Tomás Apóstol no creyó hasta que vio a Jesús, nosotros tampoco hemos visto a Jesús, pero tenemos tan buenos testimonios que no es tan difícil creer. Ahora hemos de esforzarnos para que nuestra vida se adapte cada vez mejor a lo que creemos.
Tomás Apóstol no creyó hasta que vio a Jesús, nosotros tampoco hemos visto a Jesús, pero tenemos tan buenos testimonios que no es tan difícil creer. Ahora hemos de esforzarnos para que nuestra vida se adapte cada vez mejor a lo que creemos.