Hace unas semanas, era "invisible" para muchos algoritmos de selección. Hoy, gracias a este micro y a vuestro apoyo, mi voz suena fuerte. He aprendido que la resiliencia no es aguantar el golpe, sino usar la fuerza del golpe para impulsarte.
No os voy a mentir: sigue habiendo días de calor, de dudas y de correos sin respuesta. Pero ahora, cuando me dicen que no, ya no me pregunto qué hice mal. Me pregunto qué se está perdiendo esa empresa por no tener a alguien con mi temple, mis conocimientos y mis ganas de sumar.