Cuando Sam Phillips alquiló su pequeño estudio de grabación el Sur nunca había sido testigo de algo así desde las grabaciones locales de los principales sellos discográficos en la década de los años 20.
Cuando Sam Phillips alquiló su pequeño estudio de grabación el Sur nunca había sido testigo de algo así desde las grabaciones locales de los principales sellos discográficos en la década de los años 20.