Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

By Ramanuyacaria das VanapastraReligion & Spirituality
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Revisionismo Histórico I (abre los ojos) episodes

  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 26
    Año 1938: En momentos en que Alemania estaba por firmar un tratado de paz con Francia e Inglaterra, el Judío Grynspan asesina en París a Ernst von Rath, secretario de la embajada Alemana provocando la reacción en Alemania conocida como la noche de los cristales (9/10 nov.1938).
    Año 1943: El secretario de la comisión "Pro Formación del Estado de Israel" propone la "compra" de la provincia Entre Ríos de la República Argentina al contacto argentino: Dr. Arturo Frondizi pero cambiando luego los planes al finalizar la guerra. PLAN ANDINIA
    Año 1944: Finaliza la II Guerra Mundial con su tétrico resultado: triunfan los gobiernos democráticos, "los derechos humanos", "la seguridad de los pueblos libres", etc. pero la realidad es otra: 17 países de distintos continentes con mas de 1 mil millones de habitantes caen en manos y órbita del "paraíso comunista" se modifican las fronteras de Europa y los países se "aglutinan" en el invento sionista conocido como la ONU.
    Año 1948: 50 años después del Congreso Mundial Judío, tal como lo ordenará Teodoro Herzl, el Sionismo por intermedio de la ONU arrebata Palestina a los árabes y crea el "Estado Histórico de Israel". La segunda Guerra fue su medio.
    Año 1948: El conde Folke Bernadotte, mediador de la ONU ante el conflicto árabe – judío, dijo: La única solución al diferendo, es devolver Palestinas a sus legítimos dueños, los Árabes". Una semana después y estando en misión oficial en Jerusalén una patrulla lo asesinó en una emboscada, la patrulla estaba formada por oficiales del ejército judío.
    EVENTOS POSTERIORES:
    Ataque de Falsa Bandera a las Torres Gemelas:
    link: https://www.youtube.com/watch?v=lYgVfXu4nXk
    Esto ocasionó el odio hacia los musulmanes y el pretexto para invadir Oriente Medio.
    Fomento de la Inmigración a Europa, inicio del "Marxismo Cultural" y dominio absoluto de la propaganda.
    link: link: https://www.youtube.com/watch?v=UToNlWAn6SE
    link: https://www.youtube.com/watch?v=Q-SdQ4HpEV8
    Control de la economía a manos de los Rothschilds
    link: https://www.youtube.com/watch?v=_Y-8sddEO0Y
    VIDEOS PARA COMPLEMENTAR:
    link: https://www.youtube.com/watch?v=Pc65UNIWMiQ
    link: https://www.youtube.com/watch?v=0DnEua_Sx2g
    46 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 27
    link: https://www.youtube.com/watch?v=LCrcNATpy18
    link: https://www.youtube.com/watch?v=4kLmGy-H7XU
    RESUMEN LV4
    Muchos eventos sucedieron desde que el Sionismo su fundó como tal, financiando la Revolución Francesa para derrocar a las monarquías que los perseguían, se apoderaron de África después de la guerra de los Bóeres, de Rusia después de la revolución Blochevique , de Europa al caer el III Reich (La última resistencia) y formando la OTAN, obteniendo el control económico total de EEUU con la Gran Depresión y finalmente el control de Oriente Medio, tanto por destruir el imperio Otomano y dividirlos, implantarse en Palestina y masacrar a su población y con ISIS destruyendo Siria y fomentando la inmigración a Europa por la Guerra.
    AQUÍ MIS OTROS POST:
    https://www.taringa.net/posts/offtopic/19225135/Nacionalsocialistas-y-los-Derechos-Animales.html
    https://www.taringa.net/posts/offtopic/19228223/El-MK--Ultra.html
    https://www.taringa.net/post/offtopic/19219368/La-Desinformacion-y-La-Censura.html
    https://www.taringa.net/post/ciencia-educacion/19157941/El-Marxismo-Cultural-Y-como-afecta-al-mundo.html
    31 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 25
    El Sionismo, en primera instancia, el nacionalismo judío, cuyo objetivo principal en sus inicios era el establecimiento de un hogar nacional para el pueblo judío con el fin de preservar su identidad étnica y cultural.
    Sin embargo, el sionismo se ha convertido en un movimiento que ha logrado un alcance mundial y cuya finalidad suprema es la de defender los intereses judíos de toda índole, sean desde el punto de vista nacionalista, económico o político, aún a costa de otros pueblos, transformándose así en una suerte de supremacismo judío.
    Se le considera al judío Theodor Herzl como el fundador y padre del sionismo.El accionar máximo alcanzado por parte del sionismo fue la usurpación de la región de Palestina para crear en su lugar un estado judío cuyo nombre en la actualidad es el de Israel.
    ANTECEDENTES DEL SIONISMO:
    LOS ANTIGUOS JUDÍOS
    LOS FARISEOS
    Los fariseos eran una comunidad judía que existió hasta el segundo siglo de la presente era. El grupo atribuía su inicio al período de la cautividad babilónica (587 a. C.-536 a. C.). Algunos sitúan su origen durante la dominación persa o los consideraban sucesores de los hasidim (devotos).
    En el Nuevo Testamento se nombra a los fariseos en los evangelios de Mateo y de Juan. Aquí se los describe como una secta que no cumple los mandamientos de Dios; se los llama hipócritas ya que según Mateo, eran judíos sólo de palabra, su corazón estaba lejos de las enseñanzas de Isaías. En el evangelio de Juan, Jesús decía a los judíos:
    "Ustedes tienen por padre al demonio y quieren cumplir los deseos de su padre. Desde el comienzo él fue homicida y no tiene nada que ver con la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, habla conforme a lo que es, porque es mentiroso y padre de la mentira".
    Juan, 8:44.
    LOS ESENIOS
    Los Esenios eran una congregación judía, cuyo origen se remonta al hijo adoptivo de Moisés, llamado Esén, aproximadamente 1.500 años a.C. El Talmud los llamó "bautistas matinales" (tovilé shahrit). Escritos árabes se refieren a ellos como magaritas, "de las cuevas".
    Algunos han postulado que Jesús de Nazaret y Juan el Bautista tenían vínculos con ellos o que incluso pertenecían a la congregación. Se ha pensado que en los esenios se encuentra el origen del cristianismo y Renan llegó a escribir que "el cristianismo fue en gran medida el esenismo triunfante".
    INICIO DE MANIPULACIÓN EN LA HISTORIA:
    La revolución Francesa:
    link: https://www.youtube.com/watch?v=QUS1zhxqMxs
    Año 1860: Al fundar la Alianza Israelita Universal, el judío Adolphe Crémieux, dijo: "Ante todo nosotros queremos quedarnos judíos y no reconocemos otra religión. La gloria judía debe cubrir toda la Tierra.".
    Año 1895: Theodor Herzl funda el Sionismo Internacional como organización política del judaísmo mundial.
    Año 1897: Se realiza el Primer Congreso Sionista de Basilea. En el que se establecen las bases para el logro de la dominación mundial conocido con el nombre de Los Protocolos de los Sabios de Sión.
    link: https://www.youtube.com/watch?v=yRuC9lt3p9w
    Año 1914: El sionismo por intermedio del judío Prinzip, asesina a Archiduque Fernando, heredero al trono de Austria, encendiendo así la chispa de I Guerra Mundial.
