
Sign up to save your podcasts
Or


Un estudio de la Universidad estadounidense de Bradley realizado entre más de 10.000 personas ha analizado el perfil de las personas infieles. Concluye que la mayor parte son muy sociables y tienen debilitado el sentido de la responsabilidad. El informe también señala que los hombres que sufren ansiedad y depresión tienden a ser más fieles, mientras en las mujeres es justamente al contrario. Aquellas que tienen dificultad para gestionar sus emociones también tienen más probabilidades de engañar a sus parejas.
La doctora Terrie Moffitt y el doctor Avshalom Caspi hicieron un seguimiento de la salud mental de un millar de neozelandeses desde que cumplieron los once años de edad y hasta que alcanzaron los 38. El estudio, denominado Dunedin, revela que solo diecisiete de cada cien personas se mantuvieron completamente sanas durante los 27 años en los que se les hizo análisis de forma regular. La mayor parte de los casos son leves, de corta duración y se resuelven con apoyo emocional.
El antropólogo y profesorWilliam Ury es uno de los fundadores del Método de Negociación de la Universidad de Hardvard, un sistema que tiene como objetivo enseñar a resolver conflictos de todo tipo empleando exclusivamente el diálogo. Explica que buena parte de los problemas que aquejan a la humanidad, tanto las grandes disputas políticas como los conflictos domésticos pueden resolverse si aprendemos a escuchar a los demás.
Los científicos del Instituto Demográfico Max Planck de Alemania han probado estadísticamente que el matrimonio es un buen negocio especialmente para los hombres, que de media alargan sus vidas nueve años, mientras las mujeres casadas extienden su esperanza de vida en siete. Si ambos están enamorados, la ventaja se dispara. Según han comprobado científicos austriacos, besar a conciencia durante diez minutos es tan eficaz como dar una carrera de 100 metros, para fortalecer la actividad cardiaca.
El doctor Benjamin Gaub ha conseguido mediante experimentos de terapia genética recuperar la sensibilidad a la luz en las retinas de ratones que la habían perdido. Gaub, junto con algunos colegas de la Universidad de California, también ha desarrollado un aparato, denominado Sonic Eye, un casco que convierte al usuario en murciélago. Emite ultrasonidos y con ellos compone un retrato exacto del paisaje exterior. Cuando los ecos regresan al casco se traducen en sonidos que se reciben a través de auriculares. En 20 horas de entrenamiento el cerebro humano aprende a navegar por ecolocalización, igual que lo hacen los murciélagos.
Según ha descubierto el científico alemán Marc Luy, la mejor manera de alargar la vida y prevenir enfermedades es vivir más lentamente. Luy examinó las cifras de mortalidad de 11.000 monjas y monjes que vivieron en monasterios de la región de Bavaria entre 1890 y 1995 y las comparó con los datos del común de los mortales. El resultado es concluyente, la vida monacal alejada del ruido y los tóxicos alarga la vida -de media- seis años.
La doctora Marianne Schmid Mast, profesora de la Universidad suiza de Lausana, ha probado que las personas que hablan demasiado tienen el problema de que no saben leer los signos no verbales de las personas con las que dialogan. Sus cerebros son ciegos ante las emociones ajenas. La científica estudió en su laboratorio a un grupo de charlatanes. Mostrándoles vídeos de personas que hablaban entre sí consiguió enseñarles a interpretar las expresiones de preocupación, aburrimiento, alegría o enfado.
En el siglo XIX la nostalgia se consideraba aún como una forma de depresión y hubo que esperar hasta el siglo XX para considerar que ese sentimiento agridulce no tenía porqué ser dañino. El psicólogo holandés Tim Wildshut, de la Universidad de Southampton, ha probado en un estudio llevado a cabo con 150 estudiantes que los sentimientos nostálgicos mejoran la autoestima y llenan de significado nuestras vidas.
El científico Eric Kandel fue el primero en probar la capacidad de adaptación que tienen las redes neuronales. Lo hizo con una babosa marina que se llama Aplysia californica y recibió por su hallazgo el Premio Nobel de Medicina en el año 2000. También en los humanos se ha probado que los circuitos cerebrales cambian para adaptarse a cada circunstancia, incluso en edades muy avanzadas.
La doctora Rebecca Chamberlain, de la Universidad de Lovaina, ha descubierto en escáneres cerebrales que las personas que habitualmente dibujan y pintan tienen fortalecida la materia gris en las áreas que son responsables de las habilidades motoras finas. Otro equipo científico de la universidad alemana de Erlangen, también ha determinado que las personas que dibujan desarrollan más resistencia al estrés.
From the publisher's feed