Muchos son los audios que en este canal han sido introducidos con música. La experiencia religiosa, universal al hombre, tiene un lenguaje, entre todos, fundamental: el musical. Cada cultura, cada religión, cada confesión tiene unos ritos que pueden constar elaborados hasta convertirse en lo que se denomina "liturgia". Pero aun aquellas religiones que, desde un punto de vista etnocentrista dirían los antropólogos, son vistas desde ese prisma occidental, se presentan inescindiblemente al compás de la música.
Inicio, por tanto, hoy con este episodio, una serie dedicada a la "Música y Religión", que no desarrollaré, pese a la importancia con que destaco el tema, de seguido. En tan vasto dominio, sería pretencioso hacerlo pues la cuestión elude cualquier afán omnicomprensivo. Por ello, iré sumando, intercalando los audios que correspondan tratando, eso sí, de llevar un orden temporal de autores, modelos o estilos. En este sentido, la figura de Johann Sebastian Bach surge como un hito, "un antes y después", y a él me someto incorporando dos conferencias brindadas en distintos ciclos en la Fundación Juan March. La primera del Profesor Vega Cernuda con el título “La imagen de J. S. Bach: interpretaciones históricas”, dada en el 2000; la segunda, de este mismo mes de marzo del 2017, del Profesor Juan José Carreras titulada: "Sobrevivirá a todas las revoluciones: Bach, un clásico barroco”.
Como pasaje introductorio he escogido el sublime cuarto movimiento, "Zion hört die Wächter singen" ("Sión escucha el canto de los vigías"), de la Cantata BWV 140 "Wachet auf, ruft uns die Stimme" ("Despertad, la Voz nos llama"), que acredita, en tan sólo cinco minutos, la grandeza de Bach.
Letra en alemán:
"Zion hört die Wächter singen,
Das Herz tut ihr vor Freuden springen,
Sie wachet und steht eilend auf.
Ihr Freund kommt vom Himmel prächtig,
Von Gnaden stark, von Wahrheit mächtig,
Ihr Licht wird hell, ihr Stern geht auf.
Nun komm, du werte Kron,
Herr Jesu, Gottes Sohn!
Hosianna!
Wir folgen all Zum Freudensaal
Und halten mit das Abendmahl".
Traduccion al español:
"Sión escucha el canto de los vigías,
su corazón late de alegría en su seno,
se despierta y se levanta con presteza.
su glorioso Amigo llega del Cielo,
Fuerte en la Misericordia, poderoso en la Verdad,
Su Luz brilla, su Estrella se levanta.
Ven ahora, Corona Preciosa,
Señor Jesús, Hijo de Dios!
Hosanna!
Sigámosle todos a la Sala de la Alegría
y unámonos en la Cena".