Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

Revisionismo Histórico I (abre los ojos)

By Ramanuyacaria das VanapastraReligion & Spirituality
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Revisionismo Histórico I (abre los ojos) episodes

  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 59
    Inquisición mexicana
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    Convento de San Diego que contiene una placa en memoria de las víctimas de la Inquisición que fueron quemadas vivas en este lugar.
    La placa en el frente del convento.
    La Inquisición mexicana fue una extensión de la Inquisición española, un órgano de control de naturaleza político-religiosa y económica que rigió el mundo cristiano por más de 500 años, imponiendo su ideología a través del miedo, sus raíces se encuentran en leyes antiguas de la Iglesia pero es en esta etapa en la que se forma con una estructura y una mayor efectividad. La conquista española de los pueblos americanos, no fue solo una conquista política, se convirtió en una conquista espiritual y gracias a esto consolidó su poder en el Nuevo Mundo. A principios del siglo XVI la Reforma Protestante, la Contra Reforma y la Inquisición estaban en plena vigencia en casi toda Europa. Los españoles habían reconquistado la Península Ibérica, dándoles una posición especial dentro del reino católico, incluyendo libertad para la conversión de los pueblos nativos de Mesoamérica. La inquisición se instituyó en el Nuevo Mundo por los reyes católicos que encomendaron a la orden dominica del cumplimiento de la misma, los sacerdotes dominicos fungían como jueces mientras que la condena se encontraba en manos de la autoridad civil. El Santo Oficio fue empleado por las mismas razones y en contra de los mismos grupos religiosos que en Europa (judíos y musulmanes conversos), quedando los indígenas fuera de su jurisdicción por ser cristianos nuevos y encontrarse en pleno proceso de evangelización. El establecimiento oficial de El Santo Oficio de la Inquisición ocurrió en la Ciudad de México y en Perú, en donde el Santo Oficio tenía su propio palacio, ahora el Museo de Medicina de la UNAM en la calle de República de Brasil en el Centro Histórico de la Ciudad de México, desde ahí mantenían control sobre la Nueva España y las Filipinas, ambas sedes se ubicaron en estas regiones en mayor parte al número de refugiados musulmanes y judíos. El período oficial de la Inquisición duró de 1571 a 1820.1?2?
    Según datos de la Enciclopedia de México (edición 2000), la Inquisición Mexicana ejecutó alrededor de 50 personas durante su existencia.3? De un total de 324 personas procesadas entre 1571 y 1700 por practicar la religión judía, 29 fueron condenadas a muerte.4?
    Índice
    1 Catolicismo español
    2 Introducción del Cristianismo a la Nueva España
    3 Adaptación indígena a la nueva religión.
    4 Llegada de la Inquisición
    5 Inquisición en el periodo colonial
    6 Véase también
    7 Referencias
    8 Bibliografía adicional
    9 Enlaces externos
    Catolicismo español
    La Inquisición Mexicana fue una extensión de lo que venía ocurriendo en España y en el resto de Europa desde tiempo atrás. El Catolicismo Español se había reformado bajo el reinado de Isabel la Católica (1479–1504), reafirmando doctrinas medievales y reforzando la disciplina y la práctica. Introdujo el Santo Oficio de la Inquisición en 1480, combinando la autoridad secular y religiosa en la materia. Gran parte del afán de reafirmar dogmas católicos tradicionales surgieron de la historia de la Reconquista. Aquellos que derrocaron la dominación musulmana de la península, estaban muy comprometidos con el propósito de hacer al catolicismo completamente dominante en donde pudieran.1? "Después del descubrimiento y conquista del Nuevo Mundo, el esfuerzo de esparcir la fe incluía la creencia de que los no cristianos de ahí se beneficiarían de la instrucción en la "verdadera fe."5?
    Introducción del Cristianismo a la Nueva España
    Esta mezcla condujo a la dominación de la Corona española de todos los asuntos religiosos en la Nueva España. El papa Alejandro VI en 1493 y después El papa Julio II en 1508 otorgaron a la corona amplia autoridad sobre este ámbito con el objetivo de convertir a los indios al catolicismo. Oficiales españoles nombraron autoridades religiosas en México e incluso allá tenían el poder de rechazar las bulas papales.5? El proceso de evangelización y más tarde la Inquisición tenían motivaciones políticas. El objetivo de la conversión cristiana fue fortalecer las fuentes alternativas de legitimidad a la autoridad del tlatoani, o jefe de la unidad política básica de la ciudad-estado.1?
    Los frailes Franciscanos empezaron el trabajo de evangelización a mitad de la década de 1520 y continuaron bajo el primer obispo en México, fray Juan de Zumarraga en 1530. Varios de los evangelistas franciscanos aprendieron las lenguas nativas y hasta registraron mucha de la cultura nativa, proporcionando mucho del conocimiento actual que se tiene de ellos.1? Los dominicos llegaron también en 1525. Ambos eran vistos como intelectuales y agentes de la Inquisición, debido a su papel como tales en España.5? Estas dos órdenes, junto con los agustinos, proporcionaron la mayoría del trabajo de evangelización en México. Para 1560, estas tres órdenes tenían más de 800 sacerdotes trabajando en la Nueva España. Más tarde los jesuitas llegarían en 1572. La cantidad de clero católico creció a 1500 en 1580 y después a 3000 para 1650. En los primeros años, la atención del clero se centró en la conversión de los indígenas. En los últimos años, sin embargo, el énfasis en las luchas entre órdenes religiosas así como segmentos de la sociedad europea tomarían precedente.1?
    Una serie de tres concilios eclesiásticos se reunió en el curso del siglo XVI para dar forma a la recientemente establecida Iglesia en la Nueva España. En 1565, el Segundo Concilio Eclesiástico Mexicano, se reunió para discutir cómo implementar las decisiones del Concilio de Trento (1546–1563). El catolicismo habiendo sido impuesto aquí, fue fuertemente influenciado por la Contrarreforma y requirió total consentimiento de sus creyentes. Su objetivo principal no estaba en la creencia o conciencia individual sino en la observación colectiva de los preceptos y prácticas clericalmente ordenadas. Esta combinación de autoritarismo y colectivismo se transfirió a las Indias durante el curso del siglo XVI.1?