    Año 1917: El sionismo Internacional con los medios de la Banca Judía Mundial y las bandas de los "comunistas" judíos Trotsky, Lenin, Stalin etc. se apoderan del imperio Ruso, formándola primer dictadura comunista – judía. La guerra había sido el medio necesario para lograrlo.
    link: https://www.youtube.com/watch?v=P8pbb9gkLXY
    Año 1917: Los sionistas realizan un pacto con Gran Bretaña, que estaba al borde de la rendición, para involucrar en la Primera Guerra Mundial a Estados Unidos a cambio de Palestina. Por medio del juez Louis Brandeis en Estados Unidos llegan hasta el presidente Wilson para armar el escenario y fabricar una excusa de guerra. Gran Bretaña se compromete por medio de la Declaración Balfour a cumplir con su parte. Sin embargo, los sionistas necesitaban de otra guerra mundial para materializar sus deseos de crear un Estado Judío, a través de una migración masiva de judíos a Palestina
    26 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 24
    Descripción
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    Peso 285 gr.
    Pags 159
    Pasta blanda
    Roger Garaudy, poseedor de dos doctorados en filosofía: uno de la Sorbona y otro de la Universidad de Moscú, ha sido siempre un destacado pensador de nuestra era, además de ser reconocido por su compromiso político, que lo llevó desde ser uno de los más importantes ideólogos del marxismo, tras asociarse en 1933 al partido comunista francés, hasta la prisión en un campo de prisioneros de la Francia ocupada, debido a su participación en la restistencia anti-nazi.
    Tras su expulsión del partido comunista en 1970, donde lleguó a ser miembro de su Comité Central político, por dudar del socialismo aplicado en la Unión Soviética, continúa luchando por la paz y el entendimiento entre posiciones opuestas. De hecho, impulsa el diálogo interreligioso conviertiéndose al Islam tras su militancia católica, y aunque critica a la curia romana por no permanecer fiel a Cristo, al islamismo por pervertir el mensaje original del Islam y al sionismo por encontrarse en las antípodas del profetismo judío, aquel que enseñaba a sus compañeros del campo de prisioneros anti-nazis debido a su admiración por el universalismo de los profetas judíos, continua rescatando la esencia de las religiones abrahámicas y promoviendo el mutuo entendimiento.
    De hecho, "Los mitos fundacionales del Estado de Israel" se enmarca dentro de una trilogía dedicada a luchar contra los integrismos religiosos de las 3 religiones abrahámicas, a los que llama "generadores de guerra y violencia" y "enfermedad mortal de nuestro tiempo".
    En la primera parte del libro, "Los mitos teológicos ", Garaudy se dedica a cuestionar las supuestas bases religiosas en las que dice apoyarse el sionismo.
    La segunda parte, "Los mitos del siglo XX", discute temas que no dejan de ser tabú dentro de la historiografía contemporánea. Entre ellos destaca el tratamiento del falaz ‘mito del antifascismo sionista’, poniendo al descubierto su mutua colaboración, y el ‘mito de la justicia de Nuremberg’, una venganza de los vencedores que intentaron imponer como ciertas todo tipo de mentiras sin posibilidad de defensa. No siendo suficiente el atrevimiento de Garaudy contra los mitos políticamente correctos, en búsqueda de la verdad se ve impelido a arremeter contra la gran mentira de nuestro siglo, el mito del holocausto judío, repasando los argumentos revisionistas.
    En el tercer y último capítulo, "La utilización política del mito", trata sobre el tremendo poder que tienen los lobbys judíos tanto en Estados Unidos como en Francia para presionar políticamente e imponer su pensamiento a las masas, así como de los curiosos métodos de financiación del Estado de Israel.
    El resultado final se vislumbra entonces como una de las más importantes obras sobre la temática. Y el que una personalidad como Garaudy, reconocido anti-nazi, comunista y militante de la concordia interreligiosa, de a luz una obra tan contundente no ha podido ser perdonado por la moderna inquisición democrática. Por ello es que su obra y persona ha sido atacada y perseguida, hasta ser condenado a pagar una multa de 150.000 francos y prisión en suspenso de 6 meses, viendo sus libros prohibidos y su vida amenazada por atreverse a pensar libremente.
    Como bien afirma su traductor, "El libro de Garaudy es un desafío que clama a la libertad para entender la Historia reciente sin mixtificaciones, complejos, ni tabúes. Garaudy ejerce el derecho al amargo encanto de la discrepancia y eso, al parecer, es abominable para quienes tienen la mente estrecha y obtusa. De la discusión del debate serio y científico, de la duda metódica, de la revisión y reconstrucción de los hechos suele brotar el discernimiento. La técnica de la mordaza, la censura o el anatema termina por privar de argumentos a quien la emplea." v
    17 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 23
    Sionismo religioso
    Artículo principal: Sionismo religioso
    Impulsado principalmente por el Rabino Kalisher, une los ideales de crear un Estado judío con la religión. Su ideología se resume en una frase: "El Pueblo de Israel, en la Tierra de Israel, según la Torá de Israel". Es decir, regir un Estado con bases religiosas y asentarse en toda la Tierra de Israel, como lo marcaba el reinado de Salomón. Hoy en día representan al Partido Nacional Religioso (Mafdal).
    Sionismo cristiano
    Artículo principal: Sionismo cristiano
    El sionismo cristiano, es un movimiento surgido en el seno del cristianismo principalmente evangélico, pero no circunscrito únicamente a esta denominación, que apoya la idea de un hogar nacional para los judíos desde antes de 1948 y continúa apoyando la existencia del Estado de Israel hasta la fecha (Ice, 1997).
    El sionismo cristiano es la creencia entre algunos cristianos de que el retorno del pueblo judío a Tierra Santa, y el establecimiento del Estado de Israel en 1948 fueron el cumplimiento de la profecía bíblica. El término empezó a ser usado a mediados del siglo XX, reemplazando al restauracionismo cristiano.
    El catolicismo tradicionalmente no prestó mucha atención al sionismo, pero el apoyo cristiano a dicho movimiento creció entre la comunidad protestante.
    Algunos cristianos sionistas creen que el regreso de los judíos a la Tierra de Israel, es un pre-requisito para la segunda venida de Jesús. La idea es habitual entre los protestantes, desde los tiempos de la reforma, los cristianos han apoyado activamente el regreso de los judíos a la Tierra de Israel, junto con la idea de que los judíos deben de convertirse al cristianismo para dar cumplimiento a la profecía bíblica.
    Otras variantes
    Sionismo político
    Su máximo exponente fue Theodor Herzl, y proponía el establecimiento de un Estado judío soberano e independiente mediante métodos diplomáticos y políticos. Consideraba que, para que surgiera un posible Estado judío, era más importante llegar a un acuerdo primordial con las potencias mundiales para legitimar jurídica e internacionalmente la existencia del mismo, por lo que primeramente se debían realizar acciones en el campo político para que triunfara la empresa sionista.
