Sí, comprar es más importante que votar. Y sé que eso va a mover fibras en algunas personas, pero les invito a que me escuchen y se permitan generarse la pregunta.
Compramos todos los días y el impacto que tiene esto es más grande de lo que imaginamos. Las pequeñas acciones que hacemos constantemente suman y mucho.
«Se nos inculca una cultura del miedo al futuro, a los otros, a lo que pueda pasar, una presión en la escuela y en casa ante la que nos replegamos, que nos hace egoístas y nos desconecta de lo que nos rodea, salvo para preocuparnos de la satisfacción personal. Nos obsesionamos más ante las dificultades, nos lleva a forzar el cuerpo, a vivir a golpe de reloj, olvidando los ritmos vitales reales y perdiendo nuestro instinto humano. Y una sociedad enferma es aquella que pierde su humanidad.» (Melé)
Algunos de los temas que hablo son:
La industria y economía está detrás de la mayoría de decisiones políticas y sociales
Comprar tiene más impacto que votar
¿Vivimos en una democracia real?
Cuál es la solución para este problema → cuestionar
Cómo volver a las raíces y a lo que sí nos hace bien
Las claves para vivir bien y aportar a otros