    Este sentido de colectivismo permitió una cierta laxitud en la conversión de la población indígena.1? ya que eran similares muchas de las prácticas externas. Ambos sistemas entrelazaron la autoridad religiosa y secular, practicaron un tipo de bautizo con el posterior renombramiento del niño y la práctica de la comunión, tuvieron paralelismos en el consumo de las divinidades aztecas.5? Estudios franciscanos y dominicos sobre la cultura y lenguaje indígena llevaron a tener apreciación por ella. Fue diferente del Islam por el que la Reconquista había creado tanto desprecio. En su lugar, la religión indígena fue tildada como paganismo, y como una auténtica experiencia religiosa pero corrompida por influencias demoniacas. Mucho de esto fue apoyado por el hecho de que varios paralelismos podían ser trazados entre los dioses y los cultos a los santos así como a la Virgen María. Por esta razón, la evangelización no resultó en un ataque directo contra la creencia indígena, sino más bien en un intento de cambiar la creencia existente a un paradigma cristiano. Al final, si bien en teoría el cristianismo era tener absoluta supremacía en todas las cosas religiosas, en la práctica, la Iglesia no se opuso a cualquier práctica que no entrara en conflicto directo con su doctrina.1?
    https://es.wikipedia.org/wiki/Inquisici%C3%B3n_mexicana
    1 hr 3 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 58
    ¿Qué sabemos de la Historia de la Santa Inquisición? ¿Dónde se originó? ¿Qué cometido tenía y por qué fue tan importante para la Corona de Castilla? ¿Conocemos la importancia que tuvo el Santo Oficio en una ciudad como Sevilla?
    Estas y otras tantas cuestiones nos rondarán en la cabeza siempre que hablamos del tema de la Santa Inquisición, quedaros con nosotros para conocer un poquito más sobre un periodo de la historia que fue importante y tortuosa a partes iguales.
    La creación del Santo Oficio o Inquisición fue creada con la intención de poder suprimir la herejía que asolaba al seno de la Iglesia Católica y para ello, se decidió crear una jurisdicción especial ejercida por los delegados del Papa.
    El origen de la Inquisición no fue española, como muchos piensan, sino que fue creada en el siglo XII por el Papa Lucio III como instrumento para combatir la herejía cátara en el sur de Francia. A lo largo de toda la Edad Media hubo distintos tribunales de la Inquisición Pontificia en Europa, siendo los más activos los del norte de Italia y sur de Francia.
    auto_fe_sevilla_inquisicionEl origen del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición o Inquisición española tuvo su origen en 1478 fijada por los Reyes Católicos en el reino de Castilla.
    Don Tomás de Torquemada fue designado en 1485 Inquisidor General por la Corona, posteriormente le seguirían otros inquisidores en Zaragoza, Valencia y Barcelona. Pero sería Sevilla, donde el Santo Oficio tendría una importancia primordial.
    Aunque para muchos autores la Santa Inquisición acabó convirtiéndose en “un arma de la xenofobia” como es el caso de Juan Gil. El caso es que para la política de cohesión que querían implantar los Reyes Católicos en la Península Ibérica, entre el poder político, civil y religioso, el Tribunal de la Santa Inquisición ayudó muchísimo a la Corona, en un momento de grave crisis económica, tras las distintas conquistas del último reinado nazarí de Granada o las conquistas de ultramar.
    Durante el periodo de la Santa Inquisición en España se luchó fervientemente contra el Islam, los cuales mantuvieron resistencia en el último reino nazarí de Granada, derrotados en enero de 1492. Además de los herejes musulmanes, la Corona española empezó en necesitar una mayor presión sobre el empuje o conquista económica por parte de los judíos, es por ello por lo que el Santo Oficio procedió a confiscar casas y pertenencias de familias acaudaladas judías, de tal manera que las ganancias que obtenían eran mucho mayores.
    LA INQUISICIÓN EN SEVILLA
    En Sevilla, el tribunal de la Santa Inquisición tuvo una mayor eficacia entre los años de 1477 – 1478, momento en el que se registraron más denuncias sobre la herejía judaizante, acusados de practicar ritos y oraciones judías en secreto, tras haberse comprometido a abandonarlas una vez bautizados. Todo ataque a la unidad religiosa era visto como un ataque a la unidad política de los reinos de Castilla y Aragón.
    Si nos centramos en las cifras, sabemos que en Sevilla fueron quemadas en la hoguera más de 2 mil personas en 1481 y que el número de condenados superó los 30 mil, de ellos 4000 fueron condenados en la hoguera en 1520.
    La primera sede de la Santa Inquisición fue el solar de la actual Iglesia de la Magdalena, construida en el siglo XVII, establecida por los dominicos Fray Miguel de Morillo y Fray Juan de San Martín en el antiguo convento de San Pablo el Real de los dominicos.
    Aún, hoy día, encontramos testimonio de ello por los frescos pintados en el interior de la Iglesia de la Magdalena por Lucas Valdés, donde representa un auto de fe y a un hereje, don Diego López Duro mercader de Osuna, siendo conducido al quemadero, acusado de delitos de judaísmo.
    castillo_inquisicion_trianaEl alto número de presos y presuntos herejes hizo que este recinto se quedara pequeño, por lo que se tuvo que habilitar una nueva sede. El lugar elegido a las orillas del río Guadalquivir, sería designado por el inquisidor general, D. Fernando Valdés, cardenal obispo de Sevilla, quién decidió ubicar en el Castillo de San Jorge de Triana, un espacio con más de 26 cárceles secretas, que estaría en activo durante todo el siglo XVI.
    Como la labor esencial del Santo Oficio era la de perseguir y juzgar a los falsos conversos. Los autos de fe que se celebraron en Sevilla tuvieron lugar, primero en las gradas de la Catedral y más tarde en la Plaza de San Francisco. En todos estos lugares solía acudir una gran multitud que solía participar fervorosos en estos actos. Normalmente los autos de Fe eran anuales, solían celebrarse antes o después de Cuaresma, aunque no siempre. Como los autos costaban mucho dinero, el Tribunal se nutría de multas y confiscaciones.
    Era habitual que la condena tuviera lugar en donde se hubiera celebrado el auto y el suplicio era en otro sitio; los primeros, que llegaron a tener carácter de fiesta y regocijo público, se celebraron en las Gradas de la Catedral, el azote público en la Puerta del Perdón y la hoguera en el quemadero, que en esta época se situaba en Tablada.
    Fue en Sevilla donde el Tribunal de la Inquisición decidió extender su jurisdicción a otras causas, que ya no solo afectaban a la herejía musulmana o judía. De manera, que fueron quemados en Sevilla sodomitas, moriscos, esclavos, brujas, y hasta los descendientes de los conversos.
    Otro apartado también importante fue el alcance que llegó a tener el Tribunal de la Santa Inquisición en México, el cual dependía directamente del Consejo Supremo de la Inquisición en España y que seguía designios parecidos a los que se habían llevado a cabo en España en cuanto a las denuncias, castigos, etc. https://conocemiciudad.com/historia-santa-inquisicion/
    47 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 57
    En el caso de existir
    pruebas suficientes
    contra el reo y éste no
    confesaba la verdad, se
    aplicaba el tormento.
    Los elementos de
    tortura eran: el potro,
    la garrucha y el castigo
    de agua. Si el acusado
    confesaba, entonces
    era condenado a varios
    años de prisión o de
    galeras, confiscación
    de bienes, prohibición
    de ejercer ciertos
    oficios pare él y sus
    herederos, llevar
    vestimentas que
    denotaran su condición
    de arrepentido.
