Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

By Ramanuyacaria das VanapastraReligion & Spirituality
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Revisionismo Histórico I (abre los ojos) episodes

  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 8
    B) En la exégesis profética judía
    (Conferencia del rabino Elmer Berger, antiguo Presidente de la Liga para el judaísmo en los Estados Unidos)
    Es inadmisible para nadie pretender que la implantación actual del Estado de Israel es el cumplimento de una profecía bíblica y, en consecuencia, que todas las acciones acometidas por los israelíes para instaurar su Estado y para mantenerlo están previamente ratificadas por Dios. La política actual de Israel ha destruido o, al menos, oscurecido la significación espiritual de Israel. Me propongo examinar dos elementos fundamentales de la tradición profética.
    a - En primer lugar, cuando los Profetas evocaron la restauración de Sión, no era la tierra la que tenía por sí misma un carácter sagrado. El criterio absoluto e indiscutible de la concepción profética de la Redención era la restauración de la Alianza con Dios, cuando esta Alianza fue rota por el Rey y por su pueblo. Michée lo dice con toda claridad: Escuchad, jefes de la casa de Jacob, y dirigentes de la Casa de Israel, vosotros que aborrecéis el bien y amáis el mal, que habéis erigido a Sión en la Sangre y Jerusalén en el crimen (Michée III, 1-12). Sión será labrado como un campo, Jerusalén llegará a ser un montón de ruinas, y la montaña del Templo un elevado lugar de idolatría. Sión no es santa más que si la ley de Dios reina sobre él. Y esto no significa que toda Ley promulgada en Jerusalén sea una Ley santa.
    b- No es sólo la tierra de la que depende la observancia y la fidelidad a la Alianza: el pueblo reinstalado en Sión tiene las mismas exigencias de justicia, de rectitud y de fidelidad a la Alianza de Dios. Sión no podría alcanzar una restauración de un pueblo apoyándose en tratados, en alianzas, en informes militares de fuerza, o en una jerarquía militar que pretenda establecer su superioridad sobre los vecinos de Israel La tradición profética muestra claramente que la santidad de la tierra no depende de su suelo, ni de su pueblo por su sola presencia sobre aquel territorio. Sólo es sagrada, y digna de Sión, la Alianza divina que se expresa a través del comportamiento de su pueblo.
    Ahora bien el actual Estado de Israel no tiene ningún derecho a reclamar para sí el cumplimiento de un proyecto divino para una era mesiánica. Ni el pueblo ni la tierra son sagrados ni merecen ningún privilegio espiritual del mundo. El totalitarismo sionista que pretende integrar a todo el pueblo judío, por medio de la fuerza y la violencia, lo convierte en un hecho entre los demás y como los demás (36).
    Ygal Amir, el asesino de Ytzhak Rabin, no es ni un granuja ni un loco, sino el producto puro de la educación sionista. Hijo de rabino y excelente estudiante de la Universidad rabínica de Bar Ilan cerca de Tel-Aviv, alimentado por las enseñanzas de las escuelas talmúdicas, fue soldado de élite en el Golán, y contaba en su biblioteca con un ejemplar de la biografía de Baruch Goldstein. Recordemos que Goldstein fue aquel que asesinó, en Hebrón, a 27 árabes que se encontraban orando en la Mezquita de la Tumba de los Patriarcas. Amir vió en la televisión pública de Israel, el gran reportaje sobre el grupo Eyal (Los guerreros de Israel) jurando, sobre la tumba del fundador del sionismo político Théodore Herzl, ejecutar a cualquiera que ceda a los árabes la tierra prometida de Judea y de Samaria (la actual Cisjordania).
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  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 7
    Podemos ahora circunscribirnos, sumariamente, a los orígenes de la promesa patriarcal:
    1. La promesa de la tierra, entendida como una promesa de sedentarización, fue dirigida primeramente a los grupos nómadas que estaban sometidos al régimen de transhumancia y que aspiraban a asentarse en algún lugar de las regiones habitables. Bajo este aspecto, la promesa pudo formar parte del patrimonio religioso y narrativo de varios grupos tribales diferentes (34).
    2. La promesa nómada tenía por objeto, no la conquista política y militar de una región o de todo un país, sino la sedentarización en un territorio limitado.
    3. Al principio, la promesa patriarcal de la que nos habla el Génesis, no fue otorgada por Yahvé (el dios que entró en Palestina con el grupo del Exodo), sino por el dios cananeo EL en una de sus hipóstasis locales. Solo el dios local, poseedor del territorio, podía ofrecer a los nómadas la sedentarización en sus tierras.
