El programa Poniendo las Calles, de COPE, presentado por Carlos Moreno 'El Pulpo', se ha convertido una vez más en el altavoz de los trabajadores que madrugan para sacar el país adelante. En esta ocasión, la protagonista ha sido Encarna Sánchez, una conductora de autobús de Mallorca que ha compartido su experiencia en directo y ha dado pie a conocer las historias de otros muchos 'ponedores'.
Encarna ha explicado que trabaja como conductora de un autobús particular en la zona de Alcudia. Su labor consiste en realizar servicios discrecionales, según sus propias palabras: "Hago servicios discrecionales transportando turistas del aeropuerto a los hoteles y viceversa en Mallorca". Una profesión que, como la de otros muchos compañeros del volante, es fundamental para el sector turístico de la isla.
Durante su intervención, Sánchez ha confesado cuál era su verdadera vocación frustrada. "De joven, me hubiese encantado ser médico forense, pero por circunstancias de la vida y no poder haber estudiado, porque era malísima para estudiar, pues ahora mismo soy conductora de autobús", ha relatado. Su nombre, idéntico al de la mítica locutora de radio, ha provocado la sorpresa del presentador, Carlos Moreno.
La historia de Encarna es solo una de las muchas que cada madrugada llegan a 'Poniendo las Calles'. El programa se nutre de las vivencias de su audiencia, conocida como los 'ponedores', que relatan sus realidades laborales. Desde un vigilante de seguridad en Huelva que ha encontrado un puesto más tranquilo a una camarera de pisos que, tras 38 años de trabajo, lamenta la dureza de su oficio.
Precisamente, el testimonio de Rocío, una 'Kelly' de Mallorca, ha generado una reflexión en el estudio sobre las duras condiciones de este colectivo. Rocío ha explicado que su cuerpo "con 60 años, pues, no responde" y ha criticado la dificultad para acceder a una jubilación anticipada, en contraste con la clase política. Un sentir general que también ha compartido Vicente, otro oyente con una larga trayectoria laboral.
El sector del transporte está muy presente en el programa. Además de Encarna, han participado otros profesionales como Jeñin, un camionero de Arévalo que los fines de semana se transforma en DJ de rock. También Vicente, que ha sido "peluquero, picapedrero y camionero", ha ofrecido una de las reflexiones más contundentes de la noche: "Yo creo que el problema que hay hoy en día es que no se ganan para vivir y ya está. Que los jóvenes hoy en día estén trabajando y no tengan suficiente para pagarse un piso, algo está fallando". Hay conductores que, como Luciano en Cuenca, convierten sus trayectos en un espectáculo.
La vocación es un elemento clave para muchos, como para Laura Espadas, chófer por vocación, pero la realidad económica a menudo se impone. Otro oyente, también camionero, ha confesado que no le gusta su trabajo actual y prefería la obra, pero sigue en la carretera porque "se gana más dinero". Con ironía, ha añadido que su trabajo soñado sería ser "un político de esos que no los conoce nadie, que nunca hablan en el congreso ni el senado".
Más allá de las anécdotas laborales, el programa también sirve como vehículo para la solidaridad. Los presentadores han enviado un emotivo mensaje de apoyo a Carmen, trabajadora de la EMT en Palma de Mallorca, que atraviesa un delicado momento de salud. La petición ha llegado de parte de sus hermanos, David, también conductor de autobús, y Juan, sargento de la Guardia Civil, oyentes habituales del espacio.
Las historias se multiplican con mensajes de un jefe de supermercado en Asturias, un trabajador de mantenimiento de carreteras en Cantabria, un cocinero en Murcia preparando tortillas de patata, un taxista colombiano en Madrid o incluso un trabajador de una funeraria. Todos ellos, los 'ponedores', que demuestran cada noche que la radio es, sobre todo, compañía.