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Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana V de Cuaresma.
LECTURA DEL DÍA
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana V de Cuaresma.
LECTURA DEL DÍA
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana V de Cuaresma.
Lectura del libro de los Números Nm 21, 4-9 En aquellos días, los hebreos salieron del monte Hor en dirección al Mar Rojo, para rodear el territorio de Edom; pero por el camino, el pueblo se impacientó y murmuró contra Dios y contra Moisés, diciendo: “¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Para que muriéramos en el desierto? No tenemos pan ni agua y ya estamos hastiados de esta miserable comida”.
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana V de Cuaresma.
Lectura del libro de los Números Nm 21, 4-9 En aquellos días, los hebreos salieron del monte Hor en dirección al Mar Rojo, para rodear el territorio de Edom; pero por el camino, el pueblo se impacientó y murmuró contra Dios y contra Moisés, diciendo: “¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Para que muriéramos en el desierto? No tenemos pan ni agua y ya estamos hastiados de esta miserable comida”.
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana V de Cuaresma.
Lectura de la profecía de Daniel Dn 13, 41-62 En aquel tiempo, la asamblea creyó a los ancianos que habían calumniado a Susana y la condenó a muerte. Entonces Susana, dando fuertes voces exclamó: “Dios eterno, que conoces los secretos y lo sabes todo antes de que suceda, tú sabes que éstos me han levantado un falso testimonio. Y voy a morir sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado contra mí”. El Señor escuchó su voz. Cuando llevaban a Susana al sitio de la ejecución, el Señor hizo sentir a un muchacho, llamado Daniel, el santo impulso de ponerse a gritar: “Yo no soy responsable de la sangre de esta mujer”.
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Domingo V de Cuaresma.
Primera lectura Lectura del Profeta Isaías Is 43, 16-21 Esto dice el Señor, que abrió un camino en el mar
Segunda lectura Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses Fil 3, 8-14 Hermanos: Todo lo que era valioso para mí, lo consideré sin valor a causa de Cristo. Más aún pienso que nada vale la pena en comparación con el bien supremo, que consiste en conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor he renunciado a todo, y todo lo considero como basura, con tal de ganar a Cristo y de estar unido a él, no porque haya obtenido la justificación que proviene de la ley, sino la que procede de la fe en Cristo Jesús, con la que Dios hace justos a los que creen.
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Domingo V de Cuaresma.
Primera lectura Lectura del Profeta Isaías Is 43, 16-21 Esto dice el Señor, que abrió un camino en el mar
Segunda lectura Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses Fil 3, 8-14 Hermanos: Todo lo que era valioso para mí, lo consideré sin valor a causa de Cristo. Más aún pienso que nada vale la pena en comparación con el bien supremo, que consiste en conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor he renunciado a todo, y todo lo considero como basura, con tal de ganar a Cristo y de estar unido a él, no porque haya obtenido la justificación que proviene de la ley, sino la que procede de la fe en Cristo Jesús, con la que Dios hace justos a los que creen.
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana IV de Cuaresma.
Lectura del libro de Jeremías Jer 11, 18-20 En aquel tiempo, dijo Jeremías: “El Señor me instruyó y yo comprendí; él me explicó lo que hacían. Yo era como un manso cordero que es llevado a degollar, y no sabía lo que tramaban contra mí, diciendo: ‘Talemos el árbol en su pleno vigor, arranquémoslo de la tierra de los vivos y que su nombre no se pronuncie más’.
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana IV de Cuaresma.
Lectura del libro de Jeremías Jer 11, 18-20 En aquel tiempo, dijo Jeremías: “El Señor me instruyó y yo comprendí; él me explicó lo que hacían. Yo era como un manso cordero que es llevado a degollar, y no sabía lo que tramaban contra mí, diciendo: ‘Talemos el árbol en su pleno vigor, arranquémoslo de la tierra de los vivos y que su nombre no se pronuncie más’.
EVANGELIO DEL DÍA
Homilías de los Siervos del Hogar de la Madre. Semana IV de Cuaresma.
Lectura del libro de la Sabiduría Sab 2, 1. 12-22 Los malvados dijeron entre sí, discurriendo equivocadamente:
EVANGELIO DEL DÍA
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