    4. Más tarde, cuando los clanes nómadas sedentarizados se reagruparon con otras tribus para formar el pueblo de Israel, las antiguas promesas tomaron una nueva dimensión. La sedentarización era un objetivo alcanzado y la promesa tomaba en lo sucesivo un alcance político, militar y nacional. Reinterpretada de esta manera, la promesa fue entendida como la prefiguración de la conquista definitiva de Palestina, como el anuncio y la legitimación del imperio davídico.
    El contenido de la promesa patriarcal
    Así como la promesa nómada, tendente a la sedentarización de un clan gregario, se remonta, sin duda, a un origen ante eventum, no ocurre lo mismo con la promesa ampliada a las dimensiones nacionales. Ha sido probado que las tribus israelitas no se unieron más que después de su instalación en Palestina, la reinterpretación de la promesa nómada en una promesa de soberanía política debe haber sido efectuada post eventum. De esta forma, la promesa del Gen 15/18-21, que contempla la soberanía del pueblo elegido sobre todas las regiones situadas entre el Torrente de Egipto (=el wadi 'Arish) y el Gran Río, (el río Eúfrates) y sobre todos los pueblos que allí habitan es manifiestamente un vaticinium ex eventum que se inspira en las conquistas davídicas.
    Las investigaciones exégeticas han permitido establecer que la extensión de la promesa nómada en una promesa nacional debió hacerse antes de la primera puesta por escrito de los relatos patriarcales.
    El Yahvista, que puede ser considerado como el primer gran narrador (o más bien, el editor de los relatos) del Antiguo Testamento, vivió en la época de Salomón. Fue él por consiguiente, contemporáneo y el testigo de algunos de estos decenios en los que la promesa patriarcal, reinterpretada a la luz de David, parecía haberse realizado más allá de todas las esperanzas.
    El pasaje del Gen 12/3b es uno de los textos claves para la comprensión de la obra del Yahvista. Según este texto, la bendición de Israel debe tener por corolario la bendición de todos los clanes de la tierra ('adámâh). Los clanes de la tierra son, en primer lugar, todas las poblaciones que compartían con Israel, Palestina y TransJordania.
    De esta forma no estamos en condiciones de poder afirmar que en tal o cual momento de la historia, Dios se presentara ante un personaje histórico llamado Abraham y que le confiriera los títulos legales para la posesión del país de Canaán. Desde el punto de vista jurídico, no tenemos en nuestras manos tampoco ninguna escritura de donación firmada por Dios, ni tampoco nos asisten buenas razones para pensar que la escena del Gen 12/1-8; 13/14-18, por ejemplo, no sea el reflejo de un acontecimiento histórico.
    Si tenemos en cuenta todo esto, ¿es posible actualizar la promesa patriarcal? Si actualizar la promesa significa servirse de ella como un título de propiedad o ponerla al servicio de una reivindicación política, entonces evidentemente no.
    Ninguna política tiene el derecho de reivindicar para sí la caución de la promesa.
    Uno entonces no sabría si vincular también de alguna manera a aquellos cristianos que consideran las promesas del Antiguo Testamento como una legitimación de las reivindicaciones territoriales actuales del Estado de Israel (35).
    10 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 6
    Los Mitos Fundacionales del Estado de Israel (1)
    El mito de la promesa: ¿Tierra prometida o Tierra conquistada?
    18/07/2012 - Autor: Roger Garaudy - Fuente: Musulmanes Andaluces
    garaudyisraelmitospromesarabinsionismo
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    Roger Garaudy
    A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eúfrates.
    Génesis (XV, 18)
    La lectura integrista del sionismo político:
    Quien tiene la Biblia, y se considera perteneciente a su pueblo, debería poseer todas las tierras bíblicas (24).
    El 25 de febrero de 1994, el Dr. Baruch Goldstein masacra a los árabes mientras oraban en la Mezquita de la Tumba de los Patriarcas.
    El 4 de noviembre de 1995, Ygal Amir asesina a Ytzhak Rabin, por mandato de Dios, y de su grupo de guerreros de Israel, que ordena ejecutar a todo aquel que ceda a los árabes la tierra prometida deJudea y de Samaria (la actual Cisjordania).