    En caso de persistir en su
    error, era relajado al
    brazo secular que
    aplicaba la pena de
    muerte. Encontramos
    entonces un eufemismo.
    Se pedía clemencia para
    el reo por un lado y se
    impulsaba a las
    autoridades civiles (los
    reyes y príncipes) a
    promulgar la pena de
    muerte para los herejes.
    Cuando había
    suficientes sentencias y
    se consideraba que la
    herejía estaba
    conjurada, se hacía lo
    que finalmente se
    conoció como auto de
    fe. Era una ceremonia
    que duraba un día
    entero. Comenzaba a
    primeras horas de la
    mañana, cuando los
    reos eran llevados a la
    casa del inquisidor, en
    la que se los vestía con
    una túnica amarilla y
    un bonete en pico. Se
    hacía un desfile hasta
    el lugar donde se
    llevaría a cabo el acto;
    en general una plaza
    importante. Se
    celebraba misa con un
    sermón que se refería a
    lo horrendo de la
    herejía. Luego se leían
    las sentencias,
    comenzando por las
    más leves. A los que se
    relajaban al brazo
    secular para ser
    quemados se los
    conducía hacia otro
    lugar que se llamaba
    quemadero, donde
    había preparado una
    pira y allí eran
    quemados vivos.
    Esta Inquisición cumplió con los objetivos fijados de eliminar la herejía
    de los reinos y principados cristianos. luego de algunos siglos de
    funcionar fue quedando en desuso y en el olvido. En la Inquisición
    Pontificia, las sentencias de los juicios eran apelables ante la Santa Sede
    y generalmente los acusados eran absueltos allí por dinero, posición
    social o mediante un favor importante a los ojos de la Iglesia.
    II. La Inquisición en España
    Debemos hacer aquí una distinción entre la Inquisición en España
    y la Inquisición Española, expresiones que parecen iguales pero no lo
    son. La Inquisición Española es la que los reyes Isabel de Castilla, y
    Fernando de Aragón establecen en España a partir de 1478 y que fue
    independiente y diferente de la del resto de la cristiandad. Sin embargo,
    en España también funcionó la Inquisición Episcopal y la Inquisición
    Pontificia, como veremos enseguida.
    La Inquisición era casi desconocida en la Península hasta la fecha
    mencionada. En Castilla no había tribunal de la Inquisición y los delitos
    de la fe se atendían en los obispados. Era la Inquisición Episcopal que
    ejercían los obispos en su diócesis; pero éstos estaban ocupados en otros
    asuntos y le prestaban poca importancia a la herejía.
    Por el contrario, en Aragón, había un tribunal de la
    Inquisición Pontificia establecido desde la época
    de la herejía albigense que se había extendido
    desde Touluose hasta la vecina Aragón. Domingo
    de Guzmán, el primer inquisidor, había mandado a
    principios del siglo XIII a Raimundo de Peñafort
    como comisario y a instancias de éste, el papa
    Gregorio IX designó un tribunal de la Inquisición
    que se ocupó de erradicar la herejía albigense en
    Aragón luego de largas vicisitudes. Pero para la
    época que nos interesa, mediados del siglo XV,
    también el tribunal de Aragón estaba casi
    olvidado.
    De la misma forma que los acontecimientos se fueron
    desencadenando para dar lugar a la creación de los tribunales de la
    Inquisición Pontificia, también en España los hechos se sucedieron de tal
    forma que los reyes consideraron necesario crear la Inquisición
    Española.
    Podemos Señalar como la primera causa el fenómeno de
    conversión masiva de judíos que se produce durante las revueltas y
    motines antijudíos de 1391, que se iniciaron en Sevilla por los sermones
    de Fray Ferrant Martínez. Continuaron con la prédica de Vicente Ferrer
    en Castilla entre los años 1400 y 1420, que también lograron una
    conversión masiva de judíos. Estas conversiones, en su mayoría, no
    fueron sinceras sino que se hicieron a la fuerza, ante la presión de un
    pueblo enardecido, excitado por sacerdotes fanáticos.
    Entonces comienza el fenómeno de los "conversos" y su calvario,
    que signará la historia de España y de los judíos hasta mediados del siglo
    pasado. El tema de los conversos lo estudiaremos aquí en lo que tenga
    que ver con la Inquisición, porque es muy complejo y requiere un estudio
    por separado.
    31 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 56
    El Concilio
    IV de Letrán
    de 1215,
    convocado
    por el papa
    Inocencio
    III, dictó un
    reglamento
    que dio
    forma a la
    Inquisición
    pontificia,
    reagrupando
    disposiciones
    de los papas
    que lo
    precedieron
    en concilios
    anteriores.
    Los puntos principales eran:
    Toda herejía debía ser perseguida concertadamente por las
    autoridades civiles y eclesiásticas.
    Los procesos deberán ser iniciados de oficio —sin instancia de
    parte—.
    Los obispos deberán disponer la realización de inquisición en
    cada parroquia de su diócesis.
    Las propiedades de los herejes deberán ser confiscadas.
    Los recalcitrantes deberán ser relajados al brazo secular para ser
    sancionados.
    La palabra relajar significa según el DRAE: "entregar el juez
    eclesiástico al secular un reo digno de pena capital." En buen romance,
    los mandaban al verdugo.
    Si bien los papas habían encomendado a los monjes cistercienses algunas
    inquisiciones aisladas contra grupos de herejes, aún no había una
    Inquisición organizada.
    Como consecuencia de tantos desmanes cometidos a inocentes en
    la represión de la herejía albigense, se levantaron voces de protesta en
    toda la cristiandad, las que dieron lugar al concilio de Touluose (1229)
    que creo el Tribunal de la Inquisición. La Inquisición se encomendó a la
    orden Dominicana en donde se conformo un tribunal permanente que
    actuaba en concordancia con el obispo de la región infectada por la
    herejía, por ello se la denomina Inquisición Pontificia. Es ésta la
    segunda forma de Inquisición. Esta institución creada en principio para
    mitigar los excesos de las actuaciones no controladas contra los herejes,
    finalmente incorporo los abusos de la practica anterior y agrego otros.
    Además, los papas impulsaban a los reyes
    y príncipes a la adopción de leyes civiles
    que penaran a los recalcitrantes de herejía
    con la pena capital. Para la coronación del
    emperador Federico II, el papa Inocencio
    III insistió para que organice en su
    imperio la persecución de la herejía.
    Federico II sancionó, a instancias del
    Papa, leyes que condenaban a los herejes
    dentro de su imperio, a la pena de muerte
    en la hoguera. Con el tiempo, la Santa
    Sede recomienda a todos los reyes y
    príncipes cristianos incorporar a sus
    legislaciones locales leyes similares a las
    del emperador Federico II.
    Veremos dos ejemplos del pensamiento eclesiástico de aquella época:
    Una bula del papa Bonifacio VIII de 1296 donde determina las
    prerrogativas del "poder terrenal" y del "poder espiritual".
