La gestión de la crisis sanitaria desatada en el crucero MH Ondius por un brote de hantavirus se ha convertido en un foco de tensión.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado ya ocho casos a bordo, con un balance de tres fallecidos, mientras el buque, con 147 personas, entre ellas 14 españoles, se dirige a Tenerife.
La confirmación de que se trata de la variante Andes, que se transmite entre humanos, ha elevado el nivel de alerta
Fátima Matute, consjera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha denunciado en 'Mediodía COPE' la "absoluta ausencia de información por las autoridades sanitarias". Matute ha explicado que los tres madrileños que viajan en el barco, al igual que el resto de los españoles, continúan asintomáticos, un dato que conocen porque desde su consejería están "preguntando activamente".
La consejera ha criticado duramente a la ministra de Sanidad y al director general de Salud Pública, de quienes ha dicho que "a fecha actual no han dado la cara".
Esta situación, según Matute, le genera una gran preocupación porque le trae "muy malos recuerdos" de la gestión de la pandemia y de la figura de Fernando Simón.
Matute ha lamentado que la información más crucial está llegando por vías no oficiales. "Lo triste es que nos hemos tenido que enterar a través de la OMS que se confirma que la variante del antivirus es la variante Andes", ha declarado.
Ha subrayado que esa información debería haber sido comunicada por el Ministerio de Sanidad para que las comunidades autónomas puedan prepararse "para lo que pueda venir".
La variante Andes, originaria del cono sur, se diferencia de la del "viejo mundo" por provocar un síndrome cardiopulmonar y, sobre todo, por tener una mayor frecuencia de contagio entre humanos.
Matute ha explicado que la transmisión requiere un "contacto muy estrecho", como la convivencia en espacios cerrados y con mala ventilación, como los camarotes de un barco.
El crucero Ondius navega actualmente desde Cabo Verde y se espera su llegada a Tenerife entre el viernes y el sábado, según ha informado nuestro compañero de COPE Tenerife, Alejandro Gómez.
Sin embargo, todavía no se ha confirmado el puerto de atraque, barajándose las opciones del puerto de Santa Cruz de Tenerife o el de Granadilla, aunque la autoridad portuaria de la capital no ha recibido ninguna petición formal.
A pesar de la incertidumbre sobre el atraque, el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria ya ha sido designado como centro de referencia. Según Gómez, el hospital cuenta con equipos y protocolos para infecciones biológicas desde el brote de ébola de 2014 y Canarias dispone de la infraestructura necesaria para gestionar una cuarentena si fuera preciso.
La principal preocupación de la consejera madrileña es el plan a seguir una vez el buque llegue a Canarias. "Desconocemos absolutamente qué es lo que va a ocurrir", ha afirmado con rotundidad. Matute ha detallado que se ha solicitado la intervención de epidemiólogos de la OMS en el barco para evaluar a los pasajeros, realizar pruebas PCR y supervisar la desinfección del buque.
El procedimiento que se debería seguir, según la consejera, es la evacuación de los pacientes sintomáticos a un hospital y el aislamiento de los asintomáticos durante tres semanas desde el último contacto.
"Todo eso tiene que estar muy bien coordinado por alguien, y esa información la desconocemos", ha insistido Matute, quien ha asegurado que exigirá que se actúe "con rigor técnico y con información".
La postura de Fátima Matute es compartida por el presidente de la comunidad canaria, Fernando Clavijo, quien también en 'Herrera en COPE' ha denunciado la "descoordinación y falta de información" por parte del Ministerio de Sanidad.
Clavijo ha criticado la falta de lealtad del Gobierno y ha asegurado que no pondrá "en peligro la seguridad de la población canaria a ciegas".