¿Qué te pido? ¡Tan solo una mirada! Pues dio a tus ojos Dios, Virgen sagrada, tan alta potestad, que no puede morir eternamente aquel a quien tú mires buena, complaciente y llena de piedad”.
¿Qué te pido? ¡Tan solo una mirada! Pues dio a tus ojos Dios, Virgen sagrada, tan alta potestad, que no puede morir eternamente aquel a quien tú mires buena, complaciente y llena de piedad”.