    Una excomunión del papa Inocencio III a Markward de Anweiler quien
    intentó oponerse a sus designios.
    Ya en 1231 queda constituido en Roma el tribunal de la
    Inquisición, o del "Santo Oficio"; su constitución fue encomendada la
    orden dominica. El primer inquisidor había sido Domingo de Guzmán
    quien predicó ante los albigences ya en 1208.
    La Inquisición podía actuar por acusación, por denuncia o de oficio.
    Había tres opciones posibles:
    Que los procesados se presentasen libre y voluntariamente a confesar sus
    faltas; en este caso serían sancionados con medidas espirituales,
    generalmente leves.
    Que se arrepintiesen solamente por miedo a la muerte; sufrirían entonces
    penas de prisión.
    Que se mantuvieran obstinados en sus errores; serían relajados al brazo
    secular para que se les aplique la pena de muerte en la hoguera.
    Los inquisidores se dirigían al sitio donde se sospechaba que había un
    foco de herejía. Pedían el apoyo de las autoridades locales que estaban
    obligadas a otorgarla so pena de excomunión y ser a su vez acusados de
    herejes. Se leía un edicto de gracia en la iglesia mayor donde se detallaba
    cuales eran los errores contra la fe y se daba un plazo para el
    arrepentimiento. Además se instaba a quien conociera herejes los
    delatara. El plazo era generalmente de un mes.
    Los que confesaban voluntariamente eran sentenciados inmediatamente
    con penas religiosas que consistían en oraciones diarias, peregrinaciones,
    ayunos y multas.
    16 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 55
    Al principio, una cruzada
    suponía penas y sacrificios
    muy arduos para un cristiano
    y era la única forma de
    obtener indulgencias, pero
    con el tiempo y con las
    necesidades crecientes de
    fondos, éstas indulgencias se
    fueron extendiendo a todos
    los que ayudaban con bienes
    o dinero a los cruzados, y
    luego se comenzaron a
    vender por ejemplo a los
    peregrinos a Roma para la
    construcción de la catedral de
    San Pedro, hasta que
    finalmente se vendieron por
    cualquier motivo y por sumas
    ínfimas.
    Otro hecho importante fue que a mediados del siglo XIII se
    fundan las órdenes mendicantes: los franciscanos y los dominicos.
    Santo Domingo y San Francisco predican
    la austeridad, la beneficencia y la caridad,
    retornando a las fuentes primitivas del
    cristianismo y haciendo votos de pobreza.
    Éstas órdenes tienen un crecimiento
    rápido. En pocos años construyen
    monasterios en casi todas las ciudades de
    Europa. Éstos monjes mendicantes hacen
    un marcado contraste con el opulento
    clero episcopal establecido. Dependen
    directamente de Roma. Su ortodoxia es
    extrema. La Orden Dominica es
    encargada por el papa para predicar el
    evangelio y actuar en alguna región
    infectada de herejía. También se ocuparon
    de la educación e influyeron y obtuvieron
    las principales cátedras de las
    universidades.
    Las ideas no ortodoxas, paradójicamente, comienzan a llegar a
    Occidente de la mano de los cruzados que regresaban de Tierra Santa.
    Ellas consistían en considerar que Cristo no había creado una iglesia
    organizada, entonces –decían– la enseñanza católica acerca de la
    imágenes, los santos, el bautismo de los infantes, la inmaculada
    concepción eran falsos. Estas ideas se difundieron rápidamente por
    Occidente. Los herejes sostenían que los únicas garantías de salvación
    eran la castidad, la pureza, el ascetismo, la humildad, virtudes que ellos
    (los herejes) practicaban y el clero establecido no. Esta herejía se inició
    en el sur de Europa y se expandió rápidamente tomando diversos
    nombres: cátaros, arrianos, albigenses, valdenses, dependiendo del líder
    o de la región donde predominaba. La Iglesia se sintió aterrorizada por la
    posibilidad de un nuevo cisma y de una desintegración de la cristiandad.
    El Papa Inocencio III reaccionó y
    envió varias inquisiciones de los
    monjes cistercienses y también a
    Domingo de Guzmán (que luego fuera
    canonizado Santo Domingo). Si bien
    consiguieron algunas retractaciones, la
    herejía continuaba. Finalmente el papa
    terminó llamando a una cruzada
    interna contra los albigenses, en la
    región del sur de Francia cerca de los
    Pirineos, a partir de 1208. Los
    cruzados recibían una indulgencia
    plenaria luego de los 45 días de
    servicio, la condenación de sus deudas
    e intereses, y la posibilidad de recibir
    las tierras confiscadas a los herejes
    derrotados. Estos beneficios
    congregaron un ejercito de 500.000
    hombres quienes, capitaneados por el
    duque de Borgoña y el conde de
    Monfort, marcharon hacia la región de
    Albi. Encabezaban el bando de los
    herejes Rogerio, vizconde de Albi, y
    Raimundo, conde de Touluose. Los
    papistas tomaron la ciudad de Beziers,
    pasaron a cuchillo a 60.000 habitantes,
    sin respetar a mujeres, ancianos y
    niños; la saquearon y luego
    incendiaron en julio de 1209. La
    anécdota que quedo de estos hechos es
    que los soldados, cuando preguntaron
    a los prelados como distinguían entre
    católicos y herejes, la respuesta fue:
    "Matad a todos que luego Dios los
    distinguirá en el cielo".
    Luego se dirigieron a Carcasona
    donde se rindió el vizconde Roger
    y fueron quemados algunos
    centenares de habitantes. Pero la
    fuerza de la cruzada se debilito
    cuando transcurrieron los 45 días
    necesarios para alcanzar la
    indulgencia. El foco hereje
    continuo vivo en Touluose,
    apoyada por su aliado, al rey de
    Aragón. La lucha continuo por
    muchos años hasta que los herejes
    fueron derrotados finalmente en
    1253.
    22 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 54
    Curso dictado en el CIDICSEF, Centro de Investigación y Difusión de la Cultura
    Sefardí por el Ing. Pablo A. Chami. Junio de 1999.
    I. Origen de la Inquisición
    La Inquisición no fue una institución que se creó acabadamente
    como la conocemos durante la expulsión de los judíos de España en 1492
    y en su nefasta actuación con los conversos. Fue creciendo gradualmente
    y adaptándose a los acontecimientos históricos que se dieron en Europa
    durante la Edad Media y el Renacimiento.
    Veremos entonces en éste primer módulo los comienzos de la
    Inquisición en Europa durante el siglo XI, cuándo aparecen las primeras
    inquisiciones, por qué se instauró y en qué consistieron.
    Podemos distinguir tres formas de Inquisición:
    a. a. Inquisición Episcopal.
    b. b. Inquisición Pontificia.
    c. c. Inquisición Española.
    Veremos en éste curso cada una de ellas.
