BIOGRAFÍA BREVE
Joaquín Bochaca Oriol (Ciudad de Barcelona; 5 de septiembre de 1931). Nació en la calle Paradis de la Ciudad de Condal, en pleno Barrio Gótico y junto al Templo de Augusto. Junto a Salvador Borrego, es considerado como uno de los primeros representantes del revisionismo histórico de habla hispana.
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Estudia historia, derecho y comercio. Padre de 5 hijos, trabaja en Inglaterra y más tarde en Francia (1958-1969). Su conocimiento de idiomas (inglés, francés, italiano, etc.) y su ocupación laboral le permiten viajar a lo largo y ancho de este mundo y adquirir "in situ" un vasto conocimiento de las más diversas culturas. Su agudeza intelectual le reporta una visión del mundo de una sorprendente claridad, bagaje que le empujaría, a lo largo de los años, a una producción literaria alternativa y heterodoxa que pronto le aporta un auténtico ejército de lectores leales. La diversidad de los temas que trata en sus obras resulta sorprendente: ecología, economía, política, historia, arte, cultura, deporte, etc. Todo ello dominado siempre por una lógica aplastante.
Se le puede considerar el fundador de la denominada Escuela Revisionista en España, línea de investigadores históricos que proponen una "verdad científica" frente a la "verdad política" (historia oficial) y los dogmas impuestos por el poder.
Fuente: Metapedia
SUS OBRAS MÁS IMPORTANTES:
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En todos los conflictos bélicos de los dos últimos siglos la propaganda basada en atrocidades, reales o supuestas, del adversario, ha entrado a formar parte del arsenal ideológico, cada vez más indispensable para la obtención de la victoria final.
Con el tiempo, esta tiende a ir disipándose con el paso de las investigaciones o la consfesión de parte. Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial, nada parecido pasó. Al contrario, en vez de difuminarse con el paso del tiempo, la propaganda sobre las atrocidades alemanas ha ido en aumento.
Hoy en día, en la Televisión australiana y en la noruega, en la soviética y en la norteamericana aparecen docenas de filmes sobre los campos de concentración. La literatura concentracionaria, a los treinta y tres años de finalizada la tragedia, continúa lanzando nuevas ediciones al mercado. Martilleando retinas y cerebros de las gentes, una cifra horrorosa: Seis millones de judíos asesinados por los alemanes.
Pero muchos otros escritores e historiadores han puesto en duda, o han negado resueltamente, la realidad del holocausto. En las páginas que siguen creemos haber demostrado, de manera irrefutable, que éstos tienen razón y que el hecho de pretender sostener, hoy en día, que entre 1939 y 1945 seis millones de judíos fueron exterminados, a consecuencia de una política oficial de las autoridades alemanas es una acusación cuyo único fundamento son sus móviles políticos.
El Autor se da perfecta cuenta de que, como toda afirmación que no sigue la corriente de las verdades oficiales, la conclusión establecida en el párrafo precedente será mal acogida por los más. No obstante es el resultado de una investigación iniciada sin ideas preconcebidas, varios años ha, y basada en la lectura de casi tres centenares de obras versando sobre este tema, así como más de un millar de artículos periodísticos. Es también resultado de innumerables conversaciones con supervivientes de la persecución nazi, todos ellos milagrosamente salvos. Y es, finalmente, consecuencia del sencillo manejo de la Aritmética y del sentido común.
Tal como el lector podrá comprobar por la lectura de las páginas que siguen y por la bibliografía de la presente obra, se excluyen deliberadamente los testimonios exculpatorios de los acusados o de personas que hubieran desempeñado un cargo público en Alemania o en Austria entre 1933 a 1945. Unicamente citamos, en apoyo a nuestra demostración, a testimonios de parte contraria, a enemigos de Alemania o del régimen nacionalsocialista y a diversos autores políticos judíos.
En las páginas que siguen se revela, no solo la falsedad de la imputación de que seis millones de judíos fueron exterminados por los nazis, sino los motivos que hay para que poderosas Fuerzas Internacionales estén desesperadamente interesadas en la persistencia de ese fraude.