    Sionismo realizador
    Propuesto por Menachem Ussishkin, proponía el establecimiento de asentamientos agrícolas y su desarrollo. A diferencia del Sionismo político, consideraba más relevante para la creación de un Estado judío que existieran las bases sólidas, demográficas y materiales en la tierra concreta donde se crearía, lo que posteriormente daría lugar al reconocimiento político de la comunidad internacional, por eso dedicaba sus esfuerzos principalmente a la inmigración judía antes que a la actividad diplomática para convencer a la opinión pública.
    Sionismo sintético
    Buscaba la fusión de las ideologías políticas y realizadoras en objetivos comunes, fue propuesto principalmente por Jaim Weizmann. Consideraba que no eran contradictorios los postulados del Sionismo político con respecto al Sionismo realizador, pues sostenía que, para que se creara un Estado judío, era necesario reconocimiento legal internacional y al mismo tiempo comenzar a instalar las sólidas bases materiales en la tierra donde surgiría el nuevo Estado. En este sentido, no priorizaba entre los esfuerzos diplomáticos alrededor del mundo por parte de las personalidades influyentes y los proyectos migratorios de la juventud para establecer una población judía en el futuro país. Este tipo de Sionismo marcó, desde el liderazgo de Weizmann en adelante, la actividad histórica y el modo de llevarla a cabo en el movimiento sionista en la lucha por el establecimiento del Estado hebreo, cuyos esfuerzos estarían dirigidos en la inmigración judía práctica (Aliyá) y al mismo tiempo en presiones políticas para obtener reconocimiento legal por parte de la comunidad internacional.
    Sionismo espiritual
    Propuesto por Ahad Haam, proponía que se creara un centro espiritual en Palestina, era opuesto al de Herzl ya que separaba completamente la política de sus objetivos.
    Movimientos de oposición (antisionismo)
    Artículo principal: Antisionismo
    Miembros del grupo judío ortodoxo antisionista y propalestino Neturei Karta con pancartas en las que pone "Judaísmo y sionismo son extremos opuestos" y "Detener el hambre de los palestinos".
    El sionismo no recibió en sus comienzos –finales de siglo XIX– el apoyo mayoritario de los judíos. En particular, no contó con las simpatías de la mayoría de los judíos de Europa occidental, que creyeron poder considerarse a sí mismos como ciudadanos con plenos derechos en sus respectivos países, tras los aires de emancipación y tolerancia que trajo consigo la Ilustración y el estado liberal decimonónico clásico. La forma más exacerbada de oposición a las ideas sionistas se conoció como integracionismo (también llamado «asimilacionismo»), y afirmaba que el sionismo era análogo al antisemitismo, en la medida en que ambos niegan la condición de nacionales de un determinado país a los judíos. Una manifestación extrema de integracionismo es la conversión a la fe cristiana. Un ejemplo célebre de antisionismo fue el de Edwin Samuel Montagu, ministro judío del Gobierno británico que puso muchas trabas a la redacción de la Declaración Balfour tachándola de antisemita. La oposición al sionismo existía también entre el movimiento Bundista en Europa oriental, que buscaba la autonomía cultural de los judíos en los países donde vivían; así como de la mayoría de los judíos ortodoxos. Entre estos últimos sigue habiendo algo de ambigüedad e inclusive hostilidad al sionismo. El caso Dreyfus fue determinante para inspirar a Herzl, al considerar al sionismo como única solución plausible y efectiva contra el antisemitismo europeo. El impacto emocional del Holocausto convenció definitivamente a numerosos judíos asimilados, socialistas y ortodoxos, refractarios con el sionismo, que quedaban en Europa.
    En Europa oriental, lugar donde el sionismo se hizo fuerte debido en muy gran medida a las incesantes persecuciones a que eran sometidos los judíos por el zarismo, la idea de un Estado judío, o incluso de pueblo judío, fue rechazada por numerosos judíos miembros de organizaciones revolucionarias, marxistas o anarquistas, quienes consideraban que la condición de judío derivaba de la religión y que, una vez erradicada ésta, la distinción entre judíos y no judíos desaparecería. Estas ideas no impidieron, sin embargo, que hubiese también un importante movimiento sionista socialista.
    La población árabe de Palestina, apoyada por la Liga Árabe, se opuso al sionismo, negándose a aceptar la partición del Mandato Británico de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe, según la recomendación de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947. Los conflictos armados entre judíos y árabes preexistentes en la región antes de la partición de Palestina desembocaron finalmente en la Guerra árabe-israelí de 1948 ante la proclama de independencia por parte del Estado de Israel, y la negativa de los países árabes vecinos a reconocerlo oponiéndose a la partición de Palestina. La guerra tuvo diferentes lecturas dependiendo de los distintos análisis, por ejemplo Jacques Pirenne consideró que el Ejército de Liberación apostó por la destrucción del naciente Estado judío, desencadenando «una guerra de exterminio» siendo derrotado junto al Yarmuk, resultando vencedores los judíos y desencadenando la Liga Árabe una potente ofensiva que fue rechazada en casi todos los frentes.16? Por su parte, Ilan Pappé, profesor de la Universidad de Haifa, sostiene que la guerra de 1948 fue una limpieza étnica cometida por Israel contra el pueblo palestino, razón por la cual lo que los israelíes conocen como «Guerra de la Independencia» para los palestinos es la «Nakba», la «catástrofe».17? La guerra se saldó con el exilio de cientos de miles de árabes palestinos, la ampliación de Israel más allá de los límites previstos en el plan de partición de la ONU y la ocupación por parte de Egipto y Transjordania de la parte asignada al Estado árabe y la zona internacional de Jerusalén. El conflicto se hizo sentir más allá de las fronteras palestinas, ya que las comunidades judías que habitaban en países árabes (muchas desde antes de ser arabizados e islamizados),18? se vieron obligadas a emigrar en las décadas siguientes, víctimas potenciales del «antisionismo».19? El fenómeno tuvo características diferentes según los países, aunque en general liquidó prácticamente las comunidades hebreas en países árabes. Algunas fuentes20? hacen hincapié en la judeofobia y en las migraciones inmediatamente posteriores a la guerra de 1948, mientras que otras21? señalan un proceso de emigración mucho más largo y debido a una multiplicidad de factores, entre los cuales siguen estando los ecos del conflicto árabe-israelí, a los que se añaden económicos, culturales y otros. He aquí un cuadro que lo resume:
    Judíos de los países árabes en Israel (1948-2002)i22?
    País Población judía 1948 Emigrados a Israel Población judía 2002
    Argelia 140.000 24.000 20
    Egipto 66.000 37.000 50
    Irak 140.000 130.000 100?
    Líbano 5.000 4.000 70
    Libia 38.000 35.800 0
    Marruecos 285.000 266.300 3.500
    Siria 35.000 8.500 120
    Túnez 130.000 52.000 1.500
    Yemen y Adén 60.000 50.600 500
    Total 899.000 608.200 5.860
    25 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 22
    Objetivos
    Los objetivos del sionismo fueron puestos en práctica por la Organización Sionista Mundial (órgano político del Movimiento Sionista), fundada en 1897 en Basilea por Theodor Herzl, considerado el padre del sionismo en general y de la rama política en particular (otras ramas son: el sionismo socialista, el sionismo revisionista, el sionismo religioso, etc.).