    Contexto histórico
    Recordemos un poco de historia: las invasiones de los bárbaros al
    viejo imperio Romano habían finalizado con la conversión a la
    cristiandad, de los príncipes y reyes de éstas tribus que provenían del
    norte.
    El Imperio Romano se había dividido en dos en el año 395 de la ec.: al
    Este, el Imperio Bizantino, con capital en Constantinopla, hoy Estambul,
    y al Oeste, el Imperio Romano con capital en Roma. También se había
    dividido la iglesia cristiana en dos: la Iglesia Romana y la Iglesia
    Ortodoxa Griega, desde el año 867 de la ec. El intento de Carlomagno de
    crear un nuevo Imperio Romano con base y fuerza en Alemania había
    fracasado con su muerte en 814. Los moros dominaban el norte de África
    y la Península Ibérica hasta los Pirineos. Ya había comenzado la
    reconquista desde León, Castilla, Navarra, Aragón y Barcelona, donde
    los príncipes cristianos luchaban para conquistar territorios presionando
    a los moros hacia el sur.
    Mientras tanto, el papado se fortalece en Roma y comienza a
    influir marcadamente sobre los diferentes reinos cristianos. Se consolida
    el canon del cristianismo definiendo la Ortodoxia tal como la conocemos
    hoy. Los dogmas de fe tales como la virginidad de María, la Trinidad, y
    el más importante para nosotros y el que acentuó el poder de la Iglesia
    Romana fue el concepto de Salvación.
    Definición de conceptos y terminología:
    Entonces quiero definir cuatro conceptos de importancia:
    ortodoxia, salvación, herejía e indulgencia.
    Ortodoxo según el Diccionario de la Real Academia Española,
    desde ahora DRAE, significa: "conformidad con el dogma de una
    religión."
    Salvación: según el DRAE es: "consecución de la gloria y
    bienaventuranza eterna." Según el Espasa Calpe, de acuerdo a la
    concepción teológica es: "la obtención del último fin del hombre,
    entrando el alma en el cielo, en contraposición a la frustración de dicho
    fin por la eterna condenación en el infierno."
    Dijimos entonces que se define la ortodoxia católica y se impone
    el criterio de salvación. Surge el término hereje y herejía. Veamos la
    definición de éstos vocablos:
    Según el citado DRAE, hereje significa: "Cristiano que en
    materia de fe se opone con pertinacia a lo que cree y propone la Iglesia
    Católica."
    Herejía según el DRAE es: "error en materia de fe sostenido con
    pertinacia."
    Vemos en ésta definición de hereje un punto muy importante a
    tener en cuenta: hereje es un cristiano, o sea que no puede serlo un judío
    o un musulmán. Un judío podía ser entonces sospechoso de herejía desde
    el momento en que se convertía al cristianismo, no antes. La Inquisición
    no persiguió a los judíos, persiguió a los judíos conversos.
    Por último la palabra indulgencia que significa según el DRAE:
    "remisión que hace la Iglesia de las penas debidas por los pecados."
    Inquisición Episcopal
    Hechas estas aclaraciones volvamos a la Historia. El edificio de la
    Inquisición comenzó a construirse varios siglos antes de la gran
    conversión de judíos españoles al final del siglo XIV.
    Una vez establecida la ortodoxia, las desviaciones de ella son
    inquiridas, estudiadas por el obispo de cada diócesis y de comprobarse el
    delito, son castigadas. Ésta es la primera forma de Inquisición conocida
    como Inquisición Episcopal. Los castigos en éstos casos eran castigos y
    penitencias canónicas, como ser asistir en ocasiones determinadas a la
    iglesia, rezar determinadas oraciones, hacer ayunos, etc.
    Mientras tanto, la autoridad del papado sobre los reyes y príncipes
    cristianos se afianza, los reyes reinaban por mandato divino y para su
    coronación era necesaria la bendición romana. Además, el papado
    comienza a administrar las indulgencias.
    Inquisición Pontificia
    Veremos entonces cómo una serie de hechos que al parecer son
    sin relación, comienzan a configurar otra forma de Inquisición.
    En el año 1095, el
    papa Urbano II difunde la
    necesidad de una cruzada
    para reconquistar Tierra
    Santa que estaba en poder del
    Islam. Para reclutar
    voluntarios, afirmó que una
    cruzada a Tierra Santa era el
    sustituto de una penitencia
    cualquiera e implicaba una
    remisión total del pecado.
    Esto dio lugar al comienzo
    de las Indulgencias.
    42 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 53
    Desde que el mundo existe, el hombre no ha dejado de contemplar su imagen, pretendidamente idéntica a la de un dios misericordioso, bueno y perfecto que imagina.
    La garrucha
    La garrucha
    Sin embargo, cuando están en juego sus creencias, sus intereses o sus venganzas, nada lo detiene para abandonar a su prójimo, robar, saquear, matar,… Y por supuesto, para hacerle sufrir torturándolo. Porque la tortura es patrimonio del ser humano y a él pertenece. Siempre tendrá una razón para justificar matanzas y hecatombes.
    La sangre y el dolor de los inocentes salpica y cubre todos los lugares de la tierra.
    En todas las religiones, la supuesta santidad, inevitablemente pasa por alucinaciones, estigmas, apariciones, posesiones, milagros, superticiones, penitencias…
    El ser humano no se contenta con engañarse y engañar, con hacer la guerra e inmolar al enemigo, necesita reprimirlos, humillarlos, vejarlos y torturarlos antes de aniquilarlos.
    En el valle de lágrimas que le toca atravesar en vida al ser humano, no duda en atacar el cuerpo, flagelar el espíritu y pisotear el alma de otros seres.
    No basta una vida ya de por sí sembrada en su lado amargo, de crisis, tristezas, enfermedades y muerte; necesita el ser humano un más allá de estos sufrimientos… y entonces… la crueldad se erige y la contemplación de los horrores del dolor del agonizante proporciona placer…
    ¿Acaso la religión Católica o cualquier otra, ha podido resistirse a la llamada voluptuosa de las lágrimas, los gritos de dolor, la sangre y la muerte?
    No, no existe ninguna parte del cuerpo humano, sobre la que la religión católica en particular, no haya ejercido su vena de malignidad, elevando la tortura a sus más altas cimas con instrumentos diseñados para torturar, entre otros: el potro, la estrapada, el aplastacabeza, la jaula colgante, la rueda para despedazar, la sierra, la hoguera, el empalamiento, el quebranta rodillas, garras de gato, hacha, péndulo, sillón de púas, mordaza de hierro, picota, parrilla, cepo, rompecráneos, el toro de Fálaris, cigueña, cuna de Judas, horquilla del hereje, clavos, pera oral, rectal y vaginal, tenazas, cuchillas, cuerdas, manillas, tobilleras, hierros al rojo vivo, pinzas desgarradoras, collares penales, látigo, garrote, etc… que, ¡honran el espíritu de amor y misericordia que esta religión predica!
