    El sonar de la trompeta se hacía cada vez más fuerte; Moisés hablaba y Dios le respondía con el trueno. El Señor descendió al monte Sinaí, a la cumbre del monte. El Señor llamó a Moisés a la cima de la montaña.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Dn 3,52.53.54.55.56
    R. ¡A ti gloria y alabanza por los siglos!
    V. Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
    Bendito tu nombre, santo y glorioso. R.
    V. Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R.
    V. Bendito eres sobre el trono de tu reino. R.
    V. Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos. R.
    V. Bendito eres en la bóveda del cielo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mt 13,10-17
    A ustedes se les han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
    «Por qué les hablas en parábolas?».
    Él les contestó:
    «A ustedes se les han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en
    ellos la profecía de Isaías:
    ´´Oirán con los oídos sin entender
    mirarán con los ojos sin ver;
    porque está embotado el corazón de este pueblo,
    son duros de oído, han cerrado los ojos;
    para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,
    ni entender con el corazón,
    ni convertirse para que yo los cure``.
    Pero bienaventurados los ojos de ustedes porque ven y los oídos de ustedes porque oyen.
    En verdad les digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Miércoles 26 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 16,1-5.9-15
    Hare llover pan del cielo para ustedes
    TODA la comunidad de los hijos de Israel partió de Elín y llegó al desierto de Sin, entre Elín y Sinaí, el día quince del segundo mes después de salir de Egipto.
    La comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo:
    «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos alrededor de la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos han sacado a este desierto para matar de hambre a toda la comunidad»
    El Señor dijo a Moisés:
    «Mira, haré llover pan del cielo para ustedes: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba, a ver si guarda mi instrucción o no. El día sexto prepararán lo que hayan recogido y será el doble de lo que recogen a diario».
    Moisés dijo a Aarón:
    «Di a la comunidad de los hijos de Israel: ´´Acérquense al Señor, que ha escuchado sus murmuraciones``».
    Mientras Aarón hablaba a la comunidad de los hijos de Israel,
    ellos se volvieron hacia el desierto y vieron la gloria del Señor que aparecía en una nube.
    El Señor dijo a Moisés:
    «He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles:
    ´´Al atardecer comerán carne, por la mañana se hartarán de pan; para que sepan que yo soy el Señor su Dios``».
    Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino,
    como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra. Al verlo, los hijos de Israel se dijeron:
    «¿Qué es esto?».
    Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo:
    «Es el pan que el Señor les da de comer.»
    Palabra de Dios.
    O bien:
    Vive su fama por generaciones
    Lectura del libro de Sirácida 44, 1. 10-15
    Hagamos el elogio de los hombres de bien,
    de la serie de nuestros antepasados.
    Fueron hombres de bien,
    su esperanza no se acabó;
    sus bienes perduran en su descendencia,
    su heredad pasa de hijos a nietos.
    Sus hijos siguen fieles a la alianza,
    y también sus nietos, gracias a ellos.
    Su recuerdo dura por siempre,
    su caridad no se olvidará.
    Sepultados sus cuerpos en paz,
    vive su fama por generaciones;
    el pueblo cuenta su sabiduría,
    la asamblea pregona su alabanza.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 78(77),18-19.23-24.25-26.27-28 (R. 24b)
    R. El Señor les dio pan del cielo.
    V. Tentaron a Dios en sus corazones,
    pidiendo una comida a su gusto;
    hablaron contra Dios: «¿Podrá Dios
    preparar una mesa en el desierto?» R.
    V. Pero dio orden a las altas nubes,
    abrió las compuertas del cielo:
    hizo llover sobre ellos maná,
    les dio pan del cielo. R.
    V. El hombre comió pan de ángeles,
    les mandó provisiones hasta la hartura.
    Hizo soplar desde el cielo el levante,
    y dirigió con su fuerza el viento sur. R.
    V. Hizo llover carne como una polvareda,
    y volátiles como arena del mar;
    los hizo caer en mitad del campamento,
    alrededor de sus tiendas. R.
    O bien:
    Salmo 131, 11. 13-14. 17-18 (R.: cf. Lc 1, 32a)
    R. El Señor Dios le ha dado
    el trono de David, su padre.
    V. El Señor ha jurado a David
    una promesa que no retractará:
    «A uno de tu linaje
    pondré sobre tu trono». R.