    Hasta el Holocausto, la idea sionista compitió con otra corriente igual de extendida, sobre todo en Estados Unidos y la Europa occidental, que no consideraba a los judíos como pueblo, sino como minoría religiosa que debía integrarse y luchar por su plena igualdad en las sociedades en las que vivían. Una forma extrema de esta última idea preconizaba incluso la renuncia a la religión judía.
    El sionismo conjuga dos elementos: independencia y soberanía, por un lado, y la centralidad de Israel en la identidad judía, por el otro. Los objetivos del movimiento sionista están delineados en el Programa de Jerusalén, cuya última versión, del 2004,14? dice:
    Los objetivos del sionismo son:
    La unidad del pueblo judío, su vínculo con su patria histórica (la Tierra de Israel) y la centralidad del Estado de Israel y Jerusalén su capital, en la vida del pueblo.
    Aliyá a Israel desde todos los países y su integración en la sociedad israelí.
    El fortalecimiento de Israel como Estado judío-sionista y democrático y su modelación como sociedad ejemplar, poseedora de un carácter moral y espiritual único, basada en el respeto mutuo del multifacético pueblo judío y en la visión profética que aspira a la paz y contribuye para la mejora del mundo.
    La garantía del futuro y distinción del pueblo judío a través de la promoción de la educación judía, hebrea y sionista, el cultivo de los valores culturales y espirituales judíos, y la institución de la lengua hebrea como su idioma nacional.
    El cultivo de la responsabilidad mutua judía, la defensa de los derechos de los judíos, tanto individuales como de nación, la representación de los intereses nacionales sionistas del pueblo judío y el combate a toda forma de expresión antisemita.
    La población del país como expresión práctica de la realización sionista.
    Tipos de sionismo
    A través de los años una variedad de escuelas de pensamiento ha evolucionado con diferentes escuelas que predominaron en diferentes momentos. Además los sionistas procedían de una amplia variedad de orígenes y, en ocasiones, diferentes grupos nacionales -como judíos rusos, alemanes, polacos, británicos o estadounidenses- han ejercido gran influencia.
    El sionismo tiene varias ideologías y algunas de ellas hoy conforman partidos políticos en el Estado de Israel:
    Sionismo socialista
    Artículo principal: Sionismo socialista
    Alrededor de 1900 el principal rival para el sionismo entre los jóvenes judíos en la Europa oriental fue el Movimiento Socialista. Muchos judíos fueron abandonando el judaísmo en favor del comunismo o en apoyo al Bundismo, un movimiento judío socialista que pedía la autonomía judía en la Europa oriental y que el yidis sea promovido como lengua oficial judía.
    Muchos sionistas socialistas eran originarios de Rusia. Tras siglos de ser oprimidos por sociedades antisemitas, los judíos habían sido reducidos a la obediencia, vulnerables, con desesperada existencia en la que se les invitaba a seguir el antisemitismo. Sostenían que los judíos podían escapar de su situación convirtiéndose en agricultores, trabajadores y soldados de su propio país. La mayoría de los socialistas se rehusaron a perpetuar la religión como una "mentalidad de la diáspora" entre el pueblo judío y establecieron las comunas rurales en Israel llamadas kibutz (voz con plural invariable).15? Los principales teóricos del sionismo socialista incluyen a Moisés Hess, Nahum Syrkin, Dov Ber Borojov y Aarón David Gordon, y entre las figuras destacadas del movimiento se cuentan David Ben-Gurión y Berl Katznelson.
    La mayoría de los sionistas socialistas consideraron el yidis como la lengua del exilio, adoptando el hebreo como lengua común entre los judíos en Israel. El socialismo y el sionismo laborista eran ardientemente secularistas con muchos sionistas ateos que se oponían a la religión. En consecuencia, el movimiento a menudo tenía una relación antagónica con el judaísmo ortodoxo.
    El sionismo socialista buscaba establecer un Estado Judío en el que considerara al judaísmo como una nacionalidad, y que las bases del Estado estuvieran identificadas con el socialismo, es decir, el trabajo comunal. Tuvieron gran fuerza desde la Segunda Aliyá, hoy en día conforman el partido Avodá o Partido Laborista.
    El sionismo socialista se convirtió en la fuerza dominante en la vida política y económica del Yishuv durante el Mandato Británico - en parte como consecuencia de su papel en la organización de la vida económica judía a través de la Histadrut - y fue la ideología dominante de la clase política en Israel hasta las elecciones de 1977, cuando el partido Avodá fue derrotado.
    Fundamental en la expansión del sionismo socialista fue la labor de movimientos juveniles en la Diáspora, que educaron a la juventud judía en los valores del movimiento, capacitándolos también para su futura vida en kibutz en Israel. Algunos de estos movimientos continúan existiendo hasta el día de hoy, como Hashomer Hatzair y Habonim Dror.
    Sionismo revisionista
    Artículo principal: Sionismo revisionista
    El Sionismo revisionista fue un grupo fundado y dirigido por Zeev Jabotinsky. Durante el Mandato Británico presionó a Gran Bretaña para permitir la inmigración judía en masa y para la formación de un ejército judío en el Mandato.
    El revisionismo fue muy popular en Polonia pero carecía del apoyo necesario desde la Tierra de Israel. En 1935 la izquierda del revisionismo y la Organización Sionista formaron una alternativa, la Nueva Organización Sionista. Se reincorporó a la Organización Sionista Mundial en 1946.
    El Sionismo revisionista cree en el asentamiento de la tierra y se opone al Sionismo socialista. Los revisionistas buscan mantener el tradicionalismo judío firme, como orgullo de la nación. Apoyan mayormente la idea de volver a los límites geografícos del Estado judío de la antigüedad. Hoy en día está representado por el Partido Likud, que es el partido más fuerte de Israel siendo etiquetado como la derecha israelí.
    Sionismo general
    Artículo principal: Sionistas Generales
    Sionismo general fue inicialmente el término empleado por los miembros de la Organización Sionista Mundial que no se habían unido a una facción determinada o algún partido específico, perteneciendo solamente a las organizaciones sionistas de sus respectivos países. A medida que transcurrieron los años, los sionistas generales también crearon instituciones ideológicas y formaron la Organización de Sionistas Generales, establecida en 1922 como el partido de centro del movimiento sionista. Los preceptos de los sionistas generales incluían un sionismo al estilo de Basilea, exento de posicionamientos ideológicos, es decir, con primacía del sionismo sobre cualquier interés clasista, partidista o personal.
    57 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 21 pag 109
    Sionismo
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    Theodor Herzl, padre del sionismo político.
    El sionismo es una ideología y un movimiento político nacionalista que propuso desde sus inicios el establecimiento de un Estado para el pueblo judío,1? preferentemente en la antigua Tierra de Israel (Eretz Israel).2?3? Dicho movimiento fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del Estado de Israel.
    El sionismo apareció en Europa central y oriental a finales del siglo XIX. Su fundador en tanto que movimiento organizado fue el periodista austro-húngaro de origen judío Theodor Herzl como respuesta a la ola antisemita que recorrió Europa en esos años, uno de cuyos exponentes fue el affaire Dreyfus.4? El movimiento tuvo como objetivo fomentar la emigración judía a Palestina y alcanzó su objetivo principal con la fundación del Estado de Israel en 1948.
