El arzobispo de Mérida-Badajoz, Fray José Rodríguez Carballo, ha puesto rumbo a Madrid para participar en los actos de la visita a España del Papa León XIV. Antes de su partida, en una entrevista en COPE Badajoz con José Luis Lorido, ha compartido la “profunda emoción” que siente ante el reencuentro con un pontífice al que le une una larga y estrecha relación, forjada cuando ambos compartían “despachos y pasillos en el Vaticano”.
La relación entre Rodríguez Carballo y Robert Francis Prevost, hoy Papa León XIV, se remonta a cuando ambos eran superiores generales de dos órdenes mendicantes, los franciscanos y los agustinos, respectivamente. Más tarde, su colaboración se estrechó en la Curia Romana. “Hoy siento una profunda emoción”, ha confesado el arzobispo, quien fue el primer obispo de España en ser recibido por el nuevo Papa en Roma. “Para mí, yo no saludaré a Prébost, simplemente. No saludaré a León XIV, yo saludaré a Pedro. Pedro nos viene a visitar a España”.
Según el arzobispo, el Papa ha elegido España como “púlpito para hablar a Europa” porque conoce bien “las bondades y los problemas” del país. En sus 22 discursos programados, se espera que aborde temas clave como la polarización, la inmigración y la necesidad de “unión respetando la diversidad”. Por ello, ha hecho un llamamiento a la sociedad: “Yo lo que pediría a todos, que abramos los oídos del corazón sin poner etiquetas antes de escucharle. Eso no es diálogo, es un monólogo conmigo mismo”.
Rodríguez Carballo también ha defendido el papel de la Iglesia como “actor del diálogo social” en España. “Nadie la puede marginar, no tiene derecho”, ha afirmado, al tiempo que ha recordado que la Iglesia debe proclamar “el evangelio, no ideologías”. Citando al Papa Francisco, ha advertido que “la ideología mata el corazón del evangelio” y ha subrayado que “Jesús no es una idea, Jesús es una persona”.
La archidiócesis de Mérida-Badajoz se ha volcado en la preparación de la visita papal, con una notable participación de extremeños. El sacerdote Francisco Romero Galván forma parte de la comisión organizadora, el músico pacense Pedro Monty integra la orquesta de 400 personas y el cineasta Nano Rubio ha dirigido el corto de animación promocional. “Me siento orgulloso de que mi diócesis”, ha expresado el arzobispo, feliz de ver el talento local aportando a un evento tan importante.
Aunque la agenda del Papa no incluye una parada en Extremadura, el arzobispo no pierde la esperanza en que algún día pueda visitar nuestra tierra. Preguntado sobre si invitará al pontífice a visitar en un futuro el santuario de Chandavila, ha sido rotundo: “Por supuesto que sin invitación no va a quedar”. Aunque es consciente de que “a lo mejor no es posible en breve”, su deseo es firme: “A mí me encantaría que viniese a mi archidiócesis, a esta tierra maravillosa”.
Rodríguez Carballo ha hecho una confesión personal sobre su amor por la tierra: “Yo todas las mañanas rezo por mi archidiócesis y suelo terminar con un salmo. Señor, me has dado un lote hermoso, me encanta mi heredad”. Considera Chandavila un “lugar de gracia”, reconocido así por el propio Papa en un decreto. “Yo, cuando voy a Chandavila, ahí voy con mucha frecuencia, yo allí siento la presencia de la Virgen, allí la siento”, ha revelado.
El prelado sueña con que el santuario diocesano se convierta un día en “santuario nacional y santuario internacional”. La fama del lugar ya trasciende fronteras, con peregrinos de Corea y Japón visitando el enclave. Además, ha valorado muy positivamente la labor de las hermanas de la congregación Marta y María, que se han hecho cargo del mantenimiento y aportan “frescor y presencia” en el santuario.
Finalmente, el arzobispo ha enviado un mensaje a los jóvenes extremeños que viajan a Madrid, animándolos a seguir el lema de la visita: “Alzad la mirada a Cristo”. Ha recordado las palabras de Benedicto XVI, “cuando Jesús entra en la vida de una persona, no quita nada, lo da todo”, y ha concluido con una exhortación directa, enlazando con el histórico mensaje de Juan Pablo II.
“Jóvenes, no tengáis miedo. No tengáis miedo, alzad la mirada a Cristo y abrid vuestros corazones a su palabra”, ha instado, señalando las tres opciones de vida: la familia cristiana, la vida consagrada y la vida sacerdotal. “Una vida habitada por Jesús es totalmente diversa. Y de esto es lo que necesita hoy nuestra sociedad”, ha concluido.