    A) En la exégesis cristiana
    Albert de Pury, profesor de Antiguo Testamento en la Facultad de Teología protestante de Ginebra, resumió así su tesis doctoral Promesa divina y leyenda cultural en el ciclo de Jacob (25) en la que integra, discute y prolonga las investigaciones de los mayores historiadores y exégetas contemporáneos Albrecht Alt y Martin Noth (26):
    El tema bíblico de la donación del país tiene su origen en la promesa patriarcal, es decir en aquella promesa divina dirigida, según la tradición del Génesis, al Patriarca Abraham. Los versículos del Génesis nos recuerdan en diferentes ocasiones, y bajo diversas formas, que Dios prometió a los Patriarcas y a sus descendientes la posesión de la tierra en la que estaban a punto de establecerse. Pronunciada en Sichem (27), en Béthel (28) y en Manré cerca de Hebrón (29), es decir en los principales santuarios de Samaria y de Judea, esta promesa parece aplicarse sobre todo a las regiones de la actual Cisjordania.
    Los narradores bíblicos nos presentan la historia de los orígenes de Israel como una continuación de épocas bien definidas. Todos los recuerdos, historias, leyendas, cuentos o poemas que les llegaron, trasmitidos por la tradición oral, se insertan en un cuadro genealógico y cronológico preciso. Como convienen casi todos los exégetas modernos, este esquema histórico es ampliamente ficticio.
    Los trabajos de Albrecht Alt y Martin Noth han demostrado en concreto que la división en épocas sucesivas (Patriarcas-esclavitud en Egipto-conquista de Canaán) es artificial (30). De acuerdo con esta tesis de Albert de Pury y los trabajos de exégesis contemporánea, la Sra. Françoise Smyth, Decana de la Facultad de Teología protestante de París, escribe:
    La investigación histórica reciente ha reducido al estado de ficción las representaciones clásicas del éxodo de la salida de Egipto, de la conquista de Canaán, de la unidad nacional israelita antes del exilio y de las fronteras precisas. La historiografía bíblica no informa sobre lo que cuenta sino sobre los que la elaboraron (31). Realizó además una rigurosa puesta a punto sobre el mito de la promesa en su libro Les Mythes illégitimes. Essai sur la terre promise (32).
    Albert de Pury prosigue: La mayoría de los exégetas han tomado y toman la promesa patriarcal en su expresión clásica (33) como una legitimación post eventum de la conquista israelita de Palestina o, más concretamente todavía, de la extensión de la soberanía israelita bajo el reinado de David. En otras palabras, la palabra promesa habría sido introducida en los relatos patriarcales para hacer de esta epopeya ancestral un preludio y un anuncio de la edad de oro davidica y salomónica.
    24 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 5
    El mito fundacional de Israel
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    JOSEP Mª BARRÉS / MASTER EN EGIPTOLOGÍA 05/02/2008 10:20 | Actualizado a 29/10/2010 13:48
    Cuando escribe sobre David y Salomón y si exitieron en verdad o no, cosa que a un historiador como él parece ser que le da lo mismo, le he de decir que sí que exitieron, al menos Salomón. Este monarca se casó con una princesa egipcia, una hija del faraón Siamón. A la muerte de Salomón (c. 930 a.C.) hubo una guerra civil entre Jeroboam y Rehoboam, el primero hijo del monarca israelita. Sesonquis I (945-924 a.C.), faraón de la XXII dinastía, aprovechó la ocasión para invadir Judá e Israel, ya dividido el territorio por dicha contienda. En la Estela de la Victoria de este faraón, Sesonquis I, informa de las ciudades que fueron saqueadas, en las cuales no se encuentra Jerusalen. Para evitar su saqueo le fueron entregados los tesoros de Salomón reclamados por el faraón egipcio, (podríamos discutir las cantidades señaladas) que fueron divididos entre la corona egipcia y los templos de Bastet, Ptah, Amón (en Tanis y Karnak) y en el de Herisef.
