Aprender a pedir lo que conviene, lo que es correcto y lo primero que se debe comprender es que todo lo que se tiene es un regalo de Dios, porque Él es la fuente de todo, y lo que se tiene, nada de eso fue merecido, porque es un regalo, y un regalo no se merece, solamente se entrega.
Él entiende bien lo que sus Hijos necesitan.