    Desde sus comienzos, la Humanidad y la Religión Católica como parte de ella, está ahíta de crímenes ante los que ya se ha tornado insensible dispuesta tolerar y aceptar todos sus compromisos.
    Expondremos este tema cronológicamente, al ritmo en que se desarrollaron los acontecimientos. Nos detendremos, limitados por el breve tiempo disponible para la charla, en sus orígenes y su fecundo existir, pero en Europa solamente. Se deja la Santa Inquisición Católica Romana, en el continente americano, para otra exposición.
    Comenzaremos situándonos en los tiempos del siglo XI, a partir de allí tomaremos solamente los personajes claves en este proceso, hasta nuestros días, y haremos alusión a unos pocos elementos utilizados fervientemente para torturar al “hereje”, al “infiel” a “la bruja”…
    *1075, Gregorio VII, 157º (1073-1085) (Hildebrando de Soana; Toscana, Italia), publica el Dictatus Papae, veintisiete axiomas (como axiomas no admiten demostración, se dan y punto), donde expresa cual ha de ser el papel del Pontífice y sus poderes temporales, especialmente con el emperador del Sacro Imperio. Estas ideas pueden resumirse en cuatro puntos:
    El papa es señor absoluto de la Iglesia, estando por encima de los fieles, los clérigos y los obispos, pero también de las Iglesias locales, regionales y nacionales, y por encima también de los concilios.
    El papa es señor supremo del mundo, todos le deben sometimiento incluidos los príncipes, los reyes y el propio emperador.
    La Iglesia romana no erró ni errará jamás.
    El papa no puede ser juzgado por nadie ni siquiera por Dios.
    *Urbano II, 159º (1088-1099) (Odon de Chantillon; Francia) al lanzar la 1ª cruzada, origina el gran negocio que después financiaría la Inquisición, la cual se estaba gestando. Se vendían “reliquias santas”, desde astillas de la cruz de Cristo, púas de la corona de espina, plumas del arcángel San Gabriel, prepucios del niño Jesús y sangre menstrual de María, al grito Deus vult (Dios lo quiere), acompañadas de una carta del clérigo francés Pedro el Hermitaño, dada por Dios a él para difundirla, el mismo, él que mata en Zemum 4.000 herejes y quema toda Belgrado.
    *1184, en Verona un concilio convocado y presidido por el papa Lucio III, 171º, (Ubaldo Allucinolli, Toscana; Italia), promueve y bendice la 3º cruzada, crea el embrión legal del que será el futuro Tribunal de la Santa Inquisición, y el Santo Oficio posteriormente con la Contrarreforma, con la bula papal Ad aboledam.
    *1209, el legado papal Arnoldo Amalrico, monje cisterciense (Perteneciente a la Orden del Císter, fundada por San Roberto en el siglo XI); es veterano de la 4ª cruzada y al servicio del papa Inocencio III, sitia Beiziers entonando Veni Sancte Spiritus y degolla a 20.000 ciudadanos sin importar sexo ni edad.
    Los albigenses o cátaros, tienen una teología basada en la creencia de que el universo esta compuesto por dos mundos en conflicto, uno espiritual creado por Dios y el otro material forjado por Satán. Según la comprensión cátara, el Reino de Dios no es de este mundo. Dios crea cielos y almas. El mundo material, el mal, las guerras y la Iglesia Católica son creación de Satán y la Iglesia Católica con su realidad terrena y la difusión de la fe en la Encarnación de Cristo, es una herramienta de corrupción. Según los cátaros, los hombres son una realidad transitoria, una “vestidura” de la simiente angélica. Afirman, que el pecado se produjo en el cielo y se perpetúa en la carne. Los cátaros creen que las almas se reencarnan hasta que sean capaces de un autoconocimiento que las lleve a la visión de la divinidad y así poder escapar del mundo material y elevarse al paraíso inmaterial. La forma de escapar al ciclo de reencarnaciones es vivir una vida ascética, contemplativa, de autoconocimiento y no ser corrompido por el mundo. Ese era el mundo religioso del albigense.
    *1215, Inocencio III, 176º, (1198-1216) (Lotario da Segni; Anagni, Italia) el papa más cruel entre todos crueles que ha tenido la Inquisición, con cuatro cruzadas en su haber contra los albigenses, la 4ª contra los “infieles” y una última contra los niños; su bula papal Ad aboledam se aplica en el sur de Francia para combatir la herejía, la 4º cruzada y conjuntamente a estas barbaries, la ridícula obligación de por lo menos una vez al año confesión y eucaristía. https://mariasolaeche.wordpress.com/2016/04/28/la-santa-inquisicion-catolica-apostolica-romana/
    1 hr 5 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 52
    Inquisición romana
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    Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada.
    Este aviso fue puesto el 5 de diciembre de 2010.
    La Inquisición romana, también llamada Congregación del Santo Oficio, fue creada en 1542 para perseguir el protestantismo, por el papa Paulo III. Se trataba de un organismo bastante diferente de la Inquisición medieval, ya que era una congregación permanente de cardenales y otros prelados que no dependía del control episcopal. Su ámbito de acción se extendía a toda la Iglesia católica. Su principal tarea fue desmantelar y atacar a las organizaciones, corrientes de pensamiento y posturas religiosas que socavaran la integridad de la fe católica, y examinar y proscribir los libros que se considerasen ofensivos para la ortodoxia.
    Al comienzo, la actividad de la Inquisición romana se restringió a Italia, pero cuando Gian Pietro Caraffa fue elegido Papa, como Pablo IV, en 1555, comenzó a perseguir a numerosos sospechosos de heterodoxia, entre los que se encontraban varios miembros de la jerarquía eclesiástica, como el cardenal inglés Reginald Pole.
    En 1600 fue juzgado, condenado y ejecutado el filósofo Giordano Bruno. En 1633 fue procesado y condenado Galileo Galilei.[cita requerida]
    En 1965 el papa Pablo VI reorganizó el Santo Oficio, denominándolo Congregación para la Doctrina de la Fe. wikikkpedia
    34 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 51
    Inquisición pontificia
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    Templarios condenados a la hoguera por la Inquisición
    La Inquisición pontificia o Inquisición papal fue una institución eclesiástica judicial creada por el papa Gregorio IX en 1231-1244 para perseguir la herejía y que estaba bajo su autoridad directa. Sustituyó a la inquisición episcopal creada cincuenta años antes y llamada así porque la persecución de los herejes correspondía a los obispos de cada diócesis. La inquisición pontificia continuadora de la inquisición episcopal es llamada también inquisición medieval, para distinguirla de la Inquisición de la Edad Moderna cuyo modelo lo constituyó la inquisición española, que a diferencia de la medieval estaba bajo la autoridad de los Reyes Católicos en quienes el papa había delegado en todo lo referente a la herejía en los dominios de su Monarquía.