    Todo esto queda reflejado en la historia a través del escrito en el destierro de Babilonia siglos después, en la Biblia: Reyes I 14: 25-26 y en Crónicas II 12: 3-4, es decir, que tenemos un dato histórico como es la Estela de la Victoria, que confirma un hecho del mito fundacional de Israel, como era la unión estatal de Israel en el siglo X a.C.
    https://www.lavanguardia.com/20080205/54061309549/el-mito-fundacional-de-israel-josep-m-barres-master-en-egiptologia.html
    1 hr 6 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 4
    Ya en la época de la guerra del Líbano, en 1982, junto con el Padre Lelong, el Pastor
    Matthiot, y Jacques Fauvet, fuimos llevados ante la justicia por la L.I.C.R.A. al haber
    mostrado, en Le Monde del 17 de junio de 1982, con el beneplácito de su director, que
    la invasión del Líbano se situaba en la lógica del sionismo político. El tribunal de París
    en juicio del 24 de marzo de 1983, confirmado en apelación, y definitivamente por la
    Corte de Casación, sentenciaba: “considerando que se trata de la crítica lícita de la
    política de un Estado y de la ideología que lo inspira, y no de una provocación racial...
    rechazamos todas sus demandas (de la L.I.C.R.A.), y la condenamos a las costas”.
    El presente libro es estrictamente fiel a nuestra crítica política e ideológica de entonces,
    a pesar de que la perversa ley del “comunista” Gayssot ha venido a reforzar, desde
    entonces, la represión contra la libertad de expresión haciendo del juicio de Nuremberg
    el criterio de la verdad histórica e instituyendo un “delito de opinión”. Este proyecto de
    ley fue combatido en la Asamblea Nacional por el actual ministro de Justicia.
    Creemos aportar una contribución a la lucha por una paz genuina, fundada sobre el
    respeto de la verdad y de la ley internacional.
    Valientemente, en el propio Israel, los judíos fieles a sus profetas, “nuevos
    historiadores” de la Universidad hebraica de Jerusalén, y los partidarios israelíes de una
    paz justa, tras la revelación de sus errores, para el propio Estado de Israel y para la paz
    del mundo, se interrogan acerca de los “mitos” del sionismo político que condujeron a
    los asesinatos cometidos por Baruch Goldstein en Hebrón, y por Ygal Amir contra el
    Primer Ministro Ytzhak Rabin.
    La verdad está en marcha y nada la detendrá.
    El terrorismo intelectual de un “lobby” ya denunciado por el General De Gaulle por “su
    influencia excesiva sobre la información” me condujo, en Francia, a proceder a una
    prepublicación de este texto en un número especial no comercializado, reservado para
    los abonados de una revista. Ese hecho, expresión de la situación en Francia, parece
    haber retenido mucho más la atención de los comentaristas que el contenido de mi texto.
    Por tanto lo publico hoy yo mismo, bajo mi única responsabilidad, en la forma de
    Samizdat, en el sentido estricto de ese término que significa en ruso: “editado por sí
    mismo”.
    2
    N.T. Liga Internacional contra el Racismo y el Antisemitismo.
    Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy
    Pág. 5
    Este libro ya está traducido y en proceso de publicación en Estados Unidos, Italia,
    Líbano, Turquía y Brasil, estando en curso su traducción al alemán y al ruso.
    El texto francés es accesible a través de Internet:
    (=Introduction)
    intmyth1.html> (=Les mythes théologiques)
    intmyth2.html> (=Les mythes du XXº siècle)
    intmyth3.html> (=Conclusion)3
    Contra las mitologías desviadas, ésta será una nueva contribución a la historia crítica del
    mundo contemporáneo.
    Traducción del francés: Simón Royo.
    4
    3
    N.T. Las direcciones de Internet donde fue expuesto tras su publicación ya no existen.
    4
    Comentario, por Simón Royo.
    El que se encuentre frente a Roger Garaudy, descubrirá a un anciano extraordinariamente lúcido, un
    perfecto ilustrado francés, con una religiosidad próxima al deísmo, intentando inocular racionalidad, en el
    seno de las muy irracionales comunidades católicas, judías e islámicas, en la línea de un ecumenismo
    universal inspirado en los ideales de la revolución de 1789. Un erudito que se disculpa por no expresarse
    correctamente en castellano, (aunque en realidad lo habla con toda soltura), por "haberlo aprendido con
    más de 80 años". Este hombre ha sido varias veces juzgado en Francia por ejercer la funesta manía de
    pensar y por encarnar la labor “crítica” que M.Foucault calificaba como esencia de la modernidad y como
    tarea del intelectual por excelencia. Una de las últimas, el 25 de abril de 1996, acusado del delito de
    “negación de crímenes contra la humanidad”, y aunque es cierto que daba crédito a reconocidos
    revisionistas antisemitas neonazis en su libro, algunos de dudosa reputación, fueron los únicos que han
    accedido a divulgar su libro en Internet (versión inglesa):
    http://www.codoh.com/zionweb/zionmythgar.html (Pero cfr. César Vidal La revisión del Holocausto.