    V. Porque el Señor ha elegido a Sión,
    ha deseado vivir en ella:
    «Ésta es mi mansión por siempre,
    aquí viviré, porque la deseo». R.
    V. «Haré germinar el vigor de David,
    enciendo una lámpara para mi Ungido.
    A sus enemigos los vestiré de ignominia,
    sobre él brillará mi diadema». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. La semilla es la palabra de Dios, y el sembrador es Cristo; todo el que lo encuentra vive para siempre. R.
    Evangelio
    Mt 13,1-9
    Cayó en tierra buena y dio fruto
    AQUEL día salió Jesús de casa y se sentó junto al mar.
    Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla.
    Les habló muchas cosas en parábolas:
    «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar. (Continúa)...
    9 min
  • Reflexión Martes 25 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2
    En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo.
    Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó:
    -« ¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables dela sangre de ese hombre.»
    Pedro y los apóstoles replicaron:
    -«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.»
    Esta respuesta los exasperó, y decidieron acabar con ellos.
    Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 66, 2-3. 5. 7-8 (R.: 4)
    R. Oh Dios, que te alaben los pueblos,
    que todos los pueblos te alaben.
    V. El Señor tenga piedad y nos bendiga,
    ilumine su rostro sobre nosotros;
    conozca la tierra tus caminos,
    todos los pueblos tu salvación. R.
    V. Que canten de alegría las naciones,
    porque riges el mundo con justicia,
    riges los pueblos con rectitud
    y gobiernas las naciones de la tierra. R.
    V. La tierra ha dado su fruto,
    nos bendice el Señor, nuestro Dios.
    Que Dios nos bendiga; que le teman
    hasta los confines del orbe. R.
    Segunda lectura
    Llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4, 7-15
    Hermanos:
    El tesoro del ministerio lo llevamos en vasijas de barro para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros.
    Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
    Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros.
    Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros.
    Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya
    V. Astro brillante de España, apóstol Santiago, tu cuerpo descansa en la paz,
    tu gloria pervive entre nosotros. R.
    Evangelio
    Mt 20, 20-28
    Mi cáliz lo beberéis
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó:
    -¿«Qué deseas?»
    Ella contestó:
    -«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
    Pero Jesús replicó:
    -«No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?»
    Contestaron:
    -«Lo somos.»
    Él les dijo:
    -«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»
    Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:
    -«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
    (Continúa)...
    9 min
  • Reflexión Lunes 24 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 14,5-18
    Así sabrán que yo soy el Señor, cuando me haya cubierto de gloria a costa del faraón
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, comunicaron al rey de Egipto que el pueblo había escapado, y el faraón y sus servidores cambiaron de parecer sobre el pueblo y se dijeron:
    «¿Qué hemos hecho? Hemos dejado escapar a Israel de nuestro servicio».
    Hizo, pues, preparar un carro y tomó consigo sus tropas:
    tomó seiscientos carros escogidos y los demás carros de Egipto con sus correspondientes oficiales.
    El Señor hizo que el faraón, rey de Egipto, se obstinase en perseguir a los hijos de Israel, mientras estos salían triunfantes.
    Los egipcios los persiguieron con todos los caballos y los carros del faraón, con sus jinetes y su ejército, y les dieron alcance mientras acampaban en Piajirot, frente a Baalsefón.
    Al acercarse el faraón, los hijos de Israel alzaron la vista y vieron a los egipcios que avanzaban detrás de ellos, quedaron sobrecogidos de miedo y gritaron al Señor.
    Dijeron a Moisés:
    «¿No había sepulcros en Egipto para que nos hayas traído a morir en el desierto?; ¿qué nos has hecho sacándonos de Egipto? ¿No te lo decíamos en Egipto: ´´Déjanos en paz y serviremos a los egipcios, pues más nos vale servir a los egipcios que morir en el desierto?´´».
    Moisés respondió al pueblo
    «No teman; estén firmes y verán la victoria que el Señor les va a conceder hoy esos egipcios que están viendo hoy, no los volverán a ver jamás. El Señor peleará por ustedes; ustedes esperen tranquilos».