    El sionismo constituye una rama del fenómeno más amplio del nacionalismo moderno.5?6? Descrito como un "nacionalismo en la diáspora",7? el sionismo se autodefine como un movimiento de liberación nacional8?, cuyo objetivo es la libre autodeterminación del pueblo judío.
    Índice
    1 Terminología
    2 Historia
    3 Objetivos
    4 Tipos de sionismo
    4.1 Sionismo socialista
    4.2 Sionismo revisionista
    4.3 Sionismo general
    4.4 Sionismo religioso
    4.5 Sionismo cristiano
    4.6 Otras variantes
    5 Movimientos de oposición (antisionismo)
    5.1 La Resolución 3379
    5.2 Reconocimiento de Israel en el mundo árabe e islámico
    6 Particularidades del sionismo
    7 Negación de la diáspora
    8 Adopción del hebreo
    9 Reacción al antisemitismo
    9.1 Antisemitismo y sionismo
    10 Figuras destacadas del Sionismo
    11 Referencias
    11.1 Bibliografía
    12 Véase también
    13 Enlaces externos
    Terminología
    El término sionismo deriva de la palabra Sion (del hebreo: ????, uno de los nombres bíblicos de Jerusalén). Este nombre se refiere inicialmente al Monte Sion, una montaña cerca de Jerusalén, y a la fortaleza de Sion en ella. Más tarde, durante el reinado del Rey David, el término "Sion" se convirtió en una sinécdoque para referirse a toda la ciudad de Jerusalén y a la Tierra de Israel. En muchos versículos bíblicos, los israelitas fueron llamados el pueblo, hijos o hijas de Sion.
    "Sionismo" fue acuñado como término por el editor austriaco de origen judío Nathan Birnbaum, fundador del movimiento estudiantil judío Kadima, en su diario Selbstemanzipation (Autoemancipación) en 1890.
    Según los historiadores Walter Laqueur, Howard Sachar y Jack Fischel, entre otros, la etiqueta de "sionista" también se usa como un eufemismo para los judíos, en general, por apologistas del antisemitismo.9?
    Historia
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    Este aviso fue puesto el 27 de agosto de 2018.
    Desde el siglo I d. C. los judíos han vivido en el exilio, si bien ha habido una presencia constante de judíos en la Tierra de Israel («Eretz Israel»). De acuerdo con el judaísmo y la Biblia, la Tierra de Israel o Sion es la Tierra Prometida por Dios para los judíos. Tras la rebelión de Bar Kojba (132–135), los judíos fueron expulsados de la Tierra de Israel formando la Diáspora judía. Durante siglos existió entre los judíos de la Diáspora una gran nostalgia de origen religioso de retornar a la patria histórica del pueblo judío –«el año próximo, en Jerusalén...»– que, a mediados del siglo XIX, comenzó a secularizarse al entrar en contacto con las grandes corrientes ideológicas europeas de la época (liberalismo, socialismo, nacionalismo).
    El nacimiento del sionismo está ligado a la eclosión de los nacionalismos en el siglo XIX europeo, que tuvieron como bandera común la idea «un pueblo, un Estado» y que está en el origen del concepto de Estado-nación. Al calor de esa idea se formaron distintos Estados europeos, surgidos del desmembramiento de los imperios o bien a través de la unificación de Estados con similar cultura y lengua (como Italia y Alemania). En paralelo a ese desarrollo nacionalista, atravesándolo en muchas ocasiones, se desarrolló el moderno antisemitismo.
    El sionismo sostenía que los judíos eran primordialmente un grupo nacional (como los polacos o los alemanes) y no un grupo religioso (como los musulmanes o los católicos) y que, como tal, tenía derecho a crear su propio Estado en su territorio histórico. La formulación clásica de la idea es la que hizo Theodor Herzl en su opúsculo Der Judenstaat (El Estado Judío, publicado en Berlín y Viena en 1896), que tiene como precedentes doctrinales la obra de Moses Hess Roma y Jerusalén (1860) y la del médico judío ruso Leo Pinsker Autoemancipación (1882), que contiene ya la consigna «Ayudaos, que Dios os ayudará».
    El sionismo se puso como objetivo primario la creación de un Estado judío moderno, considerando que con ello devolvía al pueblo judío su estatus de nación y pondría fin a dos milenios de vida en el exilio. Ante las grandes dificultades a las que se enfrentaron los judíos para establecerse en la antigua Tierra de Israel, se barajaron algunas alternativas temporales, sin intención de establecer un Estado nacional, solo como refugio ante la ola de pogromos y persecuciones en la Rusia zarista, como la Argentina —en la que se crearon numerosas colonias de inmigrantes judíos europeos—, y aun en una porción del África Oriental Británica (el conocido como Plan Uganda), ofrecida por el gobierno de Londres; estas fueron estudiadas (el propio Herzl estudia en su obra las ventajas comparativas de Argentina y Palestina)10? y al fin rechazadas por la dirigencia sionista, y se prefirió el establecimiento del futuro Estado en Palestina, una región en manos del Imperio Turco y que no se correspondía a ninguna división administrativa, por lo que sus límites no estaban establecidos.
    En paralelo a estas ideas, se fueron produciendo sucesivas oleadas migratorias (llamadas Aliyá) de muchos jóvenes obreros y estudiantes, que escapaban en su mayoría del antisemita ambiente ruso y dispuestos a levantar la antigua patria judía basándose en dos ejes: el trabajo agrícola y la resurrección de la lengua hebrea, que dejó de hablarse alrededor del siglo I a.C., aunque siguió utilizándose en la literatura y, sobre todo, en la liturgia y con propósitos académicos.
    Demografía de Palestina11?
    año judíos no judíos
    1800 6700 268 000
    1880 24 000 525 000
    1915 87 500 590 000
    1931 174 000 837 000
    1947 630 000 1 310 000
    La inmigración judía a Eretz Israel se inició en 1882. La denominada Primera Aliyá vio la llegada de alrededor de 35.000 judíos en el término de unos veinte años. La mayoría de los inmigrantes procedían de Rusia, donde el antisemitismo era rampante. Ellos fundaron una serie de asentamientos agrícolas con el apoyo financiero de filántropos judíos de la Europa occidental.
    La Segunda Aliyá comenzó en 1904. Otras Aliyot, cada vez con más inmigrantes, se sucedieron entre las dos guerras mundiales, impulsadas en la década de 1930 por la persecución nazi. Siguen llegando inmigrantes a Israel, en especial desde la antigua Unión Soviética.
    La Declaración Balfour de 1917 apoyó la creación de una Patria Judía en el Mandato Británico de Palestina. En 1922, la Sociedad de Naciones hizo suya la declaración formulada en el mandato que dio a Gran Bretaña:
    El Mandatario (…) garantizará el establecimiento del Hogar Nacional Judío, tal como se establece en el preámbulo, así como el desarrollo de instituciones autónomas, y también la salvaguardia de los derechos civiles y religiosos de todos los habitantes de Palestina, independientemente de su raza y de religión.12?
    A lo largo del siglo XX el sionismo fue ganando adeptos gradualmente, y después del Holocausto se transformó en el movimiento predominante dentro del mundo judío. Por otra parte, la aparición de un proyecto de nación territorializada inicialmente similar, puesto en marcha desde 1928 por el régimen soviético, la República Autónoma Hebrea, que devino en fracaso a mediados de la década de 1930, resultó no presentar el suficiente atractivo como para provocar una emigración masiva o estable.
