El drama de la vivienda en España tiene rostros como el de Alexandra, una joven colombiana de 23 años que ha contado su historia en 'La Tarde' de COPE. Ella, su marido y su hijo de 4 años viven en el salón de un piso compartido en Sevilla por el que pagan 400 euros al mes más gastos.
Su caso refleja las enormes dificultades que encuentran muchas familias para acceder a un hogar en un contexto de precios de alquiler en máximos históricos.
La familia llegó a España hace cinco meses y, tras una breve estancia en Madrid, decidieron probar suerte en Sevilla. Sin embargo, la búsqueda de un hogar se convirtió en una odisea. A pesar de encontrar estudios por unos 850 euros, la falta de papeles y de estabilidad laboral les cerraba todas las puertas.
Alexandra explica que la principal razón para ser rechazados era tener un hijo: "Con el niño no nos aceptaban en pisos, en otra habitación". Finalmente, a través de una de las webs más conocidas de alquiler y venta de inmuebles, encontraron su actual residencia: el salón de un piso donde conviven con otras cinco personas, sumando un total de ocho inquilinos para un solo baño y una cocina.
Para subsistir, su marido encadena trabajos temporales en el campo o la construcción mientras ella no puede trabajar. La familia ha tenido que recurrir a la ayuda de Cáritas para conseguir alimentos y un armario. "Nos dieron varias ayudas", ha explicado Alexandra en la radio.
La esperanza de la familia está puesta en el nuevo proceso de regularización extraordinario abierto este año. Conseguir los documentos es clave para "poder trabajar y tener una estabilidad económica", afirma Alexandra. La joven subraya la importancia de este paso para el bienestar de su hijo, ya que, según sus palabras, "no es para nada fácil estar sin trabajo".
El caso de Alexandra, aunque excepcional por la falta de documentación, ilustra un problema más amplio: la exclusión residencial en España. Así lo ha analizado el experto en economía José María Camarero en su sección con Pilar García de la Granja.
El precio del alquiler está disparado, pero la compra tampoco es una alternativa sencilla. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la venta de viviendas ha caído un 2,5% en lo que va de 2026 debido a la subida de precios.
Camarero señala que el principal obstáculo para comprar ya no es la hipoteca, sino la barrera de entrada. De media, un comprador necesita tener ahorrados unos 48.000 euros para la entrada y los gastos. Esta cifra corresponde, como mínimo, al 20% del valor de la vivienda que el banco no financia, aunque algunas entidades ya exigen hasta un 30% para mitigar riesgos.