El ataque a la localidad de DUMA, del pasado día 7 de abril, presumiblemente con agresivos químicos, ha echado por tierra, al menos en parte, las esperanzas que los analistas internacionales y la Comunidad Internacional tenían, a principios de año, en que el tan dilatado conflicto sirio, viera su fin. Parece que todos ellos se han equivocado; sin duda no tuvieron en cuenta los altísimos intereses que se juegan en este escenario.
Para acabar de agravar la situación, el ataque llevado a cabo el 14 de este mes, por Estados Unidos, Francia y Reino Unido, contra objetivos concretos sirios, sin el preceptivo consentimiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ha puesto de relieve una vez más, el fracaso de la diplomacia multilateral y del sistema de seguridad colectiva que un día nos dimos todos.
El primer acontecimiento nos obliga a poner en cuarentena, una vez más, sobre si en realidad se sufrió un ataque con armamento químico y si así fue, quién lo hizo.
En cuanto al ataque llevado a cabo por la seudo- comunidad internacional, echa por tierra la capacidad del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para prevenir y detener conflictos y en consecuencia una peligrosa pérdida de confianza en este organismo.
El Secretario General de Naciones Unidas, viene avisando últimamente, de forma muy continuada e insistente, sobre la posibilidad de una nueva era de la guerra fría. Existen indicadores, incluidos económicos, que apuntan a ello, pero con más actores de los que hasta ahora conocíamos: podría pasar de bipolar a multipolar.
Una escalada de enfrentamientos entre potencias, que nos lleve a una situación incontrolable, no lo vemos; Rusia, ya está teniendo un especial cuidado en que eso no ocurra.
Este es el tema que hoy abordaremos de la mano de nuestros analistas especialistas en el tema que nos ocupa y de reconocido prestigio, D. Iván de Vargas, D. Carlos Paz, Amin Lejarza y de D. Fernando Montoya Cerio.