    El proyecto de un nuevo Israel en Palestina fructificó por varios factores:
    A pesar del paso de los siglos, los judíos nunca dejaron de añorar la vuelta a Jerusalén, anhelo reflejado en el deseo expresado en muchas festividades judías, Leshaná Haba'á Birushalayim («el año próximo, en Jerusalén»), o en la milenaria costumbre de romper una copa en cada casamiento judío, rememorando la destrucción del Templo de Jerusalén y la consecuente dispersión. La idea recobró popularidad a finales del siglo XIX, siendo el componente emocional del naciente sionismo. Se necesitaba mano de obra y gran cantidad de dinero, los proyectos de Uganda o Argentina no resultaban tan atractivos. Los terrenos comprados a los terratenientes turcos eran pedregales, lodazales, pantanos y se requería una gran transformación. Para principios del siglo XX, el 6% de las tierras de Eretz Israel eran de los judíos.13?
    Pequeñas comunidades de judíos llevaban siglos habitando la zona. Como por ejemplo, en Safed la comunidad cabalística de donde surgió Isaac Luria, formada principalmente por sefardíes expulsados en 1492, acogidos por el Imperio otomano, pero ya antes Saladino reclamó la entrada de judíos cuando decidió reconstruir Jerusalén, se habla de una familia que jamás abandonó la ciudad.
    El Caso Dreyfus, que afectó en forma negativa a las esperanzas de igualdad de derechos y oportunidades que el Iluminismo había despertado en la comunidad judía europea.
    La simpatía de los terratenientes turcos, que encontraron en el dinero y empuje judío una forma de levantar una zona que consideraban yerma;[cita requerida], opinión que duró hasta principios de los años 30 en los que el Muftí de Jerusalén empezó a expresar su talante filonazi (estuvo viviendo en Alemania, fue amigo personal de varios de los jerarcas nazis, lideró a los musulmanes bosnios filonazis que arrasaron la zona y huyó antes de ser detenido para ser juzgado).
    La situación de los judíos en la Europa Oriental. En la Rusia zarista pasaban a un Zar fanáticamente antisemita, lo que acarreaba una legislación fuertemente restrictiva. Se llegó al secuestro de los niños judíos antes de que cumplieran los trece años para su entrada en un programa de rusificación, niños de hasta ocho años que ingresaban al servicio militar obligatorio. O los ataques continuos a las aldeas rusas, las prohibiciones de entrada en ciertas ciudades principales, la falta de libertad de movimiento... Eso hizo que el sionismo calara hondo en la sociedad judía de la época.
    El progresivo avance de los fascismos, que fue acompañado con un recorte de ciertas libertades recién logradas y la reaparición de viejas restricciones
    1 hr 3 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 20 pag 108
    Roger Garaudy
    Los mitos fundacionales de la política (fragmento)
    "Todos los medios son buenos para el lobby sionista: de la presión financiera al chantaje moral, del boicot de los medios de comunicación y de los editores a la amenaza de muerte.
    Paul Findley concluye: “Quienquiera que critique la política israelí debe atenerse a las dolorosas e incesantes represalias e incluso a la pérdida de sus medios de subsistencia gracias a las presiones del lobby israelí. El Presidente tiene miedo. El Congreso cede a todas sus exigencias. Las más prestigiosas universidades velan por descartar de sus programas todo lo que se oponga a él, los magnates de la prensa y los militares ceden a su presión...”
    Esta actitud no ha variado lo más mínimo desde hace medio siglo. El gran rabino de Francia, Joseph Sitruk, declaraba en Jerusalén al Primer Ministro Itzak Shamir: “cada judío francés es un representante de Israel... Esté usted seguro de que cada judío de Francia es un defensor de lo que usted defiende”.
    “Existe en Francia un poderoso lobby proisraelí que ejerce una notable influencia en los medios de comunicación”. (General de Gaulle).
    En Francia sólo el General de Gaulle se atrevió a decir “que existía en Francia un poderoso lobby proisraelí que ejercía una notable influencia en los medios de comunicación. Esta afirmación resultó escandalosa en su época. Sin embargo contiene parte de una verdad que hoy en día sigue vigente”.
    Desde entonces no ha habido un solo candidato a la Presidencia de la República Francesa, sea cual sea su partido, desde Michel Rocard hasta Jacques Chirac y pasando por Miterrand, que no haya ido a Israel para recibir la investidura mediática.
    El poder mediático del lobby, cuyo centro dirigente actual está constituido por la LICRA (Liga Internacional Contra el Racismo y el Antisemitismo), es tal que puede manipular la opinión a voluntad. Siendo la población judía en Francia cerca del 2% del total, el sionismo reina en la mayoría de los círculos de decisión política de los medios de comunicación, en la televisión y la radio, en la prensa escrita trátese de periódicos o revistas, en el cine- gracias sobre todo a la invasión de Hollywood- e incluso las editoriales-en las que pueden imponer su veto por medio de los comités de lectura- están en sus manos, así como la publicidad, gerente financiera de los medios de comunicación. La prueba está en el adocenamiento casi general de los medios de comunicación cuando se trata de invertir, a favor de Israel, el sentido de los acontecimientos y se califica de terrorismo la violencia de los débiles y de lucha contra el terrorismo la violencia de los fuertes.
    Un judío enfermo es arrojado por la borda del Achille Lauro por un renegado de la OLP. Se trata, incontestablemente, de un acto de terrorismo. Pero cuando, en represalia, un bombardeo israelí sobre Túnez provoca cincuenta muertos, entre los cuales hubo muchos niños, eso se llama “lucha contra el terrorismo y defensa de la ley y el orden”. "
    El Poder de la Palabra
    epdlp.com
    26 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 16 B pag 91
    Acerca de Roger Garaudy
    imagen
    Por Alain Gresh (*)
    Es un poco tardía mi reacción. Actualmente estoy en El Cairo y movilizado por otros problemas más importantes.
    Sin embargo, la muerte de Roger Garaudy provocó más comentarios que en otros lugares en el mundo árabe. Muchas personas lo visualizaron como un intelectual que apoyó la lucha palestina y que fue condenado por ello.
    En un primer borrador del libro Conflicto palestino-israelí sobre las verdades , volví al caso de este hombre. He encontrado esta "Carta a mi hija" en la Garaudy niega el Holocausto de judíos.
    ¿Por qué, a pesar de todas las pruebas, hay personas que siguen dudando de la existencia de un genocidio? Los "negacioncitas" no son el único grupo cuyas teorías resisten a la realidad. Millones de estadounidenses creen que el mundo y que su gobierno está infiltrado por los extraterrestres. Durante diez años, algunos, incluyendo a científicos de alto nivel, afirman que el VIH no provoca el SIDA.
    Las tesis de Robert Faurisson y sus seguidores son alimentadas por el antisemitismo tradicional y, más recientemente, tienen sus raíces en la crítica radical del Estado de Israel. El razonamiento es el siguiente: Israel está utilizando el genocidio para lograr su legitimidad, por lo que debemos negar el genocidio para quitarle esa legitimidad. Esa tesis se ha rejuvenecido en Francia y en el mundo árabe con Roger Garaudy.