    El Señor dijo a Moisés:
    «¿Por qué sigues clamando a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha. Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen por medio del mar, por lo seco. Yo haré que los egipcios se obstinen y entren detrás de ustedes, y me
    cubriré de gloria a costa del faraón y de todo su ejército, de sus carros y de sus jinetes. Así sabrán los egipcios que yo soy el Señor, cuando me haya cubierto de gloria a costa del faraón, de sus carros y de sus jinetes.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Éx 15,1-2.3-4.5-6 (R. 1a)
    R. Cantaré al Señor, gloriosa es su victoria.
    V. Cantaré al Señor, gloriosa es su victoria,
    caballos y carros ha arrojado en el mar.
    Mi fuerza y mi poder es el Señor,
    Él fue mi salvación.
    Él es mi Dios: yo lo alabaré;
    el Dios de mis padres: yo lo ensalzaré. R.
    V. El Señor es un guerrero,
    su nombre es ´´El Señor´´,
    Los carros del faraón los lanzó al mar,
    ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes. R.
    V. Las olas los cubrieron,
    bajaron hasta el fondo como piedras.
    Tu diestra, Señor, es magnífica en poder,
    tu diestra, Señor, tritura al enemigo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. No endurezcan hoy su corazón; escuchen la voz del Señor. R.
    Evangelio
    Mt 12,38-42
    Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, algunos escribas y fariseos dijeron a Jesús:
    «Maestro, queremos ver un milagro tuyo».
    Él les contestó:
    «Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.
    Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.
    Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Domingo 23 de Julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Sb 12,13.16-19
    Concedes el arrepentimiento a los pecadores
    Lectura del libro de la Sabiduría
    FUERA de ti no hay otro Dios que cuide de todo,
    a quien tengas que demostrar que no juzgas injustamente.
    Porque tu fuerza es el principio de la justicia
    y tu señorío sobre todo te hace ser indulgente con todos.
    Despliegas tu fuerza ante el que no cree en tu poder perfecto y confundes la osadía de los que lo conocen.
    Pero tú, dueño del poder, juzgas con moderación
    y nos gobiernas con mucha indulgencia,
    porque haces uso de tu poder cuando quieres.
    Actuando así, enseñaste a tu pueblo
    que el justo debe ser humano
    y diste a tus hijos una buena esperanza,
    pues concedes el arrepentimiento a los pecadores.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 86(85),5-6.9-10.15-16a (R. 5a)
    R. Tú, Señor, eres bueno y clemente
    V. Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
    rico en misericordia con los que te invocan.
    Señor, escucha mi oración,
    atiende a la voz de mi súplica. R.
    V. Todos los pueblos vendrán
    a postrarse en tu presencia, Señor;
    bendecirán tu nombre:
    «Grande eres tú, y haces maravillas;
    tú eres el único Dios. R.
    V. Pero tú, Señor,
    Dios clemente y misericordioso,
    lento a la cólera, rico en piedad y leal,
    mírame, ten compasión de mí. R.
    Segunda lectura
    Rm 8,26-27
    El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.
    HERMANOS:
    El Espíritu acude en ayuda de nuestra debilidad, pues nosotros no sabemos pedir como conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables.
    Y el que escruta los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
    porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mt 13,24-43
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo:
    «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:
    ´Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?´.
    Él les dijo:
    ´Un enemigo lo ha hecho´.
    Los criados le preguntan:
    ´¿Quieres que vayamos a arrancarla?´
    Pero él les respondió:
    ´No, que al recoger la cizaña pueden arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y el trigo almacénelo en mi granero´».
    Les propuso otra parábola:
    «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo a anidar en sus ramas».
    Les dijo otra parábola:
    «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta».
    Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:
    «Abriré mi boca diciendo parábolas;
    anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».
    Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
    «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».
    Él es contestó:
    «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará sus ángeles y arrancarán de su ...
    7 min
  • Reflexión Sábado 22 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Lectura del libro del Cantar de los cantares 3, 1-4ª
    Así dice la esposa:
    «En mi cama, por la noche,
    buscaba al amor de mi alma:
    lo busqué y no lo encontré.
    Me levanté y recorrí la ciudad
    por las calles y las plazas,
    buscando al amor de mi alma;
    lo busqué y no lo encontré.
    Me han encontrado los guardias
    que rondan por la ciudad:
    -”¿Visteis al amor de mi alma?”
