Salamanca ha sido durante siglos la cuna del conocimiento, pero ahora enfrenta el reto de transformar ese legado en un motor de futuro. El objetivo es claro: no solo formar talento, sino ofrecerle oportunidades para quedarse. De esta estrategia ha hablado Pedro Martínez Córdoba, concejal de Promoción Económica, Comercio, Mercados y Juventud del Ayuntamiento de Salamanca, en una entrevista en el programa 'Lo que viene' con José Ángel Cuadrado. La ciudad busca consolidarse como un referente en innovación, tecnología y emprendimiento para competir con grandes polos como Madrid, Barcelona o Málaga.
Una de las principales herramientas de esta estrategia es el Salamanca Tech Summit, cuya tercera edición se celebró el pasado 15 de abril. El evento ha reunido a más de 2.600 participantes, 140 ponentes y más de 180 empresas con el fin de "impulsar a la ciudad de Salamanca como una ciudad referente", según ha explicado Martínez. El concejal ha destacado que el objetivo ya no es solo ver pasar a generaciones de jóvenes talentos, sino "ofrecerle oportunidades para que puedan, si así lo desean, quedarse en la ciudad de Salamanca".
La estrategia se apoya en una doble vertiente: potenciar el ecosistema local y atraer inversión externa. Para los emprendedores locales, el consistorio impulsa la iniciativa Salamanca Tech, que ofrece infraestructuras como espacios de coworking, una incubadora y servicios avanzados. El objetivo es facilitar que un "proyecto empresarial" o una "tesis doctoral" pueda transformarse en una empresa. Para los inversores y grandes compañías, el mensaje es que "en Salamanca tienen una fuente de talento inagotable" gracias a sus dos universidades, la Universidad de Salamanca y la Universidad Pontificia de Salamanca, que forman cada año a centenares de egresados en múltiples disciplinas.
Un ejemplo del éxito de este modelo es el de una investigadora salmantina que, tras una etapa en el Monte Sinaí de Nueva York, ha regresado para desarrollar en la incubadora Bioinnova un fármaco para curar el cáncer de colon mediante la modificación de virus. Este proyecto, ha señalado el concejal, conecta con la universidad, el Centro de Investigación del Cáncer y el hospital de la ciudad, destacando la importancia de la transferencia del conocimiento.
Martínez, que también es profesor universitario, se ha mostrado muy pragmático sobre el valor de la investigación. "Nosotros podemos investigar mucho, hacer muchos papers, publicar muchas tesis doctorales, pero si eso no tiene impacto en la sociedad, si no mejoramos la calidad de vida de los ciudadanos, pues eso se queda ahí en los libros y no tiene el valor que debe dar", ha afirmado.
Salamanca cuenta con centros especializados como el Air Institute, primer centro tecnológico acreditado de la ciudad y sede de proyectos de inteligencia artificial, blockchain y ciberseguridad. Otro espacio clave es el centro Tormes Plus, que busca "democratizar" los avances tecnológicos, ofreciendo acceso a robótica colaborativa o vuelo de drones a emprendedores, pymes y ciudadanos.
Sin embargo, el gran "elemento diferenciador" de Salamanca es su calidad de vida. Martínez ha descrito la ciudad como "amable, verde, una ciudad que podemos ir caminando a trabajar, en la que podemos disfrutar de un ocio, de una cultura, de una gastronomía de primer nivel". Este factor, ha asegurado, es clave para atraer tanto a empresas e inversores como para que los jóvenes talentos decidan quedarse.
Frente a la competencia entre ciudades, el concejal ha abogado por la cooperación y la colaboración, mencionando su buena relación con el ayuntamiento de Málaga. "Hay espacios para todos, todos podemos especializarnos", ha comentado. El objetivo final, ha concluido, es "generar oportunidades para que todo eso se transforme en riqueza y empleo para la ciudad" y posicionar a Salamanca en el mapa nacional de la innovación.