    Este nombre a muchos probablemente no nos dice nada. Se trata de un anciano, cuyo recorrido es un tanto sorprendente: comunista y estalinista en los años 1950 y 1960, «reformador comunista" en la década de 1970, se convirtió al cristianismo y luego al Islam. Convicciones fuertes, pero no duraderas. En 1996 publicó un libro titulado Los mitos fundacionales de la política israelí . Bajo la ley Gayssot, es condenado por los tribunales franceses para "disputar un crimen contra la humanidad". Muchos intelectuales árabes, los musulmanes franceses han visto en este ensayo una caza de brujas, la prueba de la influencia sionista en Francia.
    A diferencia de la mayoría de los miembros de la secta de los negacionistas del Holocausto, Roger Garaudy difiere del antisemitismo tradicional. Denuncia, por ejemplo, como una falsificación, Los Protocolos de los Sabios de Sión - y rinde homenaje a la memoria de los "mártires de la sublevación del ghetto de Varsovia . Pero él es impulsado por una hostilidad visceral al Estado de Israel, y la ciega hostilidad que le ganó su simpatía en el mundo árabe. ¿Debemos celebrar a Jean-Marie Le Pen, porque denunció el bloqueo contra Irak, mientras que él continuó con sus diatribas contra los árabes?
    "Los mitos del siglo XX" es el título del tercer capítulo de su libro. El autor, que era un fascista, que ha olvidado que fue el título de un clásico del ideólogo nazi Alfred Rosenberg? "¿no hubo, durante la guerra un" genocidio "de los Judíos? , pregunta el autor. No, responde directamente y cuando lo hace afirma: "no implica la aniquilación de todo un pueblo", puesto que el judaísmo "se ha disparado en el mundo desde 1945 . Así que no hubo genocidio de los armenios porque los armenios han sobrevivido, ni genocidio de los tutsi, o de rojos camboyanos. Con este razonamiento, se podría decir que los palestinos no fueron expulsados en 1948 debido a que algunos fueron capaces de permanecer en sus hogares. ...
    Hitler era, por supuesto, hostil a los judíos sigue Roger Garaudy, pero él no quería exterminarlos. Las "soluciones finales" se reducen a la deportación al Este, que tuvo lugar en condiciones terribles: marchas forzadas, el hambre, la privación, brotes de enfermedades, etc. Por consiguiente, no fue nunca ninguna máquina de exterminio. Y empieza una contabilidad macabra, y explica que las cifras de víctimas han variado a lo largo de los años. Es cierto que la evaluación del número de muertos en Auschwitz ha cambiado: 4 millones después de la guerra a un millón de hoy. ¿No es de extrañar? ¿Uno sabía realmente cuántas personas murieron durante la guerra de Argelia en 1962? Habría que debatir el número de víctimas de conflictos varios. Pero en el caso del genocidio de los judíos, creo que el número de muertes fue de casi 6 millones - la mitad en las cámaras de gas, por un disparo millones (sobre todo en el frente oriental), el resto había perecido en los guetos y de maltrato, desnutrición, etc. Este es el resultado del trabajo de un sinnúmero de investigadores. Roger Garaudy no sabe nada.
    Su texto se limitaba a un collage de citas fuera de contexto, tratando finalmente de "demostrar" que nunca las cámaras de gas existieron. Por lo tanto, estrictamente hablando, es un negador del Holocausto. A Roger Garaudy nada lo separa a Robert Faurisson y sus amigos antisemitas. Es lamentable que los intelectuales europeos y árabes fueron capaces de defender su "derecho a la expresión," sin condenar las tesis de que él fue un propagandista.
    (*) Le Monde Diplomatique. http://www.bitacora.com.uy/auc.aspx?4455,7
    33 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 19
    INFORMACIÓN BIBLJOGRÁFICA
    Estado de Derecho y ha preferido que un "prefacio" que le ha
    puesto al libro sea exageradamente breve y cauteloso, en vez de
    despacharse en él a su gusto, como hacen muchos prologuistas
    y todos esperábamos. Reconocemos que no hubiera sido justo
    que por entretenemos se hubiera arriesgado a molestias como las
    que proporciona la justicia francesa.
    Este libro termina
    una trilogía contra el Islam, el Cristianismo
    y el Sionismo. No le faltan, pues, invectivas contra el Cristia­
    nismo, salpicadas
    desde su gemelo a él dedicado, y aunque tene­
    mos el deber de advertirlo, lo hacemos despreocupadamente,
    porque son tópicos inconscientes que la prensa airea a diario, e
    incluso algunos medios "progresistas" católicos, impunes.
    • • •
    En una Introducción se contraponen Judaismo y Sionismo,
    cuestión
    que enerva los últimos cien años. El Sionismo es una doc­
    trina política, nacionalista
    y colonial, que aboca a la creación y
    mantenimiento del Estado de Israel. Y el Judaísmo no es ni políti­
    co ni nacional, sino espirin.tal, y apunta hacia una época mesiáni­
    ca
    en la que todos los hombres reconocerán pertenecer a una sola
    gran comunidad para el establecimiento del Reino
    de Dios sobre
    la Tierra. En gran parte de la Diáspora, sobre todo en los Estados
    Unidos, el Judaismo
    se ha paganizado y desacralizado y optado
    por el poder político. Se fue deslizando, primero, a la pretensión
    de un Hogar Nacional Judío en Palestina, y desde éste, al Estado
    Judío
    de Israel. Frente a éstos, los puros, siguen insistiendo en que
    el Judaismo es una cuestión de religión y no de nacionalidad.
    Dentro del Estado
    de Israel se encuentran dos grupos enfrentados:
    uno, imperialista,
    y otro que quiere la convivencia pacífica con los
    árabes. Estas dístinciones explican
    que algunos grupos judíos bus­
    caran
    un entendimiento con Hitler, incluso alguna colaboración,
    que si no fue a más fue por causa del Führer.
    "Nuestro libro se sitúa en la prolongación de los esfuerzos de
    aquellos judíos que han intentado defender un Judaismo contra
    un sionismo tribal".
    Estas distinciones previas, que hay que tener presentes en el
    resto
    de la lectura, no son originales, sino archisabidas. Lo que es
    738
    Fundaci363n Speiro
    INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA
    nuevo y agradable es la brillantez y la claridad en la exposición,
    muy del esprit francés. También es loable el respaldo documen­
    tal; las 159 páginas del libro llevan 427 citas de autores de pres­
    tigio,
    muy bien montadas, y además desconocidas del gran públi­
    co español. En medio de tantos líos no aparece involucrado
    nadie
    de la España contemporánea. Y, sin embargo, ¿cómo supo­
    ner que no desbordan hasta aquí? Reciente (mayo 1998) está el
    "donativo"
    de doscientos cincuenta millones de pesetas del Con­
    sejo
    de Ministros de España al Consejo Mundial Judío.
    Antes
    de seguir, nuestra fe católica nos obliga a un comen­
    tario gravísimo a esas distinciones de Garaudy y de otros.
    Comentario
    que venimos rumiando desde anteriores lecturas de
    análogos planteamientos. Parece como si en la cuestión judía,
    global y coloquialmente aludida, hubiera que distinguir entre
    buenos y malos, para poder inmediatamente escoger a los bue­
    nos y rechazar a los malos, pero como excusándose de este
    rechazo de los malos porque ya se simpatiza con los buenos.
