Italia ha dado un paso más en su lucha contra la siniestralidad vial relacionada con el alcohol. El país transalpino se suma a la lista de naciones europeas que imponen la instalación del AlcoLock, un dispositivo que bloquea el arranque del vehículo si el conductor supera la tasa de alcoholemia permitida. La medida, comentada en el programa 'Poniendo las Calles' de COPE por Carlos Moreno 'El Pulpo' y el experto en motor Alfonso García 'Motorman', se aplicará a los conductores que hayan sido condenados por dar positivo en un control.
El AlcoLock, también conocido como alcoholímetro antiarranque, es un sistema electrónico que se conecta al encendido del coche. Su funcionamiento es sencillo pero efectivo: antes de poder arrancar, el conductor debe soplar por una boquilla. El dispositivo analiza el aire espirado en menos de 25 segundos y, si detecta un nivel de alcohol superior al límite legal programado, impide que el motor se ponga en marcha.
Además, para garantizar que el conductor no beba después de haber iniciado el trayecto, la normativa de la Dirección General de Tráfico (DGT) exige que se repita la prueba si el vehículo permanece detenido más de 30 minutos. Los sistemas más avanzados incorporan también tecnología antifraude, como cámaras o reconocimiento facial, para asegurar que es el conductor y no otra persona quien realiza la prueba.
La decisión de Italia no es un caso aislado. Se une a países como Bélgica, Dinamarca, Francia, Finlandia, Lituania, Suecia y Polonia, que ya utilizan este sistema como una herramienta clave en los programas de rehabilitación para conductores. El objetivo principal es evitar que aquellos que ya han sido sancionados vuelvan a ponerse al volante bajo los efectos del alcohol, un problema que causa graves consecuencias, como en el reciente caso de una conductora reincidente en apenas dos horas.
Según ha explicado 'Motorman', la evidencia respalda la efectividad de esta tecnología. "En los países donde se usa, se ha reducido la reincidencia de conductores bebidos al volante", afirmó el experto. La obligatoriedad de llevar este aparato, según la condena, puede extenderse durante dos o tres años.
La ley italiana contempla, además, importantes consecuencias legales para quienes intenten manipular el dispositivo o simplemente no lo instalen tras la sentencia. Alfonso García subraya que la instalación debe ser "autorizada, homologada y calibrada periódicamente" para garantizar su correcto funcionamiento, recordando que las multas por avisar de controles de alcoholemia pueden alcanzar los 30.000 euros.
La Unión Europea avanza hacia una mayor seguridad en las carreteras bajo el plan 'Visión Cero'. Una de las próximas medidas clave será que, a partir del 7 de julio de 2026, todos los vehículos nuevos vendidos en la UE deberán incluir de serie la preinstalación para el AlcoLock. Esto no significa que el dispositivo venga instalado, sino que el coche estará técnicamente preparado para añadirlo de forma sencilla si la legislación lo requiere.
En España, la Ley 18/2021 ya ha hecho obligatorio el uso del AlcoLock en vehículos de transporte de viajeros de nueva homologación (categorías M2 y M3), como autobuses y autocares, siempre que cuenten con la interfaz. Mientras la medida se expande, es crucial recordar lo que dice la ley sobre beber alcohol incluso con el coche aparcado, ya que las sanciones pueden ser igualmente severas.