    Anaya Muchnik. Madrid 1994). Por otra parte, un libro mucho más insultante y más reciente, el de Oriana
    Fallaci (ver artículo en Rebelión: Oriana Fallaci y la fiebre antimusulmana, por Simón Royo,
    http://www.rebelion.org/cultura/royo211102.htm), fue también denunciado, pero ella ha sido absuelta y
    su libro (primero fue artículo) islamófobo no sólo no ha sido secuestrado sino que está siendo publicado y
    traducido en todo el mundo, después de que un juzgado parisiense rechazase la intervención provisoria de
    la obra.
    (Cfr. Liberation.fr, vendredi 21 juin 2002: Le livre polémique d'Oriana Fallaci en sursis. Un juge parisien
    des référés a rejeté la demande d'interdiction provisoire de «La Rage et l'Orgueil», un ouvrage accusé
    «d'islamophobie» par le Mrap).
    Respecto al libro de Garaudy, Mitos fundadores de la política israelí, la polémica estaba servida en
    Francia a raíz de su publicación (1996). Las declaraciones del abad Pierre (Henri Groues), hombre
    respetadísimo en el país vecino y fundador de la orden de los traperos de Emmaüs, en el diario Liberation
    del 29-4-96, en las que, apoyando a Garaudy, condenaba a quienes niegan la matanza de los judíos
    perpetrada por el nazismo, pero afirmaba la necesidad de un debate histórico que resituase en sus
    términos fácticos (y no míticos), la cuestión del Holocausto, convirtió el asunto en escándalo nacional. De
    Garaudy, ya bastante desacreditado, “se podía esperar cualquier cosa” -como publicaban todos los medios
    de comunicación, pero que el también octogenario abad cristiano, defensor incansable de los pobres,
    santo y héroe nacional, hiciese manifiestas, para corroborarlas, algunas de las tesis más atrevidas de su
    amigo, era demasiado para un país como Francia, en el que existe una hipersensibilidad ante las
    cuestiones que atañen al pueblo hebreo y todo acercamiento crítico es visto como “antisemitismo”. (En
    Francia, donde viven ahora más de medio millón de judíos y con el partido ultraderechista más potente de
    Europa, los temas relacionados con la cultura judía son un tabú cuyo abordaje resulta muy delicado).
    La condena unánime de Garaudy junto a la “consternación” por el abad Pierre, de los medios de
    comunicación franceses (cfr.p.ej. Liberation, Notre Vie y L’Humanité del 30-4-96; Le Monde y La Croix
    del 2-5-96), se exportó a España y fue recogida por sus media (cfr.p.ej. El País del 30-4- y 1-5-96), que
    Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy
    Pág. 6
    también trataron el libro de revisionista, resaltando el hecho de su publicación en una revista de dudosa
    reputación. El 7-5-96 el vargallosista escritor neoliberal chileno Jorge Edwards, demostraba, en un
    artículo de Opinión del rotativo español citado, que sabía leer la prensa francesa y resumirla en castellano,
    (o bien resumir la castellana recogida de la francesa), y por tanto su artículo constituía una mediocre
    síntesis de la Opinión de los medios de comunicación franceses, con algunas manifiestas aportaciones
    personales para ejemplificar su desconocimiento absoluto de la obra de Garaudy, al que calificaba de
    “idiota” y “fanático”, seguramente por no creer en el Dios Mercado.
    Grupos de presión desde los más diversos sectores se la sociedad, obligaron al abad Pierre a retractarse,
    finalmente, de su apoyo al libro de Garaudy, que confesó no haber leído, procediendo sus observaciones
    del conocimiento directo del autor. El abad Pierre había elogiado el "espíritu crítico" y la "voluntad de
    investigación sincera" del pensador francés, en una carta que sirvió de base a su defensa en el juicio de
    que fue objeto.
    Pero el “pensamiento crítico” no admite barreras ni admite el delito de opinión. A las tesis se las defiende
    o se las refuta pero no se las silencia ni se las condena. A quien lleva a cabo afirmaciones infundadas se le
    demuestran sus errores con facilidad y se le envía otra vez a la escuela, como es el caso de los
    revisionistas nazis, a quienes hay que ilustrar y educar más que encerrar, pues su delito es la ignorancia.
