Hola, soy Sonia Sánchez. Este es el episodio 6 de "Talento sin fecha de caducidad". Hoy he decidido hacer algo diferente. He puesto una silla vacía frente a mí. En esa silla está sentado el reclutador que descartó mi currículum número 200 por mi edad. No estoy enfadada, estoy aquí para contarle lo que se perdió.
Le diría que mientras buscaba "juventud y frescura", se olvidó de buscar resolución y templanza. Le contaría que una Auxiliar Administrativa de mi generación no se bloquea cuando el programa de gestión falla, porque hemos vivido la transición del papel al digital. Le diría que mi lealtad no se compra con un futbolín en la oficina, sino con respeto y un proyecto serio.
Chivita me mira como diciendo: "Sonia, ellos se lo pierden". Y tiene razón.
Si tú también tienes una silla vacía al otro lado, no te achiques. Llénale el espacio con tu voz. Soy Sonia Sánchez y mi talento, como el tuyo, no tiene fecha de caducidad.