    Los buenos serían los religiosos del Judaísmo, defensores de
    unos preceptos filosóficos y místicos abstractos y desencarna­
    dos, serparados e independientes de la política internacional del
    capitalismo americano y
    de sus aliados, los malos, los sionistas
    del Estado
    de Israel, que nos está saliendo a todos carísimo. No
    hay tal distinción entre buenos y malos. Todos son malos, desde
    una visión religiosa cristi'ana. No son menos malos los espiri­
    tuales y religiosos y sionistas, sino
    precisamente al revés, por
    una subordinación ontológica de la política a la religión. Este
    error se manifiesta también en que el antisemitismo de algunos
    es, en la realidad, más contra el sionismo del Estado de Israel
    que contra el Judaísmo como religión. Entre cristianos, debería
    ser lo contrario.
    La fe de algunos católicos ha sido llevada por el "progresis­
    mo" a
    un estad de debilidad compatible con creer que los que
    difunden una religión falsa son los "buenos", y que son preferi­
    bles a los ("malos")
    que solamente sirven a una política interna­
    cional
    de calificación dudosa respecto de la nuestra. El error en
    un plano superior, religioso, sería bueno, o preferible, o acepta­
    ble, al error
    en un plano inferior de política internacional, infini­
    tamente menos atentatorio
    para la salvación de las almas. No es
    ajeno, psicológicamente, a esta esquivación el ambiente creado
    por la libertad religiosa y el ecumenismo.
    739
    Fundaci363n Speiro
    INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA
    Aclarados, pues, los dos planteamientos de salida, el de
    Garaudy y el cristiano, sigamos, libro adelante.
    • •
    El libro tiene tres partes o cuerpos principales, titulados:
    l. "Los Mitos teológicos", 11. "Los mitos del siglo xx", III. "La uti­
    lización política del mito".
    Los mitos teológicos son: el mito de la "Tierra Prometida"; el
    mito del "Pueblo Elegido", y el mito
    de "Josué o de la Limpieza
    Étnica".
    Los tres descansan en sendas exégesis bíblicas múltiples
    que no tengo capacidad para enjuiciar; además, tendríamos
    que oír a las dos partes o al magisterio de la Iglesia, si existe en
    estos puntos con caracter infalible. La táctica de Garaudy es ad
    hominem o de utilizar astillas de la misma madera, que son las
    peores.
    ¿Tierra prometida o Tierra conquistada?-Los sionistas sos­
    tienen que solamente conquistaban la Tierra Prometida. Se
    refieren a que Dios prometió a los Patriarcas y a sus descendien­
    tes la posesión de una
    Tierra que hoy se interpreta que es, con
    vaivenes elásticos,
    la Cisjordania. Los guerrero5: sionistas se limi­
    tarían a tomar posesión.
    Garaudy les replica:
    "La exégesis cristiana ante esa afirmación
    es vacilante y escéptica y no llega a ninguna conclusión". En
    cuanto a la exégesis profética, aduce que un rabino notable, de
    la Liga para el Judaísmo (antisionista), en Estados Unidos, con­
    cluye
    que "es inadmisible para nadie pretender que la implanta­
    ción actual del Estado
    de Israel es el cumplírniento de una pro­
    fecía bíblica" (pág. 24).
    Para invalidar el mito
    de que !A población que boy constitu­
    ye el Estado de Israel es el pueblo elegido por Dios, recurre a un
    método de moda, peligrosísimo, que es rastrear la cuestión en
    diversas religiones antiguas. En ellas ha encontrado este mismo
    concepto de un pueblo elegido por Dios, y, por ello, a la versión
    sionista le faltaria originalidad y exclusividad, y esto la inutiliza­
    ría. Son materiales difíciles
    de comprobar y silogismos frágiles.
    Airear este método de la éomparación de religiones para sacar, o
    derruir
    en este caso, factor común, es uno de los peligros de este
    libro para el lector cristiano, ya suficientemente bombardeado
    740
    Fundaci363n Speiro
    INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA
    con proyectiles de ese género por las sectas gnósticas y por
    Nueva Acrópolis.
    El mito de Josué o de la limpieza étnica.--Se interpretan las
    matanzas, tan frecuentes hoy, dentro y fuera
    de las fronteras del
    Estado
    de Israel. Los sionistas las justifican con el recuerdo de las
    matanzas
    de Josué y otras del Antiguo Testamento, y con el fin
    que persiguen,
    que sería limpiar el actual Estado de Israel de la
    etnia árabe para
    que no se infrinja el precepto del Antiguo Tes­
    tamento de que la sangre judía no se mezcle con otras. Garaudy
    critica la historicidad de los textos bíblicos y su interpretación
    literal,
    y vuelve machaconamente a su tesis favorita de que están
    instrumentalizados
    al servicio de la política. Además les recuerda
    -sin posibilidad de ser comprendido--que la venida de Jesús
    trastoca las cosas y el Nuevo Testamento
    y la nueva alianza con­
    tradicen
    en esto a la antigua alianza y al Antiguo Testamento. Ese
    es el
    nudo de la cuestión.
    Sea como fuere el enlace del Antiguo Testamento con el
    Nuevo, no dejan de ser impresionantes las censuras del Antiguo
    Testamento
    al cruce de razas.
    El texto que seguimos empieza aquí a incidir más sobre la
    cuestión del racismo, que luego continua. Es interesante todo
    esto porque actualmente
    en España no hay literatura racista de
    prestigio, y sí, en cambio, hay mucha y desproporcionada pre­
    sencia antiracista injustificada
    y de ínfima calidad.
    Una nueva división: los judíos, en general, se dividirían en
    racistas, que son los sionistas, y otros más pacíficos, partidarios
    de
    la "asimilación'' con otros pueblos. Los nazis, racistas, se
    entendían. relativamente bien con los racistas sionistas; bastaba
    con repartirse territorios y ayudar a la creación del Estado de
    Israel. Cada mochuelo a su olivo. En cambio, los nazis temían y
    perseguían a los judíos "asimilacionistas", partidarios de quedar­
    se
    en Alemania y mezclarse con los alemanes o. al menos, de
    coexistir perfentamente
    con ellos.
    • • •
    El segundo gran cuerpo, titulado Los mitos del siglo xx, com­
    prende:
    l. "El mito del antifascismo sionista"; 11. "El mito de la
    Justicia
    de Nuremberg"; 111. "El mito del Holocausto"; IV. "El mito
    de una Tierra sin Pueblo para un Pueblo sin Tierra".
    741
    Fundaci363n Speiro
    https://fundacionspeiro.org/revista-verbo/1998/367-368/documento-1796
    1 hr 26 min

About Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

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Resulta que desde que nacemos en este planeta, según el lugar donde nazcas se te contara la historia oficial de tu pueblo de una manera o de otra, según la fuente de información y el punto de vista, basado en diferentes aspectos de los hechos y la realidad... pero.... según la fuente oficial para todo el planeta llegado desde occidente, es decir... la única historia que se acepta y se promueve oficialmente por todos sus ministerios gobiernos leyes y medios de comunicación, es la que han escrito los falsificadores de la historia de esta mal llamada "civilización moderna".