Todos en la vida hemos entrado en un conflicto personal, incluso con Dios, porque pareciera que aun cuando se hace el esfuerzo de hacer las cosas bien, honestamente, de conseguir esas bendiciones y frutos, todo eso no llega en el momento adecuado, en ese camino la persona puede llenarse de tristeza o amargura, porque se ve a otras personas que no hacen lo que ellas, y le funcionan las cosas, entonces el corazón empieza a quebrarse.