A lo largo de nuestras vidas, experimentamos múltiples estímulos externos, que cambian nuestros estados internos, modificando nuestras emociones. Dicho mecanismo se denomina "anclaje". Existen anclajes positivos, y también negativos. Pero...¿Qué nos sucede cuando ellos nos generan síntomas o reacciones desagradables (angustia, ansiedad, miedo, etc.)?
Es el momento de detenernos e identificarlos para saber de donde provienen esas emociones negativas que nos aquejan. La buena noticia es que podemos colapsarlos y modificarlos, generando estados de bienestar y plenitud.