SALUTI 31 DE AGOSTO DEL 2017.
La presión competitiva actual del sector salud está produciendo importantes cambios en las prioridades estratégicas de los hospitales y centros médicos privados. El debate está centrado básicamente en la mejora de la eficiencia de procesos y en la búsqueda de mecanismos para reforzar la visibilidad, notoriedad, reputación, e incrementar el volumen de actividad.
Hasta hace poco, la mayoría de hospitales y centros médicos han basado su estrategia de captación y fidelización de pacientes en el prestigio de sus profesionales, en el boca-oreja generado por sus pacientes, y en acciones aisladas de comunicación y marketing.
Los responsables o departamentos de comunicación de los centros médicos – si es que disponen de ellos- se han ocupado básicamente de temas relacionados con los medios de comunicación, las relaciones públicas, la edición de materiales de comunicación, la gestión de la web, la implementación de campañas y últimamente, en algunos casos, en tareas de community manager.
Sin embargo, los cambios radicales que se están produciendo en la oferta de servicios médicos –la proliferación de oferta médica y la concentración financiera del sector-, están acelerando la profesionalización de las áreas dedicadas a la promoción y venta de servicios. El boca-oreja y el prestigio profesional ya no son suficientes para asegurar y aumentar el volumen de actividad de los centros.