    En el nuevo Código Penal español aparece el nuevo delito de “incitación al genocidio y negación de los
    crímenes contra la humanidad”, otra de nuestras extrañas importaciones, ya que hemos tenido tantísima
    experiencia inquisitorial en reprimir la libertad de expresión, que no nos serían necesarias, en este sentido,
    leyes nuevas, sino que bastaría resucitar las antiguas.
    Roger Garaudy, que ha sido injustamente confundido con un lerdo revisionista nazi, no plantea tesis
    infundadas, sino que nos presenta un libro bien documentado en el que se tratan las cuestiones con rigor.
    Cuestiones que no vamos a asumir acríticamente, que habrán de ser confirmadas o refutadas con el mismo
    rigor y documentación con el que están expuestas, pero que no merecen el desprecio olímpico del que han
    sido objeto y menos el silencio. Refiriéndose a las críticas y descalificaciones aparecidas en los medios de
    comunicación, escribía Garaudy: “No tengo más defensa que la de que se lea lo que he escrito y mis
    detractores no han leído. Nunca he considerado la filosofía, la historia o la teología como una carrera
    liberal, sino como un combate por el hombre contra todos los integrismos... el lector juzgará”.
    Hemos procedido a la traducción del Prólogo de libro tan polémico con la intención de que se cumpla el
    deseo de su autor, y sea de la lectura de su obra y de su análisis histórico-crítico, en contraste con otros
    trabajos de igual envergadura en la materia, del que surjan las consideraciones respecto a su validez o
    incorrección científica.
    (Los FNAC de todo el mundo se negaron, cuando finalmente lo autopublicó Garaudy –pues nadie se lo
    quería publicar- a vender el libro, y éste volvería a ser procesado y sería condenado a pagar una severa
    multa, dado que su avanzada edad excluía el encarcelamiento. Ello nos llevó a traducir su prólogo e
    intentar difundirlo en Internet, pero nadie quiso entonces publicarlo tampoco. Ahora, después de que
    hemos introducido la referencia a Oriana Fallaci como muestra de un doble rasero (se puede ofender y
    mentir sobre los árabes pero no se puede ofender ni mentir sobre los judíos), quizá pueda salir a la luz este
    prólogo; que pretende ser una llamada en contra de cualquier tipo de censura).
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  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 3
    Ocurre lo mismo con el Éxodo, este eterno símbolo de la liberación de los pueblos
    contra la opresión y la tiranía, invocado tanto por el Corán (XLIV, 31-32) como por los
    actuales “teólogos de la liberación”. Que mientras se dirige a todos los pueblos fieles a
    la voluntad de un Dios Universal, se convierte en un milagro único, y en el privilegio
    que habría acordado un Dios particular y parcial con un pueblo elegido, como en todas
    las religiones tribales y en todos los nacionalismos, que pretenden ser el pueblo elegido
    cuya misión sería cumplir la voluntad de Dios: Gesta Dei per Francos, para los
    franceses, Gott mit uns, para los alemanes, Cristo rey, para Franco, In God we trust,
    blasfemia escrita sobre cada dólar, dios todopoderoso del monoteísmo del dinero y del
    mercado.
    Y además, una mitología más moderna: la del Estado de Israel que sería “la respuesta de
    Dios al Holocausto”, como si Israel fuese el único refugio de las víctimas de la barbarie
    de Hitler, mientras que el propio Itzac Shamir (que ofrecía su alianza a Hitler hasta que
    le arrestaron los ingleses por colaborar con el enemigo y por terrorismo) escribe:
    “Contrariamente a la opinión común, la mayoría de los inmigrantes israelíes no eran
    los restos supervivientes del Holocausto, sino judíos de países árabes, indígenas de la
    región.” (Itzac Shamir, Looking back, looking ahead. 1987, p.574).
    Hacía falta pues inflar el número de víctimas. Por ejemplo, la placa conmemorativa del
    monumento de Auschwitz decía, hasta 1994, en diecinueve lenguas: cuatro millones de
    víctimas. Las nuevas placas proclaman hoy: “alrededor de un millón y medio”. Hacía
    falta hacer creer, con el mito de los seis millones, que la humanidad había asistido “al
    genocidio más grande de la humanidad”, olvidándose de los 60 millones de indios de
    América del Norte, los 100 millones de Negros (10 muertos por cada cautivo),
    olvidándose también de Hiroshima y Nagasaki, y de los cincuenta millones de muertos
    de la Segunda Guerra Mundial, entre los cuales se cuentan 17 millones de eslavos, como
    si el hitlerismo tan sólo hubiese sido un vasto pogromo y no un crimen contra la
    humanidad entera. ¿Bajo el pretexto de que la televisión no habla más que de unas
    víctimas y no de las otras, sería uno antisemita por decir que los judíos han sido muy
    duramente golpeados, pero que no fueron los únicos?.