    Pero, apenas los pasé,
    encontré al amor de mi alma.»
    Palabra de Dios.
    O bien:
    Ahora ya no juzgamos a Cristo según la carne
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5, 14-17
    Hermanos:
    Nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron.
    Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos.
    Por tanto, no valoramos a nadie según la carne.
    Si alguna vez juzgamos a Cristo según la carne, ahora ya no.
    El que es de Cristo es una criatura nueva.
    Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9 (R.: 2b)
    R. Mi alma está sedienta de ti, mi Dios.
    V. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua. R.
    V. ¡Cómo te contemplaba en el santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabaran mis labios. R.
    V. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándote.
    Me saciaré como de enjundia y de manteca,
    y mis labios te alabaran jubilosos. R.
    V. Porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
    mi alma está unida a ti,
    y tu diestra me sostiene. R.
    Aclamación
    R. Aleluya
    V. « ¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?» «A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja.» R.
    Evangelio
    Jn 20, 1. 11-18
    Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?
    Lectura del santo evangelio según san Juan
    El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
    Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.
    Ellos le preguntan:
    -«Mujer, ¿por qué lloras?»
    Ella les contesta:
    -«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.»
    Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice:
    -«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?»
    Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:
    -«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.» Jesús le dice:
    -« ¡María! »
    Ella se vuelve y le dice:
    -«¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!»
    Jesús le dice:
    -«Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: ``Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro.``»
    María Magdalena fue y anunció a los discípulos:
    -«He visto al Señor y ha dicho esto.»
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Viernes 21 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 11,10 - 12,14
    Matarán al cordero al atardecer; cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante ustedes
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, Moisés y Aarón hicieron muchos prodigios en presencia del faraón; pero el Señor hizo que el faraón se obstinara en no dejar marchar a los hijos de Israel de su tierra.
    Dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:
    «Este mes será para ustedes el principal de los meses; será para ustedes el primer mes del año. Digan a toda la asamblea de los hijos de Israel: ´´El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia
    es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino más próximo
    a su casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo.
    Será un animal sin defecto, macho, de un año; lo escogerán entre los corderos o los cabritos.
    Lo guardarán hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de los hijos de Israel lo matará al atardecer´´. Tomarán la sangre y rociarán las dos jambas y el dintel de la casa donde lo coman.
    Esa noche comerán la carne, asada a fuego, y comerán panes sin fermentar y hierbas amargas.
    No comerán de ella nada crudo, ni cocido en agua, sino asado a fuego: con cabeza, patas y vísceras. No dejarán restos para la mañana siguiente; y si sobra algo, lo quemarán.
    Y lo comerán así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y se lo comerán a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor.
    Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.
    La sangre será la señal de ustedes en las casas donde habitan. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante ustedes, y no habrá entre ustedes plaga exterminadora, cuando yo hiera a la tierra de Egipto.
    Este será un día memorable para ustedes; en él celebrarán fiesta en honor del Señor. De generación en generación, como ley perpetua lo festejarán.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 116(115),12-13. 15-16bc.17-18 (R. 13)
    R. Alzaré la copa de la salvación,
    invocando el nombre del Señor.
    O bien:
    R. Aleluya.
    V. ¿Cómo pagaré al Señor
    todo el bien que me ha hecho?
    Alzaré la copa de la salvación,
    invocando el nombre del Señor. R.
    V. Mucho le cuesta al Señor
    la muerte de sus fieles.
    Señor, yo soy tu siervo,
    hijo de tu esclava:
    rompiste mis cadenas. R.
    V. Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
    invocando el nombre del Señor.
    Cumpliré al Señor mis votos
    en presencia de todo el pueblo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor-,
    y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Mt 12,1-8
    El Hijo del hombre es señor del sábado
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas.
    Los fariseos, al verlo, le dijeron:
    «Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado».
    Les replicó:
    «No han leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus
    compañeros, sino solo los sacerdotes.
    ¿Y no han leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa?
    Pues les digo que aquí hay uno que es más que el templo.