    Índice
    1 Antecedentes
    2 El nacimiento de la inquisición pontificia
    3 El proceso
    3.1 El procedimiento
    3.2 Diferencias con el procedimiento de los tribunales seculares
    3.3 La tortura
    3.4 El castigo
    4 La resistencia a los inquisidores
    5 Referencias
    6 Bibliografía
    7 Véase también
    Antecedentes
    Fiel al ejemplo de los reyes sus antepasados y obediente a los cánones de la Iglesia, que separaban al hereje de su gremio y del consorcio de los fieles, manda salir de su reino a todos los valdenses, vulgarmente llamados sabbatatos y pobres de Lyón, y a todos los demás de cualquiera secta o nombre, como enemigos del rey y del reino (et nostros etiam regnique nostri publicos hostes).
    [...]
    Si alguno fuere hallado después de este término [el Domingo de Pasión], será quemado vivo y de su hacienda se harán tres partes: una para el denunciante y dos para el fisco. Los castellanos y señores de lugares arrojarán de igual modo a los herejes que haya en sus tierras, concediéndoles tres días para salir, pero sin ningún subsidio. Y si no quisieren obedecer, los hombres de las villas, iglesias, etc, dirigidos por los vegueros, bailes y merinos, podrán entrar en persecución del reo en los castillos y tierras de los señores, sin obligación de pechar el daño que hicieren al castellano o los demás fautores de los dichos nefandos herejes. Todo el que se negare a perseguirlos, incurrirá en la indignación del rey, y pagará veinte monedas de oro. Si alguno, desde la fecha de la publicación de este edicto, fuere osado de recibir en su casa a los valdenses, sabbatanos, etc., u oír sus funestas predicaciones, o darles alimento o algún otro beneficio, o defenderlos o prestarles asenso en algo, caiga sobre él la ira de Dios omnipotente y la del señor rey, y sin apelación sea condenado como reo de lesa mejestad y confiscados sus bienes. Sépase que si alguna persona noble o plebeya descubre en nuestros reinos algún hereje y le causa males, deshonras y gravámenes, con tal de que no sea la muerte o el descoyuntamiento de miembros, que lo tendremos como grato y acepto, sin temer que pueda incurrir en pena alguna, antes bien, merecerá nuestra gracia; y después de expoliarles sus bienes y de la deshonra y gravamen que puedan inferirles, los han de traer a nuestros vicarios y bailes para que les apliquen la justicia.
    —Ordenanza de Pedro II de Aragón. Gerona, 1197
    Desde el Bajo Imperio Romano una serie de delitos eclesiásticos fueron convertidos en delitos públicos. Entre ellos se encontraban los actos contra las iglesias o contra el clero, la apostasía y la herejía. Esta última era el «crimen» más importante y el emperador y sus jueces estaban obligados a actuar contra ella.1? Una constitución del año 387, mandaba que «todos los jefes de los maniqueos fueran quemados con sus libros, y sus discípulos condenados a muerte o a trabajos forzados en las minas».2? En los siglos siguientes la Iglesia apeló constantemente a los tribunales seculares para que la persiguiera, teniendo en cuenta la prohibición establecida por el derecho canónico de que los tribunales eclesiásticos dictaran condenas que supusieran el derramamiento de sangre.1? Por ejemplo el papa Calixto II en el Concilio de Tolosa de 1119, o el papa Inocencio II en el concilio de Letrán de 1139 hicieron sendos llamamientos a los príncipes cristianos para que lucharan contra las nuevas sectas.3?
    La jurisdicción sobre la herejía correspondía a los obispos quienes condenaban a los herejes declarados o descubiertos por algún medio con la expulsión de la diócesis o con la excomunión. En 1184 el papa Lucio III promulgó la decretal Ad abolendam en la que ordenó que se establecieran tribunales episcopales en toda la Cristiandad Latina que se ocuparan de la herejía.4? En esta inquisición episcopal, «refrendada en el Sínodo de Verona de 1184 por el papa Lucio III y el emperador Federico I Barbarroja, actuaban únicamente el obispo y la autoridad civil de cada diócesis; se buscaba a los posibles herejes y de ser hallados culpables, se les aplicaba la excomunión y el bando imperial con el destierro y la confiscación de bienes; no se admitía todavía la pena de muerte».5? wikikkpedia
    42 min
  • La inquisición-Lo que fue lo que hizo. MANN EDWARD 50
    La finalidad de la Inquisición española o Santo Oficio era la de descubrir la existencia de una herejía (crimen de lesa majestad), la búsqueda de la verdad, la conversión y el arrepentimiento del hereje. El castigo era secundario. También se ocupaba de otros delitos como el sacrilegio, la bigamia, la blasfemia, etc., en la medida que atacaban la doctrina de la Fe.
    El Tribunal se organizaba en tribunales regionales. Contaba con numerosos funcionarios: fiscales, calificadores, notarios, consultores, secretarios, escribanos, médicos, aguaciles.
    Debido a la escasez de tribunales se nombraba un fiscal local allí donde se sospechaba que había una herejía, este actuaba por encargo de los Señores Inquisidores. Tenía que ser un hombre con posición eclesiástica y social, prudente y de más de 40 años. Eran los jefes inmediatos de los familiares: hombres laicos, casados y de vida intachable. Tanto los inquisidores como los fiscales eran expertos juristas y tenían formación teológica.
    Fases del proceso inquisitorial
    Había dos tipos de pesquisas:
    General: no se conocía a la persona autora del delito.
    Cuando los rumores alertaban a la Inquisición, se acudía al lugar de donde procedían. Pero también se descubrían las herejías con las visitas anuales de los obispos a su diócesis, donde se instaba a la población a la confesión.
    Establecían entonces una serie de edictos:
    – Edicto de gracia (30 a 40 días): Se leía una lista de herejías o prácticas heréticas en la catedral o en la iglesia más importante. Se alentaba a la autoinculpación (confesar los pecados) y denunciar a los cómplices (delación). La persona después de confesarse juraba ante el tribunal que se arrepentía sinceramente.
    -Edicto de Fe: Se omitía el periodo de Gracia. Si alguien era testigo de estos actos heréticos debía de denunciarlo bajo pena de excomunión.
    El castigo sólo era social: prohibición de ocupar cargos públicos, entrar en casa de infieles, conversar o comerciar con ellos, ayunar, limosnas, asistencia a actos religiosos. No perdían sus bienes pero no podía vender los bienes raíces.
    Especial: se conocía a la persona autora del delito.
    Etapa preparatoria:
    *Acusación o denuncia:
    -La acusación era realizada por un particular: debía tener fama de honrado y debía prestar juramento sobre los evangelios de que iba a decir la verdad, se comprometía a guardar el secreto de todo lo que sucediese en el proceso y exponer los hechos acusadores. Todo esto se realizaba delante de un notario y dos personas honestas. Tenía también la obligación de presentar testigos. A esto se les preguntaba si habían visto u oído algo que fuera contrario a la conducta de la fe, no se les informaba de la identidad del acusado y ni del lugar donde se había cometido el delito. Se les podía citar las veces que fueran necesarias para ratificar su testimonio o si surgían dudas.