    Además, para completar el camuflaje, hacía falta, con un nombre teológico:
    “Holocausto”, dar un carácter sacrificial a esas masacres reales, e insertarlas de alguna
    manera en el plan divino, como por ejemplo la crucifixión de Jesús.
    Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy
    Pág. 4
    Nuestro libro sólo tiene por objeto denunciar este camuflaje ideológico de una política,
    para impedir que se la confunda con la gran tradición de los profetas de Israel. Con mi
    amigo Bernard Lecache, fundador de la L.I.C.A. (ahora L.I.C.R.A.)2
    deportado en el
    mismo campo de concentración que yo, enseñábamos, en clases nocturnas, a nuestros
    compañeros, la grandeza, el universalismo, y la potencia liberadora de los profetas
    judíos.
    Nunca he dejado de ser fiel a ese mensaje profético, incluso cuando después de 35 años
    de militancia en el Partido Comunista, y miembro de su Bureau político, fui excluido,
    en 1970, por haber dicho, desde 1968: “La Unión Soviética no es un país socialista”.
    Como digo hoy: La teología de la dominación de la curia romana no es fiel al Cristo, el
    Islamismo traiciona el Islam, y el sionismo político está en las antípodas del gran
    profetismo judío.
    1 hr 1 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 2
    Prólogo
    ¿Por qué este libro?1
    Los integrismos, generadores de violencias y de guerras, son una enfermedad mortal de
    nuestro tiempo. Este libro forma parte de una trilogía dedicada a combatirlos:
    Grandeza y decadencia del Islam, donde denuncio el epicentro del integrismo
    musulmán: Arabia Saudita. Y donde designé al rey Fahd, como cómplice de la invasión
    americana en el Oriente Medio, como “prostituta política” que hace del islamismo una
    enfermedad del Islam.
    Dos obras dedicadas al integrismo católico romano que, mientras pretende “defender la
    vida”, disertando sobre el embrión, se calla cuando 13 millones y medio de niños
    mueren cada año de malnutrición y de hambre, víctimas del “monoteísmo del mercado”
    impuesto por la dominación americana. Estas obras se titulan: ¿Necesitamos a Dios? y
    ¿Hacia una guerra de religión? (contra el monoteísmo del mercado).
    La tercera parte del tríptico: Mitos fundadores de la política israelí, denuncia la herejía
    del sionismo político que consiste en sustituir al Dios de Israel por el Estado de Israel,
    portaaviones nuclear e insumergible de los provisionales maestros del mundo: Los
    Estados Unidos, que pretenden apropiarse del petróleo de Oriente Medio, nervio del
    crecimiento a la manera occidental. (Modelo de “crecimiento” que, respaldado por el
    F.M.I., cuesta al Tercer Mundo el equivalente en muertos de una Hiroshima cada dos
    días).
    Desde Lord Balfour, que declaró, mientras entregaba a los sionistas un país que no le
    pertenecía: “Poco importa el sistema puesto en marcha para que conservemos el
    petróleo de Oriente Medio. Es esencial que este petróleo permanezca accesible.”
    (Kimhe John, Palestine et Israël. Éd. Albin Michel. 1973, p.27), hasta el secretario de
    Estado americano Crodell Hull: “Es necesario entender que el petróleo de Arabia
    Saudita constituye una de las más poderosas palancas del mundo” (ibídem, p.240), una
    misma política asigna la misma misión a los dirigentes sionistas israelíes: la que definió
    Joseph Luns, antiguo secretario general de la O.T.A.N.: “Israel fue el mercenario más
    barato de nuestra época moderna.” (Nadav Shragaï, Haaretz del 13 de marzo de 1992).
