Si partimos de la idea de que el paisaje sonoro es la suma de todos los sonidos ambientales, tanto naturales como artificiales, que se perciben en un lugar determinado y la impronta auditiva de ese espacio, entonces podemos asumir que cada ser humano integrante de la colectividad aporta y participa del paisaje sonoro en una o varias vías, relacionadas a las actividades generadoras de la complejidad audible. Complejidad que podemos pensar a través de la consideración de factores como el tiempo de permanencia en el entorno, la pertenencia cultural al mismo, el nivel de apropiación del espacio, el lenguaje, la música, costumbre y tradición, entre otros elementos que alimentan la totalidad perceptiva del paisaje sonoro y de la cual sus propios participantes se retroalimentan de su sonoridad, dotándolos de una memoria colectiva, identidad y pertenencia que en su expresión mínima se traduce en una memoria personal, en una biografía sonora en cada uno de nosotros. Diálogo con Paco Rueda, arquitecto, orador, músico y cantante, acerca de la biografía sonora, el papel que juega la música y el sonido en la vida de las personas. Además, las acostumbradas secciones de divulgación científica, sonidos del entorno, entrevista multidisciplinaria y apreciación musical.