España ha entrado de lleno en un episodio de calor intenso propio del verano, a pesar de encontrarse todavía en primavera. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado este jueves los primeros avisos amarillos de la temporada en provincias como Badajoz y Bilbao, con temperaturas entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual. Este fenómeno, analizado en el programa 'La Tarde' con Pilar García Muñiz, anticipa un escenario de altas temperaturas que ha llegado para quedarse.
En Badajoz, los termómetros han superado todas las previsiones, alcanzando los 39 grados, como ha informado José Luis Lorido desde la Alcazaba. La situación es similar en Bilbao, donde Carlos Molina ha reportado 34 grados a media tarde, tras haberse registrado 40 grados al mediodía. Este cambio térmico ha sido espectacular, pasando de lluvias torrenciales hace apenas unos días a una potente dorsal africana.
Este cambio brusco de temperaturas es, según Jorge Olcina, director del laboratorio del clima de la Universidad de Alicante, un rasgo característico del proceso de calentamiento global. En declaraciones a COPE, el experto ha explicado que la atmósfera se desajusta térmicamente y, para autorregularse, "mueve las masas de aire, y pasamos del calor al frío en 24, 48 horas". Estos contrastes son cada vez más acusados, especialmente en primavera y otoño.
Olcina ha señalado que estos episodios de calor intenso a finales de mayo empiezan a ser normales. "Cada vez notamos que el verano o las condiciones, que llamaríamos de verano, se adelantan", ha afirmado. El meteorólogo ha destacado que el verano "se está prolongando hacia los extremos, se adelanta el inicio y se retrasa el final", ocupando cada vez más fechas en el calendario. Este cambio en los patrones estacionales es una tendencia consolidada en los últimos años.
El director del laboratorio del clima de la Universidad de Alicante ha sido tajante sobre el futuro de los veranos en España. "Hablar de veranos que pudieran ser frescos en los últimos años ya va a ser difícil", ha sentenciado. Según Olcina, nos tenemos que acostumbrar a que esta sea la nueva tónica, con estíos generalmente calurosos, donde algunos años serán más extremos que otros, pero la frescura estival es ya parte del pasado reciente.
Una de las consecuencias directas de esta ola de calor son las noches tropicales, con mínimas que no bajarán de los 20 grados en ciudades como Madrid. Además, Olcina ha advertido que la llegada de aire sahariano eleva significativamente el riesgo de incendios forestales. El experto ha hecho un llamamiento a la precaución máxima en el monte, ya que estas jornadas son "especialmente peligrosas" por la posibilidad de tormentas secas o por la acción de pirómanos.
La situación en Bilbao es particularmente notable, no solo por las altas temperaturas inusuales, sino por la previsión de la llegada de 80.000 turistas para las finales europeas de rugby. Ante este panorama, el Gobierno Vasco ha decidido adelantar la activación del plan de calor, que normalmente se pone en marcha el 1 de julio, para hacer frente a una situación que se prevé que se alargue durante varios días.
El calor extremo también tiene un fuerte impacto en la montaña. En Sierra Nevada, las grandes nevadas de este año están experimentando un deshielo acelerado. Francisco Muñoz, director del espacio natural, ha explicado que se están formando espectaculares "imágenes de más de 5, de 6, casi 10 metros de paredes de nieve". Este fenómeno se debe a la gran acumulación de nieve en las cotas altas, especialmente en las caras norte.
Muñoz ha advertido que, aunque el paisaje es impresionante, la montaña "siempre tiene su riesgo". El deshielo puede provocar deslizamientos y la formación de zonas de hielo persistentes incluso durante el día debido a las grandes oscilaciones térmicas. Por ello, ha recomendado acometer las rutas de senderismo "de una forma informada y responsable", eligiendo trayectos de baja peligrosidad para disfrutar de la nieve que aún perdura.
De cara al fin de semana, el tiempo seguirá siendo caluroso en la mayor parte de España. Sin embargo, Olcina ha matizado que en el noroeste peninsular podría descolgarse una pequeña bolsa de aire frío que, unida al calor acumulado, podría generar algunas tormentas. El calor no dará tregua, ya que se espera un segundo repunte entre el lunes y el miércoles de la próxima semana, confirmando que "el verano ya prácticamente ha entrado".