    Un mercenario no obstante bien pagado como, por ejemplo, de 1951 a 1959, dos
    millones de israelíes recibieron, cada uno, cien veces más que dos mil millones de
    habitantes del Tercer Mundo; y sobretodo mercenario bien protegido: de 1972 a 1996,
    los Estados Unidos han opuesto su veto treinta veces en las Naciones Unidas, contra
    toda condenación de Israel, mientras que sus dirigentes aplicaban su programa de
    desintegración de todos los Estados de Oriente Medio, programa expuesto por la revista
    Kivounim (Orientaciones) nº4, febrero 1982, p.50-59, en la época de la invasión del
    Líbano. Esta política reposa, gracias al apoyo incondicional de los Estados Unidos,
    sobre la idea de que la ley internacional es “papel mojado” (Ben Gourion), y que por
    ejemplo, las resoluciones 242 y 338 de las Naciones Unidas, que exigen que Israel se
    1
    Garaudy, Roger Les Mythes fondateurs de la politique israélienne. Samizdat R.Garaudy, Librairie
    Roumaine de Paris, 1996. Ofrecemos aquí la traducción del Prólogo, que lleva por título: Pourquoi ce
    livre?.
    Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy
    Pág. 3
    retire de Cisjordania y del Golán, están destinadas a permanecer letra muerta, igual que
    la condena unánime de la anexión de Jerusalén, que incluso los Estados Unidos votaron
    pero excluyendo toda sanción.
    Una política tan inconfesable en su fondo exige el camuflaje que mi libro tiene el
    propósito de desvelar:
    En primer lugar, una pretendida justificación “teológica” de las agresiones gracias a una
    lectura integrista de los textos revelados, que transforma el mito en historia: el
    grandioso símbolo de la sumisión incondicional de Abraham a la voluntad de Dios, y su
    bendición de “todas las familias de la tierra”, transformado en su contrario tribal: la
    tierra conquistada convertida en “tierra prometida”, como para todos los pueblos del
    Oriente Medio, desde Mesopotamia hasta los Hitítas y Egipto.
    32 min
  • Los mitos fundacionales de la política israelí Roger Garaudy 1
    Índice
    Prólogo ____________________________________________________________________________2
    Introducción ________________________________________________________________________7
    I - Los mitos teológicos_______________________________________________________________12
    1 - El mito de la promesa: ¿tierra prometida o tierra conquistada?________________________12
    a) En la exégesis cristiana: ________________________________________________________12
    b) En la exégesis profética judía:____________________________________________________14
    2. El mito del “pueblo elegido”______________________________________________________17
    3. El mito de Josué: la purificación étnica_____________________________________________20
    II – Los mitos del siglo XXI ___________________________________________________________26
    1 - El mito antifascista sionista ______________________________________________________26
    2 – El mito de la justicia de Nuremberg ______________________________________________35
    3 - El mito del “Holocausto” ________________________________________________________64
    4 - El mito de una “tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra” __________________________70
    III - La utilización política del mito_____________________________________________________80
    1 - El lobby israelo-sionista en los Estados Unidos ______________________________________80
    2 - El lobby israelo-sionista en Francia _______________________________________________89
    3 - El mito del milagro israelí: la financiación exterior __________________________________97
    Conclusión _______________________________________________________________________103
    23 min
  • La mala educación es parte de un plan mundial
    Encontré esta grabación en el archivo de los que ya han sido erradicados de subirlos... acabo de pillarlo, así que subiré este razonamiento no se de cuando, pero bueno, puede servir para alguien para pensar un poco y cavilar sobre la realidad de esta incivilizada civilización... la verdad es que ni recordaba esta grabación...
    33 min
  • El talmud desenmascarado 12 fin PRANA ITIS
    RECUERDEN QUE PRANAITIS, SON 2 NOMBRES EN SÁNSCRITO. PRANA MAS ITIS
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    Categoría: Discriminación
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    -
    https://www.catolicosalerta.com.ar/libros/talmud-desenmascarado.html
    Las enseñanzas secretas rabínicas sobre los cristianos. Un libro indispensable para comprender el pensamiento que ha originado el denominado "antisemitismo", arma arrojadiza que pretende acusar a perpetuidad a quienes ponen en evidencia el talmudismo.
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    TODO SOBRE EL HOLOCUENTO
    ÍNDICE DE "LA CUESTIÓN JUDÍA"
    51 min

About Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

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Resulta que desde que nacemos en este planeta, según el lugar donde nazcas se te contara la historia oficial de tu pueblo de una manera o de otra, según la fuente de información y el punto de vista, basado en diferentes aspectos de los hechos y la realidad... pero.... según la fuente oficial para todo el planeta llegado desde occidente, es decir... la única historia que se acepta y se promueve oficialmente por todos sus ministerios gobiernos leyes y medios de comunicación, es la que han escrito los falsificadores de la historia de esta mal llamada "civilización moderna".