    Si comprendieran lo que significa ´´quiero misericordia y no sacrificio´´, no condenarían
    a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Jueves 20 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 3,13-20
    Yo soy el que soy. ´´Yo soy´´ me envía a ustedes
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, al escuchar Moisés la voz del Señor entre las zarzas, le replicó:
    «Mira, yo iré a los hijos de Israel y les diré: ´´El Dios de sus padres me ha enviado a ustedes´´. Si ellos me preguntan:
    ´´¿Cuál es su nombre?´´, ¿qué les respondo?».
    Dios dijo a Moisés:
    «´´Yo soy el que soy´´; esto dirás a los hijos de Israel: ´´Yo soy´´ me envía a ustedes».
    Dios añadió:
    «Esto dirás a los hijos de Israel: ´´El Señor, Dios de sus padres, el Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a ustedes. Este es mi nombre para siempre: así me llamarán de generación en generación´´».
    «Vete, reúne a los ancianos de Israel y diles: El Señor Dios de sus padres se me ha aparecido, el Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob. y me ha dicho: ´´He observado atentamente cómo los tratan en Egipto y he decidido sacarlos de la opresión egipcia y llevarlos a la tierra de
    los cananeos, hititas, amorreos, perizitas, heveos y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel´´.
    Ellos te harán caso; y tú, con los ancianos de Israel, te presentarás al rey de Egipto y le dirán: ´´El Señor, Dios de los hebreos, nos ha salido al encuentro y ahora nosotros tenemos que hacer un viaje de tres jornadas por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios´´.
    Yo sé que el rey de Egipto no los dejará marchar ni a la fuerza; pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con prodigios
    que haré en medio de él, y entonces los dejará marchar».
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 105(104),1 y 5.8-9. 24-25.26-27 (R. 8a)
    R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
    O bien
    R. Aleluya.
    V. gracias al Señor, invoquen su nombre,
    den a conocer sus hazañas a los pueblos.
    Recuerden las maravillas que hizo,
    sus prodigios, las sentencias de su boca. R.
    V. Se acuerda de su alianza eternamente
    de la palabra dada, por mil generaciones:
    de la alianza sellada con Abrahán,
    del juramento hecho a Isaac. R.
    V. Dios hizo a su pueblo muy fecundo,
    más poderoso que sus enemigos.
    A estos les cambió el corazón
    para que odiasen a su pueblo
    y usaran malas artes con sus siervos. R.
    V. Pero envió a Moisés, su siervo,
    y a Aarón, su escogido,
    que hicieron contra ellos sus signos,
    prodigios en la tierra de Cam. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados -dice el Señor- y yo los aliviaré. R.
    Evangelio
    Mt 11,28-30
    Soy manso y humilde de corazón
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
    «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión Miércoles 19 de julio de 2023. Lecturas del día en la descripción.
    Primera lectura
    Éx 3,1-6.9-12
    El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas
    Lectura del libro del Éxodo.
    EN aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la montaña de Dios.
    El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.
    Moisés se dijo:
    «Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver por qué no se quema la zarza».
    Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:
    «Moisés, Moisés».
    Respondió él:
    «Aquí estoy».
    Dijo Dios:
    «No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado».
    Y añadió:
    «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob».
    Moisés se tapó la cara, porque temía ver a Dios.
    «El clamor de los hijos de Israel ha llegado a mí y he visto cómo los tiranizan los egipcios. Y ahora marcha, te envío al faraón para que saques a mi pueblo, a los hijos de Israel»
    Moisés replicó a Dios:
    «Quién soy yo para acudir al faraón o para sacar a los hijos de Israel de Egipto?».
    Respondió Dios:
    «Yo estoy contigo; y esta es la señal de que yo te envío: cuando saques al pueblo de Egipto, darán culto a Dios en esta montaña»
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 103(102),1-2.3-4. 6-7 (R. 8a)
    R. El Señor es compasivo y misericordioso.
    V. Bendice, alma mía, al Señor,
    y todo mi ser a su santo nombre.
    Bendice, alma mía, al Señor,
    y no olvides sus beneficios. R.
    V. Él perdona todas tus culpas
    y cura todas tus enfermedades;
    él rescata tu vida de la fosa,
    y te colma de gracia y de ternura. R.
    V. El Señor hace justicia
    y defiende a todos los oprimidos;
    enseñó sus caminos a Moisés
    y sus hazañas a los hijos de Israel. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mt 11,25-27
    Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
    Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce
    al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
    Palabra del Señor.
    8 min

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.