“Es importante que prestes atención a esta Palabra. El Señor quiere revelar algo importante a tu vida, y es todo aquello que se ha podido formar en ella en todos estos años; hay muchas áreas en tu corazón a las cuales tú has constituido en dioses, tú les rindes culto: desobediencia, impaciencia, depresión, erotismo, sensualidad, fracaso, rebeldía, carácter posesivo, carácter controlador, obstinación, terquedad, amargura, rencor, resentimiento, odio, venganza, violencia, ira, enojo, maledicencia, murmuración, crítica, detracción, egoísmo, envidia, adulterio, fornicación, recuerdos del pasado: cuando has estado recordando cosas del pasado que te lastiman, te hieren, en realidad has estado rindiendo culto a fuerzas espirituales postrándote delante de ellas. Es necesario que abras tu entendimiento en el aspecto espiritual, porque los creyentes que forman imágenes en su interior a las cuales les rinden culto, allí están los dioses de ellos. ¿Te has dado cuenta cuántas veces has estado postrándote delante de ellos sin darte cuenta? Tú debes darte cuenta, tu corazón tiene que entender, tienes que abrir tus ojos porque están cerrados para no ver.
El Señor no quiere que te formes imágenes en tu mente que la corrompan, que corrompan tu corazón. Imágenes del pasado de inmundicia, de venganza, de traumas, de erotismo, de fornicación, de pecados pasados, de mentira, no. Al mantener esas imágenes en tu mente, estás rindiendo culto a fuerzas espirituales demoniacas y te estás postrando ante ellas. El Señor te ha hecho libre para que desaparezcan esas imágenes, para que sean destruidas. A pesar de tener conocimiento de la Palabra, aquello que se formó en tu interior te ha estado lacerando y te ha ido atormentando en todo este tiempo; y es necesario que las destruyas porque tienes el Poder para hacerlo, porque ya no estás solo, ahora tienes el Poder de Jesús. Y Él muchas veces te ha pedido que cortes aquello; pero no lo hiciste porque cerraste tus ojos, cerraste tu corazón; y el Señor ahora quiere que recuerdes esto; y esta Palabra quiere recordarte las veces que Él por su Espíritu Santo te habló, y no le hiciste caso.
¿Cuántas veces te olvidas de Él? En problemas, en dificultades, el momento de ira y de enojo te olvidas de Él, el momento que estás mascullando en tu interior tu venganza, el momento que te permites pensamientos sucios, pensamientos malignos, te olvidas de Él; y eso el Señor lo sabe. Y a través de esta Palabra te recordará las veces que te olvidas de Él. Que en vez de estar con todo tu corazón, con todos tus pensamientos todo el día pensando en Él, hablando con Él, hablando de Él, con tu corazón siempre en su Presencia; aunque estés en el trabajo, en la oficina; esto no lo haces, no lo practicas y te olvidas de Él.
¿Qué es lo que te aleja del Señor? No solamente son las actitudes, no, tienes que ir más allá, donde están tus pensamientos, donde se forman esas imágenes. Y eso es por tu corazón que está dañado y no quiere entender, no quiere conocer la vida espiritual plena; y por eso te admites esos pensamientos; tienes que desecharlos”.