    También el delator tenía que presentar pruebas (aunque en la práctica no se realizaba cuando transcurría un tiempo entre la comisión del delito y el juicio inquisitorial). Se le amenazaba con sufrir la pena que le hubiera correspondido al acusado de no lograr probar sus acusaciones.
    -La denuncia era realizada por un fiscal: fue lo más habitual. Este no formaba parte del proceso, no era necesario que presentase pruebas. El conocimiento del delito le venía por parte de los familiares. Se encargaba de investigar las denuncias y sólo interrogaba al denunciante.
    *Obtención de indicios de delito:
    La Inquisición tomaba en consideración todas las denuncias (mínimo tres denuncias, sobre todo desde 1561), aunque se rechazaba las que eran anónimas. Se les tomaba declaración a los denunciantes, quedando constituido el sumario.
    Será entonces cuando los inquisidores o el fiscal decidían si los hechos entraban o no dentro del terreno de la herejía, y por tanto si se debían de juzgar. Si el delito era grave, el sumario se enviaba a la Suprema (esto ocurrirá a partir de mediados del siglo XVI), que decidía o no si se encarcelaba al sospechoso.
    *Detención:
    Se citaba al presunto hereje, procediendo a su detención y encarcelamiento, algo que correspondía al alguacil.
    Se le ocultaba la identidad del delator (esto también se solía hacer en el derecho civil), para proteger al denunciante y a su familia de posibles represalias.
    *Secuestro de bienes:
    Un notario y un alguacil del tribunal hacían un inventario de todos los bienes del reo y pasaban a ser administrados por el Tribunal para pagar los gastos de propio prisionero y el salario del tribunal. Si salía absuelto se los devolvían.
    *Apertura del proceso:
    El proceso se iniciaba con la citación del reo delante del inquisidor o fiscal, dos religiosos y un notario. Este último anotaba palabra por palabra las manifestaciones que allí se realizaban. Una de las preguntas era si sabía la causa de su arresto.
    Se le amonestaba tres veces para que confesara y se arrepintiera, y así evitar que el proceso continuara. Tras la última amonestación se le leía al reo el contenido de la denuncia. Entonces podía pedir un abogado para su defensa. Si rechazaba ser defendido se le asignaba uno de oficio. A este abogado se le pagaba con los bienes del reo.
    Estaba prohibida la retención sin causa justa, y se incomunicaba el reo en cárceles secretas según la gravedad del caso, aunque no eran raras las detenciones preventivas por peligro de fuga. En estas cárceles se garantizaba su incomunicación con el exterior y así se evitaban filtraciones.
    *Pruebas:
    -La propia confesión.
    -La prueba testifical: declaración de testigos (de 3 a 5). Se les interrogaba en privado, bajo juramento. Se averiguaba si los testigos tenían animadversión u odio hacia el acusado. Debían ratificar su declaración antes dos personas honestas. No había careo. El nombre de estos nunca era desvelado al acusado.
    *Defensa:
    El acusado podía presentar tachas de sus oponentes (escrito de tachas): señalaba a una serie de personas como sus enemigos, y si estos estaban dentro de la lista de delatores se borraba sus declaraciones por evidente enemistad.
    El abogado defensor presentaba «pruebas indirectas»: estas servían para tratar de demostrar que algunas de las manifestaciones de las testigos del fiscal eran falsas, de ser así quedaba comprometido la credibilidad de este.
    También el abogado defensor podía presentar testigos exculpatorios del reo que declaraban a favor (testigos de abono).
    *Tormento:
    Tanto en los tribunales civiles como en los eclesiásticos se practicaba para lograr la confesión. En las cárceles de la Inquisición se realizaban tres: garrucha, agua y potro.
    No fue algo habitual, sólo se aplicaba cuando el tribunal consideraba que el delito estaba casi probado, pero todavía no era concluyente, y siempre que estuviesen de acuerdo todos los inquisidores. En este punto será cuando el defensor sacaba a su mejor testigo. La tortura se realizaba delante de un médico.
    Si el reo confesaba durante la aplicación del tormento, esta sólo tenía validez si lo ratificaba unos días después del suplicio.
    *Sentencia:
    El fiscal o inquisidor y la defensa cerraban el proceso y entregaban un informe a una junta de asesores compuesto por religiosos y seglares cualificados, quienes lo examinaban, veían si había sido correctamente instruido y deliberaban sobre la inocencia o culpabilidad. El veredicto tenía que ser por unanimidad.
    A veces la junta podía requerir la «compurgación canónica»: el juramento de doce testigos honorables que creen sinceramente que el reo dice la verdad, es decir, que niega que haya cometido herejía.
    *Castigo:
    Los autos de fe, que servían como castigos ejemplarizantes, se celebraban cuando había un número determinado de condenados. Pero no todos eran públicos.
    Los inconfesos: pena de muerte. Eran entregados a las autoridades civiles (brazo secular) para ser ajusticiados.
    Los confesos: se le imponen castigos más benignos que los ejecutados por las leyes civiles. Abjurar de sus errores, cárcel, (cárcel inquisitorial, monasterio, arresto domiciliario), vestir el sambenito, flagelación, destierro, inhabilitación para ejercer cargo público, confiscación de los bienes que pasaban a fisco real… y quedaba, por tanto no sólo afectado su honor, también el de sus descendientes.
    Bibliografía:
    Agudo Caballero, M.: Estudio histórico-jurídico de la Inquisición: La sentencia inquisitorial.
    Ayllón Dulanto, F.: Procedimientos jurídicos del Tribunal de la Inquisición. 2012.
    Bennassar, B.: Inquisición española poder político y control social. 1984.
    Comella, B.: La Inquisición española. 2004.
    Dumont. J.: Proceso contradictorio a la Inquisición española. 2002.
    Galván. E.: El secreto en la Inquisición española. 2001.
    Kamen, H.: La Inquisición Española: una revisión histórica. 1999.
    Kamen, H.: La Inquisición española: mito e historia. 2013.
    Lea, H.Ch.: A History of the Inquisition of Spain. 1906-7.
    Puyol Buil, Carlos: Inquisición y política en el reinado de Felipe IV: los procesos de Jerónimo de Villanueva y las monjas de San Plácido. 1993.
    41 min

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Resulta que desde que nacemos en este planeta, según el lugar donde nazcas se te contara la historia oficial de tu pueblo de una manera o de otra, según la fuente de información y el punto de vista, basado en diferentes aspectos de los hechos y la realidad... pero.... según la fuente oficial para todo el planeta llegado desde occidente, es decir... la única historia que se acepta y se promueve oficialmente por todos sus ministerios gobiernos leyes y medios de comunicación, es la que han escrito los falsificadores de la historia de esta mal llamada "civilización moderna".